martes, abril 24, 2018

Condición humana y valores éticos


No habrá convivencia pacífica mientras seamos incapaces de relativizar la trascendencia infundada que damos a conceptos diferenciadores como la raza, el sexo, la clase social, las ideologías, las religiones, las nacionalidades...Lo que tenemos en común los seres humanos, que no es poco, es lo que debería imperar en nuestra mente y en nuestros afectos.


lunes, abril 16, 2018

Elucubraciones - del lat. elucubrare -, o sea, divagaciones...




A veces me pregunto dónde está la sensatez - "seny" - que se atribuye a los catalanes.  La ideología independentista peca de ingenuidad y poco sentido de la realidad. La emoción nacionalista, sin duda alguna, se ha impuesto al buen juicio. ¿A quién hay que culpar de esta metamorfosis? Sin duda, habría que repartir la responsabilidad, pero un bando, el independentista, ha ignorado que media Cataluña no está en esa coordenada y  que España es un Estado de derecho y en su Constitución están marcados los límites. Y por el bando gubernamental, las ideas, propuestas, mano izquierda y competencia brillan por su ausencia.
Que esto haya acabado en manos de los jueces no era lo deseable, pero ¿qué otra opción había? Sin un marco legal, la política no puede funcionar. En estos momentos, con los políticos en el dique seco,  hacer política es aplicar la Constitución. ¿Cabe otra alternativa?
Creo que este conflicto se nos ha escapado de la mano, sobre todo, a los catalanes. No podemos esperar que nos lo arreglen desde el gobierno central. Los que estamos realmente divididos somos los catalanes. Tendremos que ser nosotros, pues, los que debemos reconducir esta situación. Confieso, sin embargo, que no se me ocurre cómo, salvo acordar una tercera vía...
Iceta, y le alabo la idea, propone un gobierno de concentración. Sería meramente coyuntural, pero esa propuesta exige una democracia madura. ¿Lo es la nuestra? Mucho me temo que no...Cuando el enquistamiento, la confrontación y el inmovilismo llegan hasta estos extremos, todas las partes implicadas deberían renunciar a alguna de las cosas que proponen. Pero nadie "mueve ficha".
El problema que atenaza a nuestra democracia es que los partidos políticos hacen "partidismo" y carecen de la responsabilidad que les compete. Les falta una visión más amplia, una visión de Estado, una sensibilidad y mayor comprensión de los problemas que atenazan a los ciudadanos. Nadie propone la tercera vía mencionada antes, que suponga más autogobierno, más competencias, otra financiación... Si la Constitución actual no lo permite porque el marco territorial no está contemplado en toda su complejidad, se cambia y se somete a Referéndum. Y el Senado, cámara de representación territorial, ¿qué pinta ante semejante entuerto?  Todo esto requiere tiempo y voluntad de llevarlo a cabo, pero me temo, y repito una vez más, quienes deberían llevarlo a cabo no están por la labor...

domingo, abril 08, 2018

¿La tolerancia es una virtud? ¿Tiene límites?



Que la sociedad es plural es una obviedad incuestionable. El reconocimiento de las diferencias, de la diversidad de costumbres, credos y formas de vida es el pilar sobre el que descansa dicha sociedad. En toda democracia que se precie de tal, la tolerancia es  - y contesto a parte del título - una virtud indiscutible. El respeto a los demás, la convicción de que nadie tiene la verdad absoluta es el pilar sobre el que descansa esa virtud generosa que supone ser tolerante. Sin la aceptación de la diferencia, la democracia no tiene fundamento. Más aún, es una especie de engaño, pues la intolerancia conduce directa e ineludiblemente al totalitarismo.
Hoy, gracias a los medios de comunicación, el pluralismo se acentúa y exige que la tolerancia se consolide y acreciente más, si cabe. La apertura, sin tener claros los límites razonables, produce un cierto temor. ¿Hasta dónde vamos a llegar?, exclaman y se preguntan algunos...¿Está claro dónde acaba la tolerancia y comienza la permisividad? Y, llegados a este  punto, una vez más hace acto de presencia en mi mente lo que manifestaba Aristóteles a tal respecto. Para este ilustre pensador, las virtudes eran un término medio que podía sucumbir en el vicio por exceso y por defecto. ¿Cuál es, pues, el límite justo, el término medio de la tolerancia? No lo tengo claro, pero confieso que con según quiénes y lo que manifiestan, me cuesta en grado sumo ser lo tolerante que debiera...

martes, abril 03, 2018

¿OBJETIVOS O PASIONES? ¿IMITAR O CREAR?





Tener objetivos es importante para conseguir algunos logros, pero no es suficiente. Tener tan solo objetivos es una vulgaridad necesaria para eso que viene en llamarse subsistencia cotidiana...Para triunfar en algo hay que convertirlo en pasión. Un objetivo es una mera conveniencia pasajera. Una pasión es el fundamento de nuestra existencia, aquello que nos sostiene y sobre lo que construimos. La inmensa mayoría de los mortales convertimos la mera imitación en objetivo. Es lo más fácil y asequible. Pasión, sin embargo, será llegar al límite de nuestras capacidades poniendo en máxima actividad nuestro cerebro más nuestros cinco sentidos y el hipotético sexto, al que se le suele llamar intuición,  allí donde somos conscientes de que no podemos hacer más. Y eso sólo está al alcance de quienes dejan de lado los objetivos que nada más se sienten en la piel y luchan por pasiones que puedan llegar a invadir el alma...Vivir para hacer posible una pasión es poner, repito, todo nuestro potencial a la máxima tensión en aras de ese logro. No hacerlo así es desfallecer y caer en la mediocridad más corriente y vulgar...Dicen que "creer es crear". No estoy de acuerdo, creer es aceptar lo  que dicen otros, crear es buscar las propias respuestas...