lunes, abril 16, 2018

Elucubraciones - del lat. elucubrare -, o sea, divagaciones...




A veces me pregunto dónde está la sensatez - "seny" - que se atribuye a los catalanes.  La ideología independentista peca de ingenuidad y poco sentido de la realidad. La emoción nacionalista, sin duda alguna, se ha impuesto al buen juicio. ¿A quién hay que culpar de esta metamorfosis? Sin duda, habría que repartir la responsabilidad, pero un bando, el independentista, ha ignorado que media Cataluña no está en esa coordenada y  que España es un Estado de derecho y en su Constitución están marcados los límites. Y por el bando gubernamental, las ideas, propuestas, mano izquierda y competencia brillan por su ausencia.
Que esto haya acabado en manos de los jueces no era lo deseable, pero ¿qué otra opción había? Sin un marco legal, la política no puede funcionar. En estos momentos, con los políticos en el dique seco,  hacer política es aplicar la Constitución. ¿Cabe otra alternativa?
Creo que este conflicto se nos ha escapado de la mano, sobre todo, a los catalanes. No podemos esperar que nos lo arreglen desde el gobierno central. Los que estamos realmente divididos somos los catalanes. Tendremos que ser nosotros, pues, los que debemos reconducir esta situación. Confieso, sin embargo, que no se me ocurre cómo, salvo acordar una tercera vía...
Iceta, y le alabo la idea, propone un gobierno de concentración. Sería meramente coyuntural, pero esa propuesta exige una democracia madura. ¿Lo es la nuestra? Mucho me temo que no...Cuando el enquistamiento, la confrontación y el inmovilismo llegan hasta estos extremos, todas las partes implicadas deberían renunciar a alguna de las cosas que proponen. Pero nadie "mueve ficha".
El problema que atenaza a nuestra democracia es que los partidos políticos hacen "partidismo" y carecen de la responsabilidad que les compete. Les falta una visión más amplia, una visión de Estado, una sensibilidad y mayor comprensión de los problemas que atenazan a los ciudadanos. Nadie propone la tercera vía mencionada antes, que suponga más autogobierno, más competencias, otra financiación... Si la Constitución actual no lo permite porque el marco territorial no está contemplado en toda su complejidad, se cambia y se somete a Referéndum. Y el Senado, cámara de representación territorial, ¿qué pinta ante semejante entuerto?  Todo esto requiere tiempo y voluntad de llevarlo a cabo, pero me temo, y repito una vez más, quienes deberían llevarlo a cabo no están por la labor...

domingo, abril 08, 2018

¿La tolerancia es una virtud? ¿Tiene límites?



Que la sociedad es plural es una obviedad incuestionable. El reconocimiento de las diferencias, de la diversidad de costumbres, credos y formas de vida es el pilar sobre el que descansa dicha sociedad. En toda democracia que se precie de tal, la tolerancia es  - y contesto a parte del título - una virtud indiscutible. El respeto a los demás, la convicción de que nadie tiene la verdad absoluta es el pilar sobre el que descansa esa virtud generosa que supone ser tolerante. Sin la aceptación de la diferencia, la democracia no tiene fundamento. Más aún, es una especie de engaño, pues la intolerancia conduce directa e ineludiblemente al totalitarismo.
Hoy, gracias a los medios de comunicación, el pluralismo se acentúa y exige que la tolerancia se consolide y acreciente más, si cabe. La apertura, sin tener claros los límites razonables, produce un cierto temor. ¿Hasta dónde vamos a llegar?, exclaman y se preguntan algunos...¿Está claro dónde acaba la tolerancia y comienza la permisividad? Y, llegados a este  punto, una vez más hace acto de presencia en mi mente lo que manifestaba Aristóteles a tal respecto. Para este ilustre pensador, las virtudes eran un término medio que podía sucumbir en el vicio por exceso y por defecto. ¿Cuál es, pues, el límite justo, el término medio de la tolerancia? No lo tengo claro, pero confieso que con según quiénes y lo que manifiestan, me cuesta en grado sumo ser lo tolerante que debiera...

martes, abril 03, 2018

¿OBJETIVOS O PASIONES? ¿IMITAR O CREAR?





