La amabilidad es uno de los rasgos de la personalidad que revela cómo las personas interactúan. Aquellas con alta amabilidad tienden a ser consideradas, cooperativas y comprensivas, les importa cómo se sienten los demás y están dispuestas a ayudar, saben escuchar y miran a los que hablan. Las personas con baja amabilidad pueden parecer distantes o hasta egoístas.
El Dic. de la RAE la define así:
"Es una virtud y comportamiento humano basado en la cortesía, el respeto, la empatía y la benevolencia, fundamental para la convivencia social y las relaciones positivas".
