El
aforismo de Eugenio d´Ors inscrito en la fachada norte del Casón del Buen
Retiro de Madrid: "Todo lo que no es
tradición, es plagio" es, en realidad, un extracto o fragmento de un
aforismo más amplio, escrito originariamente en catalán, en el que queda
determinada con mayor precisión su significado:
"Fora de la
Tradició, cap variatble originalitat.
Tot lo que no és
tradició, és plagi"(1)
No
existen argumentos originales. Todos fueron escritos ya por los clásicos. Terencio, Plauto, Molière... plagiaron sin
remordimiento alguno a Esquilo, Sófocles, Eurípedes...De Don Juan Tenorio -
viene a cuento citarlo estos días - existen decenas de versiones. De
Caperucita, cientos.
Muchos,
sin embargo, no valoran ni soportan a los clásicos. No caen en la cuenta de que
lo que diferencia a los autores contemporáneos de los clásicos no es la
temática, el contenido o el argumento,
sino simplemente el tono, el estilo, la perspectiva, el contexto, la ubicación
espacial o temporal...
Existen
múltiples obras de distintos géneros literarios y artísticos basados en
historias clásicas muy conocidas (Ulises de
Joyce, en la Odisea; West Side Story, en Romeo y Julieta; Pretty woman,
en La Cenicienta; pasajes del Quijote están presentes en numerosas
obras...) No son pocos los escritores que reconocen haber imitado, en un primer
momento, las narraciones de otros más célebres, como guía para la búsqueda de
un tono más personal. Al fin y al cabo, como es bien sabido, la literatura es
patrimonio de la humanidad.
Lo
que hacen muchos autores cuando
manifiestan ser radicalmente originales es poner de manifiesto la soberbia y la ignorancia de
la cultura recibida y que les condiciona quieran admitirlo o no.
Evidentemente,
cuando el "plagio" se entiende como una reescritura de una misma
historia desde otro perspectiva, con otros propósitos, con estilo personal,
etc., no es ilegal, sino que constituye una de las herramientas más valiosas y
poderosas de la creación artística. Otra cosa bien diferente es el plagio sin
más, la falsificación de firmas, la
apropiación de una obra ajena, el robo, el copiar y pegar...
Cualquier
lector avezado puede ver las diferencias entre copiar, falsificar, robar o
plagiar, de un lado - delito tipificado en el Código Penal - y releer, recrear, reinterpretar, reconstruir, reelaborar, de otro.
Este
tema ya lo abordé en otra ocasión con un título un tanto truculento: "El robo está permitido, siempre que vaya acompañado del asesinato", pero vuelvo a abordarlo porque casi siempre que recomiendo leer a los clásicos para apreciar en lo que valen los contemporáneos...no pocos me miran con cara de estupor y algunos hasta los tachan de viejos, antiguallas, fósiles...
Dudo de que Melania Trump, tan de actualidad sobre este tema, aterrice por estos lares...
Dudo de que Melania Trump, tan de actualidad sobre este tema, aterrice por estos lares...
(1).- Glosari. Aforística de Xènius, XIV, La Veu de Catalunya,
31-X-1911