Tener objetivos es importante para conseguir algunos logros, pero no es suficiente. Tener tan solo objetivos es una vulgaridad necesaria para eso que viene en llamarse subsistencia cotidiana...Para triunfar en algo hay que convertirlo en pasión. Un objetivo es una mera conveniencia pasajera. Una pasión es el fundamento de nuestra existencia, aquello que nos sostiene y sobre lo que construimos. La inmensa mayoría de los mortales convertimos la mera imitación en objetivo. Es lo más fácil y asequible. Pasión, sin embargo, será llegar al límite de nuestras capacidades poniendo en máxima actividad nuestro cerebro más nuestros cinco sentidos y el hipotético sexto, al que se le suele llamar intuición,  allí donde somos conscientes de que no podemos hacer más. Y eso sólo está al alcance de quienes dejan de lado los objetivos que nada más se sienten en la piel y luchan por pasiones que puedan llegar a invadir el alma...Vivir para hacer posible una pasión es poner, repito, todo nuestro potencial a la máxima tensión en aras de ese logro. No hacerlo así es desfallecer y caer en la mediocridad más corriente y vulgar...Dicen que "creer es crear". No estoy de acuerdo, creer es aceptar lo  que dicen otros, crear es buscar las propias respuestas...




martes, marzo 27, 2018

En Cataluña ya estamos en guerra civil (MIQUEL GIMÉNEZ)


En Cataluña estamos viviendo estos últimos años un situación muy incómoda, puesto que la sociedad está dividida en dos comunidades muy diferenciadas:  la de los independentistas y la de los  contrarios a la secesión. Hasta ahora ambas han mantenido las formas, se han manifestado pacíficamente en defensa de sus ideas o ideales y no se ha llegado a la confrontación. Ayer por la noche, sin embargo, se rompió esta coexistencia. Una oleada de tensas protestas hizo acto de presencia en la calles por el arresto del ex-presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont,  en Alemania. Unos manifestantes, liderados por la ANC, se personaron frente al consulado alemán en Barcelona para pedir que no se extradite a Puigdemont y otros, capitaneados por las CDR, lo hicieron ante la Delegación del Gobierno con intenciones más aviesas. A 100 metros de dicha Delegación se provocó una gran tensión cuando un millar de manifestantes arrojaron objetos contra los agentes antidisturbios de la policía autonómica. Estos realizaron varias cargas y disparos al aire. Resultado: un centenar de heridos, incluidos una decena de "mossos", y varias detenciones. Algo parecido sucedió en las otras capitales catalanas.
¿Tiene solución este conflicto? A corto plazo, no. La solución, si la hay, está en el medio... Ni independencia ni statu quo. Se impone una "tercera vía", que tendrá que ofrecer más autogobierno y más competencias. Eso exigirá retocar la Constitución actual que, aun siendo consensuada en su momento por todos los partidos, está demostrando que no tiene solución para abordar los conflictos de carácter territorial en España. La reforma tendrá que garantizar la igualdad de derechos a todos los españoles.
Los hay, sin embargo, que ven esta situación con otros tintes más oscuros. Reproduzco textualmente el artículo de opinión que publica hoy Miquel Giménez en Vozpópuli, pero haciendo constar la convicción, una vez más,  de que no participo de tamaño pesimismo.
"Se puede intentar disfrazar, disimular o, simplemente, esconder, pero es evidente que a día de hoy existen dos bandos en Cataluña y que unos están dispuestos a emplear todos los métodos para salirse con la suya. El interrogante es saber que van a hacer los otros para defenderse.

Las bondades que entraña provocar al Estado

Pilar Rahola, que ha mutado en hagiógrafa del poder nacionalista burgués a la condición de agitadora social, defendía en una tertulia de la emisora del Conde de Godó, Grande de España, subvencionado por todos los lados y protector de especímenes como Eduard Pujol, el del patinete y ahora vocero separatista, que hay que provocar al Estado. Ante la imposibilidad de investir a Puigdemont, ha dicho que propone a Carles Riera, de las CUP, como candidato a la presidencia de la Generalitat. “Hay que apoyar la candidatura que más moleste al Estado”. Lo dice una millonaria, ¡a las barricadas!

