La amabilidad es uno de los rasgos de la personalidad que revela cómo las personas interactúan. Aquellas con alta amabilidad tienden a ser consideradas, cooperativas y comprensivas, les importa cómo se sienten los demás y están dispuestas a ayudar, saben escuchar y miran a los que hablan. Las personas con baja amabilidad pueden parecer distantes o hasta egoístas.
El Dic. de la RAE la define así:
"Es una virtud y comportamiento humano basado en la cortesía, el respeto, la empatía y la benevolencia, fundamental para la convivencia social y las relaciones positivas".

Uno es amable sin medida con las damas; con los caballeros, lo justo...
ResponderEliminarAhí queda tu opinión, pero creo que la amabilidad ha de prodigarse con todos.
EliminarLa amabilidad es una caricia al alma, que te dice: existes, no eres invisible. La amabilidad y la cortesía a cualquiera nos levanta el ánimo.
ResponderEliminarUn abrazo.
Así es. Un abrazo, Sara.
EliminarLa amabilidad es uno de los fundamentos de la concordia.
ResponderEliminarAbrazos.
Cierto.
EliminarAbrazos, Francesc
Una de las cosas más evidentes de estos tiempos es que la amabilidad no es moda ni costumbre. Es una pena.
ResponderEliminarUna lástima, ¿no?
Eliminar¿La amabilidad? ¿La de formas o la de fondos?
ResponderEliminarLa amabilidad sea siempre bienvenida y si es tanto en la forma como en el fondo, mejor que mejor....
EliminarSuscribo a Pedro, observas el mundo alrededor y parece que la hostilidad se impone sobre la amabilidad.
ResponderEliminarSoy más positivo quizás porque el mundo de mi entorno es muy pequeño....
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