Esta
frase clásica, en sentido afirmativo, se suele aceptar sin mayores problemas,
no sólo cuando se aplica al mundo sanitario, sino a otros muchos aspectos de la
vida diaria.
Benjamin Franklin dijo hace muchos años que "una onza de
prevención vale tanto como una libra de curación". En estos tiempos que
corren, sin embargo, el sistema sanitario (y una inmensa mayoría de sus
integrantes profesionales) se creen la frase pero no le hacen luego excesivo
caso en la realidad cotidiana.
De
todas experiencias, y más si son amargas, se aprende algo. Cuando la salud es
mala tomamos las medidas que están a nuestro alcance para restaurarla.
Las funciones de protección y prevención deberían estar por encima de la
intervención.