Lo grave de la hora presente no es la frivolidad con la que se produce ante el micrófono o la cámara televisiva esta señora, o cualquier otro integrante de la pléyade comunicadora separatista. Lo auténticamente preocupante es que lo hagan mientras en toda Cataluña el conflicto se ha trasladado del terciopelo del Parlament, la moqueta de los despachos o los medios de comunicación a la calle.

Este fin de semana, a raíz de la detención en Alemania del fugado Puigdemont, se han vivido escenas de una gran violencia en la capital catalana, en Girona, en Tarragona, en las carreteras del Principado. He ahí el resultado de años y años de adoctrinamiento, de hacerle creer a la gente cosas que ellos mismos sabían que eran imposibles – lo reconoció el propio Artur Mas en una entrevista -, de sembrar la semilla de la superioridad moral de unos y de la bajeza de otros. Lo que se plasma en los contenedores incendiados, las carreteras cortadas, las pintadas intimidatorias o el tremendo puñetazo que le propina un energúmeno separatista a un joven que portaba una bandera española no es más que esto: no sabemos perder, no queremos perder, no nos da la gana de que ganéis vosotros. Rahola dixit, lo que provoque más al Estado, es decir, lo que haga más daño, lo peor, lo que sea con tal de que no ganen ellos. Porque toda esta gente sabe que lo tiene más que perdido, pero es tal su arrogante carácter que están dispuestos a cualquier cosa antes que decir que lo sienten.

Es guerra civil, insisto, cuando un miembro de los Mossos es descubierto por sus propios compañeros participando en el asedio a la Delegación del Gobierno

Ese clima amenazante que ha durado meses, que se hacía cada vez más gris, más ominoso, ha acabado por estallar. Cuando un alto cargo de la Generalitat se permite insultar al ex portavoz de Ciudadanos JordiCañas llamándole miserable y diciendo que le da asco, para después insultar a un colega periodista con los epítetos de ladrón, fascista o extorsionador es que algo falla. ¿Saben qué? Que el insultador es Agustí Colominas, ex gerente de la fundación de Convergencia, la CATDEM, y actual director de la escuela de administración pública de la Generalitat. No nos engañemos, esto solo pasa en un país que vive en guerra contra sí mismo, en el que los odios han ocupado el lugar de las razones, en el que la víscera ha ganado a la neurona.

Es guerra civil, porque en mi tierra la mentalidad de Cheka es mucho más abundante que la de ir al frente, de ahí que en las redes sociales se encuentren obscenidades como la que tuiteó @csaune en la que daba información acerca de donde trabaja y como se llama la esposa del juez Pablo Llarena, ahora con protección policial debido a las pintadas amenazadoras hechas por Arran delante de su casa en Gerona. La infame tuitera decía “hay que difundir – los datos de la esposa – para que sepan que ya no podrán ir por la calle a partir de ahora”.
Es guerra civil, insisto, cuando un miembro de los Mossos es descubierto por sus propios compañeros participando en el asedio a la Delegación del Gobierno. Es enfrentamiento entre dos maneras de entender a Cataluña, una que quiere el conflicto porque ya no sabe por dónde salir y la otra que, simplemente, aspira es a vivir en paz, con un trabajo digno, un Estado que ampare al débil y un sistema justo para todos.
¿Hará falta un muerto para que se ilegalice a los que defienden la violencia?

