jueves, noviembre 15, 2018

VICTIMISMO CRÓNICO




El que más y el que menos, en alguna situación de su vida, ha tenido que asumir el rol de víctima. En general, este papel se asume en base a hechos objetivos que sirven de justificación de dicho desamparo. Sin embargo, existen personas que alardean hasta la presunción de una especie de victimismo al que podríamos catalogar de crónico. Se hallan en un estado permanente de quejas y lamentos sin fundamento alguno. Estas personas se escudan en una personalidad victimista. Algunos, es posible, que adopten dicha actitud de manera inconsciente. Así se liberan de cualquier responsabilidad en sus acciones y culpan a los demás de lo que les ocurre.

Este modo de afrontar la vida cotidiana puede traer consecuencias negativas. Una de ellas es la visión pesimista de la vida. Esta actitud crea malestar y desconfianza tanto para  la persona "quejica" como para el entorno.

Los victimistas suelen deformar sistemáticamente la realidad y creen, con pleno convencimiento, que la culpa de lo que les sucede es responsabilidad de otras personas no escatimando exageraciones, quizás inconscientes, de lo negativo de las mismas. El rol de victimistas les quita responsabilidad y muestran un deseo incontrolable de llamar la atención sin ejercer el mínimo atisbo de autocrítica. Suelen mostrarse intolerantes ante los errores de otras personas, pero sus propios fallos los perciben como nimios y, en cualquier caso, plenamente justificables...

El objetivo de los victimistas es que otros sean y se sientan culpables. Utilizan una retórica cuyo objeto es ridiculizar y descalificar cualquier argumento de sus "enemigos" huyendo de refutar a los mismos en base a datos y argumentos mejores. Los adversarios siempre son autoritarios, carentes de empatía y agresivos. 

Una de las estrategias que más frecuentemente usan los victimistas crónicos es el chantaje emocional. Cuando conocen bien las virtudes y defectos de su "adversario", no dudan en manipular sus emociones para intentar salirse con la suya y mostrarse como víctimas. Las personas que van de víctimas suelen tener una gran capacidad para reconocer emociones, y usan las dudas y flaquezas de las otras personas en su propio beneficio.

Pienso que la única manera de lidiar con estas personas es la de intentar no ser enredadas en ese juego de manipulación. Hay que hacerles saber que sus lamentos siempre son los mismos y que lo valiente en esta vida es intentar hallar soluciones. Si están dispuesto a encontrar salidas a sus problemas, debemos echarles una mano y hacerles notar que estamos con ellos, pero también hay que dejarles claro que no vamos a perder el tiempo escuchando sus quejas reiteradas. En cualquier caso, lo que procede es evitar en lo posible que te contagien las malas vibraciones...

miércoles, noviembre 07, 2018

¿Las dudas y las rectificaciones ennoblecen?



Me cuesta aceptar a las personas que se manifiestan intolerantes, autoritarias  e incapaces de adaptarse a las metamorfosis que el tiempo y el entorno nos provocan. Ignoran que las rectificaciones y las dudas dignifican a quienes las practican.
Me apena también que no pocos sientan una especie de alergia a admitir algo tan elemental como que, a medida que las circunstancias cambian, pueda uno también experimentar la misma mutación.
La flexibilidad es signo de inteligencia y no de debilidad. Demuestra capacidad de adaptación a nuestro entorno y rebeldía contra el maniqueísmo inmovilista de las doctrinas.