domingo, agosto 22, 2021

LA ANTESALA DEL YIHADISMO


Me falta información y me sobran dudas sobre lo que está acaeciendo en Afganistán, pero cometeré la osadía de expresar un vaticinio harto pesimista.

Occidente, hoy por hoy, no está en condiciones de combatir al yihadismo. Para llevar a cabo ese objetivo debería recuperar aquellas señas de identidad que en su día permitieron hacer frente a la barbarie del nazismo y del marxismo. Caer en brazos del nihilismo o escepticismo ha alimentado al yihadismo que viene gestando sus propósitos religiosos y violentos desde hace bastantes años. 

10 comentarios:

  1. A grandes trazos estoy de acuerdo.
    Me falta información.

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    1. Me alegra que coincidamos en líneas generales.
      Saludos

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  2. Nihilismo y escepticismo... ¿Puedes explicarte mejor y con más ejemplos?
    Y en cuanto a tu pesimismo, te comprendo, pero ¿sabes?... No todo está perdido mientras exista el Estado de Israel. Y no es un invento mío, son palabras que tomo de La Biblia.

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    1. Creo que lo has entendido perfectamente.
      Respeto tu opinión sobre el Estado de Israel y la Biblia, pero no lo comparto
      Saludos

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  3. Apreciado Luis Antonio, me vas a permitir poner algún matiz.

    No creo que se pueda poner en el mismo rasero al marxismo y al nazismo, aludiendo a su derrota por Occidente y sus valores; no están al mismo nivel Adolf Hitler y Karl Marx, éste no desarrolló su doctrina con la idea de masacrar a millones de personas, Marx no era un genocida, ni Engels, el otro teórico del marxismo y colaborador de Marx.

    Hitler sí, su nazismo estaba diseñado para aniquilar a millones de personas. Otro asunto es la Urss de Stalin, la China Maoista, los Jemeres rojos, etc, etc, y sus dictaduras genocidas bajo la excusa, o disfrazada, del marxismo. El marxismo era la aplicación de las teorías de Marx y Engels… no los engendros que crearon Stalin y compañía, eso nunca fue marxismo, solo genocidio como el de Hitler.

    Así que en donde escribes marxismo mejor sería poner dictaduras comunistas.

    Y al nazismo no lo derrotó Europa y sus ¿señas de identidad?, sino la ambición de Hitler en su idea de derrotar a la Urss, tan subestimada que la tenía, y mira lo que pasó, y lo remataron los norteamericanos.

    La Europa de hoy, aunque parezca inverosímil, es bastante mejor (o habría que decir bastante menos mala), que la Europa que vivió el nazismo, el grado de unión y cooperación, pese a los diversos intereses patrios, de Europa hoy está a años luz de la Europa de ayer, pese a lo criticable que tiene, que no es poco, hoy sí se puede hablar de señas de identidad en cuanto al proyecto común a pesar del irregular camino; antes cada uno iba a lo suyo.

    El universo talibán es de una complejidad que se me escapa; se sabe que mayoritariamente pertenecen a los pastún, pero dentro de esta etnia existen clanes tribales con profundas divergencias y antagonismos, no en vano la etnia pastún siempre ha sido un volcán en erupción, pues entre sus propias tribus o clanes nunca faltaron los encuentros violentos (igual que las tribus celtas, tan belicosas entre ellas).

    Hay colectivos pastún que se se sienten identificados con los talibán (que en definitiva son pastún) y otros colectivos pastún los consideran enemigos acérrimos, pues no comparten, y no entienden, la extraña (así lo definen) interpretación que los talibán hacen del islamismo, el Corán, que manifiestan total falta de respeto a tradiciones seculares que en poco se parecen a lo que interpretan los talibán.
    Por ejemplo, ingenuos juegos infantiles de muchos niños pastún, mantenidos hace milenios, que los talibanes consideraban “no-islámicos”, el llevar burka las mujeres, que es la vestimenta más radical, algo no compartido por amplios grupos pastunes bastante más permisivos, pues la mujeres pastún suelen llevar velo, no burka. La exposición de iconografía de héroes locales, muy arraigada desde antiguo entre muchos pastún… y que los talibanes consideran una práctica pagana, extranjera, ante el asombro de los primeros.

    No sé, ni entre los propios pastún parece haber soluciones para el asunto talibán, más allá de que los norteamericanos permanezcan en Afganistán “per saecula saeculorum”, después de veinte años… pero todo tiene su límite.

    La opción que muchos contemplarán como más fulminante y efectiva es una intervención militar de la OTAN y otras coaliciones, pero el polvorín internacional y sus fricciones serán de una intensidad insoportable, y por supuesto el crecimiento de cédulas terroristas será exponencial, con miles de kamikazes dispuestos a inmolarse en la pacífica Europa y el resto de Occidente, con más furor que antes si cabe.. Ya ves, pesimista como tú, ojalá nos equivoquemos.

    Abrazos.

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    1. Agradezco mucho las matizaciones que haces sobre algunos aspectos de mi entrada.

      Sin duda, la Europa de hoy es mejor que todas las anteriores. La Unión Europea es un hito en la historia de este continente. Sólo hay que echar la vista hacia atrás para verificarlo. ¿Podría funcionar mejor? Seguro que sí, pero el balance es muy positivo: moneda común, fronteras fácilmente franqueables, espíritu comunitario...

      En su día leí el Corán y poco tiene que ver con la interpretación que hacen de él los talibanes. Los libros religiosos pecan, en muchos casos, de considerable ambigüedad. Eso facilita las mil y una interpretaciones.

      Si continúan los abusos y los menosprecios a la mujer, algo tendrán que hacer los organismos internacionales. Lástima que la ONU no lleva a cabo sus principios con más autoridad y eficacia...

      No hay que descartar la intervención de la OTAN, pero me temo que los dirigentes de la misma no están por la labor.

      Un abrazo, Paco

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