Siempre se jactó el separatismo de su carácter pacífico, no violento, casi seráfico. Ya saben, la revolución de las sonrisas. Nunca han reconocido ni lo harán que su postura conllevaba, necesariamente, una carga de violencia ideológica. Multar a un sencillo comerciante por no rotular en catalán ¿no era violencia? Obligar a los niños a estudiar solamente en catalán, escondiendo debajo de la alfombra el castellano ¿no era violencia, y de la peor clase, porque se practica contra inocentes? Vean como entienden estas gentes el concepto de violencia cuando la misma Ómnium, la que tiene a Jordi Cuixart, su dirigente, en la cárcel, califica los hechos vandálicos de este domingo como una cosa “pacífica y ejemplar”. Lo ha dicho su actual presidente, Marcel Mauri, que añadía “En cualquier país del mundo, cuando encarcelan a todo su gobierno la gente sale a la calle y lo quema todo, pero aquí eso no pasa”. Le hace falta acudir a un buen oculista, porque el centro de Barcelona estaba iluminado ayer noche por incontables containers incendiados por los suyos.
Y es que negar la evidencia es también un síntoma de guerra civil, porque de todos es sabido que la primera víctima en cualquier guerra es la verdad. Los Mossos heridos son guerra civil. Las piedras, pintura, salfumán, botes de humo, lejía, palos, sillas de las terrazas, incluso algunos extintores que les arrojaron, son guerra civil. Los conductores intimidados por piquetes de cafres que cortan el tráfico y toman las matrículas de aquellos que no secundan, amenazándolos con gritos de “Sabemos quién eres, ya te pillaremos, hijo de puta”, son guerra civil. Los Mossos separatistas como el que participaba en las agresiones contra la policía autonómica, son guerra civil. TV3, dando todo el día consignas acerca de los sitios donde existen tumultos, casi invitando a la gente para que se sume, informando sesgadamente, lanzado soflamas en favor de los sublevados presos o detenidos, es guerra civil.
Ellos saben perfectamente que esto es una guerra y quieren ganarla como sea. Pervirtiendo la democracia mediante referéndums que no son más que charlotadas dignas de un gerifalte africano"
Un separatista que trabaja en esa televisión que debería haber sido la primera en recibir una aplicación vigorosa del 155, Jair Domínguez, autor de momentos televisivos repugnantes como cuando disparó a una fotografía del por entonces rey Juan Carlos, lo ha dejado claro. El colaborador del programa “Està passant”, presentado por Toni Soler, otro de los beneficiados del proceso, dijo textualmente en su cuenta de Instagram que “habrá muertos para conseguir la república catalana y será terrible porque, en el fondo, no nos gusta la violencia”. En el fondo, menos mal. Es el mismo individuo que escribió en la revista “Esguard” que quería atar al ministro Zoido, tumbarlo encima de una mesa de neurocirujano, clavarle la cabeza con tonillos y cordeles para que no se moviese ni un milímetro y cortarle con un cúter la papada para podérsela comer. El mismo que, aliviado, manifiesta que por fin han descubierto que la república no llegará con lacitos amarillos o manifiestos, sino con sangre y fuego. Eso es guerra civil, es vomitivo, es incitación al odio, a la violencia, al enfrentamiento. Y delito, claro.
Ellos saben perfectamente que esto es una guerra y quieren ganarla como sea. Pervirtiendo la democracia mediante referéndums que no son más que charlotadas dignas de un gerifalte africano, adulterando la vida parlamentaria, defendiendo a los delincuentes cual si de héroes se tratase. El último peldaño que les quedaba era el de justificar la kale borroka y ya están en ello. Solo en Barcelona: cargas policiales, un centenar de heridos – veintitrés son Mossos – y nueve detenciones. Eso sí, no habrán escuchado por parte de la pseudo izquierda más que el silencio cómplice de los podemitas catalanes o el vergonzante llamamiento del socialista Miquel Iceta para que se cree un gobierno de concentración.
La irresponsable pasividad también es un síntoma de guerra civil. Ahora se trata de saber si los que defendemos la ley y el orden vamos a enterarnos de lo que hay o seguiremos matando moscas, como aquel emperador que se entretenía en tales ocios mientras que su guardia pretoriana llegó y le cortó el cuello".

martes, marzo 20, 2018

¿Todas las opiniones son respetables?





