martes, enero 08, 2008

LA TARJETA ROSA Y LA HOJA ROJA DE MIGUEL DELIBES


La idea inicial era escribir sobre Halle Berry

Hoy he tenido que pararme a pensar cuántos años tenía. He dedicado unos minutos a reflexionar al respecto y la verdad es que me he asustado un poco. Si mi amigo JR me decía ayer con cierto regocijo que acababa de estrenar la tarjeta rosa de los transportes públicos, y resulta que me lleva dos años, sólo tengo que restarlos para que me salga la mía. (La tarjeta rosa es algo así como la hoja roja de Miguel Delibes. Los que en su día fumamos tabaco liado ya nos entendemos...) El proceso empleado resultaba un tanto retorcido y como la cifra no era de mi agrado he hecho una sencilla resta y he llegado a la misma decepción...No se puede engañar a las matemáticas. Creo que ya he comenzado la cuenta atrás y el descenso de la pendiente es ineludible. Estas reflexiones me están dando inquietud y malestar. No es la mejor manera de comenzar el año. Por otro lado este 2008 es bisiesto y, aunque lejano a cualquier tipo de superstición, la verdad es que los múltiplos de cuatro, así como los de tres, siempre me han dado esperanzas. Ni por esas. Sigo pensando en la dichosa pendiente que, sin asidero alguno al que agarrarse, facilita el descenso sin más alternativa que la resignación sigilosa, porque gritar a los sordos no sirve de nada.

(1) La idea inicial era escribir sobre Halle Berry. Pero la verdad es que cualquier cosa que se me hubiese ocurrido, aun siendo más que buena, no habría hecho justicia a lo que sugiere la contemplación de su imagen. Luego el tema desarrollado, esta vez con brevedad, ha ido por cauces bastante ajenos a mi voluntad inicial. Qué le vamos a hacer. Pensando en la ilustración que pudiese encabezar este escrito, no he sabido hallar ninguna que no fuese un tanto sombría. Por eso he decidido dejar a Halle Berry. Creo que es un buen contrapunto a lo expuesto y hasta, haciendo un sencillo ejercicio de abstracción, podría ayudar a ignorarlo

1 comentario:

  1. Anónimo11:41 p. m.

    Malas noticias familiares, hace que la similitud de mi estado de ánimo, sea muy parecida a la tuya en esa tesitura. Sólo Dios sabe, que nos espera en esa "pendiente" vertiginosa, sin "asideros" donde "gritar a los sordos, no sirve de nada.
    Un abrazo.Etel.

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