Con harta frecuencia decimos unos y otros que todas las opiniones son respetables, pero no es verdad. Son respetables las personas, pero no las opiniones o las creencias. No merece la misma valoración una opinión xenófoba o totalitaria que otra que considera que todas las personas tienen los mismos derechos. Y eso es aplicable a cualquier contexto.

Lo mismo podemos decir del derecho a opinar y a participar en la vida pública. Nadie cuestiona tal derecho, otra cosa bien diferente es que las opiniones de los que saben sobre un tema determinado sean iguales o tengan el mismo valor que las de los que opinan sobre lo mismo sin apenas conocimiento.

Sin embargo, cuando votamos, todos los votos se contabilizan igual, hayan sido hechos con más o menos criterio, conocimiento y reflexión ¿Es justo esto? ¿Cabe otro sistema?


miércoles, marzo 07, 2018

Lazo amarillo: historia y presente


Este lazo amarillo tiene una historia positiva y hasta entrañable. Entre otros significados, el más destacable es el que lo vinculaba con todo tipo de reivindicaciones de carácter solidario y  noble.
Hoy, sin embargo, los independentistas catalanes se han apropiado de dicho símbolo  en beneficio de intereses partidistas que  han provocado divisiones, controversias y  confrontaciones,  dejando malherida la convivencia social de todos los catalanes. Nada que ver con su historia... 

domingo, febrero 25, 2018

CONVIVENCIA DEL CATALÁN Y EL CASTELLANO



Nadie tiene la menor duda de que castellano y catalán han convivido con naturalidad hasta ahora enriqueciendo a la sociedad.

Pocos cuestionan que el catalán sea el "centro de gravedad" del sistema escolar en Cataluña. Así lo ha reconocido el T. Constitucional y el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña que subrayan su relevancia y  la necesidad de que conviva con el castellano en el sistema educativo. No tengo el menor atisbo de duda de que la mayor parte de la sociedad catalana desea que se enseñen ambas lenguas. Más el inglés, por supuesto.

El peso relativo de estas debe decidirse con flexibilidad. Los consejos escolares y la comunidad educativa deberán modular los proyectos educativos concretos de cada colectivo social. Donde predomine el castellano, poténciese el catalán y en el caso contrario, que se mejore el castellano. Sin sectarismos y sin partidismos arbitrarios. Con respeto y pragmatismo.

El bilingüismo  de la sociedad catalana es un tesoro de valor inapreciable. Todos deberíamos estar orgullosos tanto dentro como fuera de Cataluña. Confrontar a las lenguas es propio de nacionalismos supremacistas radicales e ignorantes.

La Constitución Española es mejorable, pero lo que expresa en al Artículo 3 sobre este tema es impecable:

1. El castellano es la lengua española oficial del Estado. Todos los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho a usarla. 

2. Las demás lenguas españolas serán también oficiales en las respectivas Comunidades Autónomas de acuerdo con sus Estatutos.

3. La riqueza de las distintas modalidades lingüísticas de España es un patrimonio cultural que será objeto de especial respeto y protección. 

miércoles, febrero 21, 2018

INMERSIÓN LINGÜÍSTICA EN CATALUÑA: POLÉMICA EN CIERNES


El sistema de inmersión lingüística convierte al catalán en la única lengua vehicular en la enseñanza no universitaria, en la escuela pública y concertada. Vehicular quiere decir que el catalán es el idioma que se usa para impartir todas las asignaturas, excepto las dos o tres semanales que se dedican al castellano y al idioma moderno.
El País de hoy (21/II) publica que, según los resultados de las pruebas de competencias y diagnósticas realizadas por la Generalitat y el Ministerio de Educación, el nivel de castellano de los niños catalanes está dentro de la media española e incluso por encima de otras comunidades. 
Confieso que cada vez me muestro más incrédulo con muchas cosas que se publican, aunque estén avaladas por organismos públicos. Tal es el caso del artículo mencionado. Va a resultar que los niños catalanes son superdotados porque, cursando sólo dos o tres horas de clases semanales en lengua castellana, obtienen mejores resultados académicos que los que tienen esta lengua como única vehicular...Flagrante mentira.
Los que palpamos la realidad docente cotidiana desde hace muchos cursos, como es el caso del profesor Félix Ovejero, sabemos que tal inmersión perjudica, sobre todo, a los alumnos castellanoparlantes, al nivel de dicha lengua y a la cohesión social. Pedir un ligero incremento en dos o tres horas más  semanales  está más que justificado. Y eso no está reñido con seguir discriminando positivamente al catalán adjudicándole  las más de veinte restantes...Como lengua minoritaria, y tan digna como todas, las necesita.
El sistema d'immersió lingüística converteix el català en l'única llengua vehicular en l'ensenyament no universitari, a l'escola pública i concertada. Vehicular vol dir que el català és l'idioma que es fa servir per impartir totes les assignatures, excepte les dues o tres setmanals que es dediquen al castellà i l'idioma modern.

El País d'avui (21 / II) publica que, segons els resultats de les proves de competències i diagnòstiques realitzades per la Generalitat i el Ministeri d'Educació, el nivell de castellà dels nens catalans està dins de la mitjana espanyola i fins i tot per sobre d'altres comunitats.

Confesso que cada vegada em mostro més incrèdul amb moltes coses que es publiquen, encara que estiguin avalades per organismes públics. Tal és el cas de l'article esmentat. Resultarà que els nens catalans són superdotats perquè, cursant només dues o tres hores de classes setmanals en llengua castellana, obtenen millors resultats acadèmics que els que tenen aquesta llengua com a única vehicular ... Flagrant mentida.

Els que palpem la realitat docent quotidiana des de fa molts cursos, com és el cas del professor Félix Ovejero, sabem que tal immersió perjudica, sobretot, als alumnes castellanoparlants, al nivell d'aquesta llengua i la cohesió social. Demanar un lleuger increment en dues o tres hores més setmanals està més que justificat. I això no està renyit amb seguir discriminant positivament al català adjudicant les més de vint restants ... Com a llengua minoritària, i tan digna com totes, les necesita.




lunes, febrero 12, 2018

AMISTAD Y REDES SOCIALES




Las redes sociales, que cada vez tienen más usuarios, permiten mantener relaciones con numerosas personas de diferentes ámbitos. Hasta la aparición de Internet, en la llamada era analógica, estaba más o menos claro quiénes eran los amigos o formaban parte del círculo de relaciones afectivas de una persona.  La constatación actual de esta dualidad provoca comparaciones y debates. Sin embargo, hay pensadores, como es el caso de  Darío Sztajnszrajber, que no ven tantas diferencias entre una y otra modalidad de relación: "“Creo que no hay una diferencia tan taxativa entre la amistad virtual y la amistad real porque primero creo que la diferencia entre lo virtual y lo real no es tan taxativa, de modo que lo importante es salirse de ese pensamiento binario que distingue lo virtual y lo real como si fuese dos instancias autónomas”.
Es evidente que los nacidos en la época digital lo ven de otra manera a los que hemos tenido y tenemos la experiencia de  convivir con ambos métodos de relacionarse. Quizás lo ideal sea, cuando la circunstancia lo permite, complementar una relación con la otra...
El asunto, bien pensado, acaso no resida en ver a los amigos “reales” y “virtuales” como formas opuestas, sino en entender que pueden ser posibilidades complementarias. Así como hay facetas del vínculo virtual que pueden requerir del complemento del conocimiento físico analógico para completar una relación de amistad sólida, también hay facetas del vínculo analógico que, complementadas por la comunicación virtual, pueden también potenciarse. Tambén cabe considerar que parte de los vínculos "virtuales", aunque no siempre ocurra, a menudo pueden trasladarse a la vida "real", es decir a un plano vivencial: puede ocurrir también que las redes y las relaciones que a través de ellas se establecen terminen alimentando el círculo de los afectos, y esas amistades sí lleguen a trascender las pantallas.
Decir qué amistades son más fiables es aventurado. La máxima de que "los amigos están para las ocasiones" sirve para ambas modalidades. Y mejor que no haya necesidad de verificarlo...