jueves, noviembre 08, 2012

PALABRAS COMODÍN, BAÚL O MULTIUSO





Al final de mi entrada anterior decía: “Odio tanto la palabra super como la de guay. A mis alumnos les he dado una lista de palabras cuyo uso está prohibido en mis clases. Estas dos figuran en dicha lista”

Retiro la palabra odio porque, además de resultar excesiva,  no quiero que nadie se sienta aludido ni que se enfade conmigo.  Sería más correcto y preciso decir que, más que odiar,  me aburren estas palabras por el uso abusivo que se hacen de ellas hoy en día. Lo mismo podría decir de todos esos comodines, tolerados en el lenguaje oral, pero que trasladados al escrito, lo empobrecen. Nadie está libre de cometer errores y yo soy el primero en descubrir que cada vez que releo uno de mis textos encuentro fallos de toda índole... Este texto va dirigido tanto al prójimo como a uno  mismo. Por si sirve...

Palabras comodín, también llamadas baúl, (o multiuso, como las llamo yo), son aquellos nombres, adjetivos o verbos de carácter polisémico que empleamos cuando no se nos ocurren otras o no nos esforzamos lo más mínimo en buscar alternativas más  variadas, adecuadas y precisas en un determinado contexto. El abuso de estas palabras, por más que se tenga conocimiento de otras más acertadas, denota dejadez, pobreza léxica y monotonía fónica, pero lo más grave es que descoloran la prosa y la vacían de contenido. El problema de usar este tipo de palabras de forma reiterada que, como bien dice el cliché, lo mismo sirven para un roto que para un descosido, siempre ha existido, pero actualmente se ha agudizado más, si cabe...

Algunos ejemplos:

Nombres: cosa....(Cosificación: todo tiende a ser cosa: un lápiz, un armario, el amor, la envidia,  la política...)

Verbos: decir, hacer, realizar, poner, tener... (Con estos verbos  se puede hacer referencia a todo tipo de acción)

Adjetivos: bueno, interesante, positivo... Actualmente arrasan super y guay (Todo lo que merezca un cierto grado de excelencia puede calificarse con estas palabras)


Posibles causas:
Hoy está de moda escribir como se habla. Si, al menos, se hablara bien...
En la actualidad la pauta la marcan los medios de comunicación, el cine, los que hablan en público y no la literatura o  los que saben.


Soluciones:
Sobre todo, leer para enriquecer el léxico y pensar antes de escribir.
También hay diccionarios que permiten encontrar las palabras adecuadas, tales como el Diccionario del uso del español, de María Moliner y  REDES, de Ignacio Bosque. 

P.D. Igualmene abordo este tema en TERUELANDIA, pero en clave de humor



47 comentarios:

  1. Yo añadiría el odioso verbo 'existir', aparatoso y vacío, que amenaza con ganarle la partida al sencillo, hermoso y eficaz verbo 'haber'. Estoy harto de oír y leer que existen sentimientos, mesas, días, árboles, razones y hasta ciudades. Yo también tengo una lista de prohibiciones, muy similar a la tuya (yo también tengo prohibidos los gerundios de posterioridad, los 'ya que' en apódosis, el relativo 'el cual', el adverbio 'supuestamente' o la coletilla 'y es que'), y resulta bastante eficaz.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Como se entere el Dr. Krapp, te va a llamar inquisidor...Igual que a mí.
      Un abrazo, Antonio

      Eliminar
  2. Son modas que las inicia la juventud se pegan cómo lapas y, una vez que te solucionan lo que quieres decir con la mitad de tiempo y ademas se llega dónde quieren llegar: para que se van a mortificar(son de la ley del mínimo esfuerzo)

    Y, que me dices de los sms: eso es, un asesinato a la ortografía con premeditación y alevosía.A veces que les quieres coger en falta y no puedes descifrar lo que han puesto... Manda narices.

    El lenguaje es una constante revolución por los medios que tenemos a nuestro alcance .Hay muchas fuentes dónde emanan malos hábitos.Y siempre se tiene que estar al loro para no perderse nada.

    Aprender nunca se acaba de aprender a veces cuando repaso algo de lo que escribo cómo voy a todo gas(panellets) me costo lo que tu no sabes jejeje.

    Un abrazo profe.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Estas modas o similares siempre han existido. El problema es que se pasen de la lengua oral a la escrita...

      Un abrazo, colega

      Eliminar
  3. Creo que haces muy bien, ya que se tiene tendencia a lo fácil a las abreviaciones de palabras y no digamos actualmente con mandar textos que muchas veces resultan incluso difícil de entenderlos.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Veo que muchos estamos de acuerdo...

      Un abrazo, Mari-Pi

      Eliminar
    2. Anónimo8:47 p. m.

      Mari, enviar textos...

      Eliminar
  4. También podría prodigarse la palabra libertad...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Otra frase que está cada vez más en desuso es: "Tengo trabajo"...

      Eliminar
  5. Por experiencia propia de estudiante al que le han obligado a emplear un vocabulario preciso -dice señalando un par de comentarios más arriba- no puedo más que estar de acuerdo en que convertir el vocabulario pasivo en activo es una de las capacidades más útiles que se puede aprender en una clase de instituto. Además es un recurso que acabas empleando fuera del ámbito escolar de forma natural porque, efectivamente, no se trata de aprender léxico nuevo, sino de usar el que está inactivo.

    Pero no puedo evitar terminar este comentario descubriéndome: lo que me ha traído a esta entrada en primer lugar es ese número 7 del Super Guai que aún guardo en mi estantería junto con algún otro número suelto y que me sigue haciendo tanta gracia como me la hacía en vaya usted a saber qué año. Culpo a 'Roquita', de Gosse y sus "sopa de sopa" de muchas caras de desconcierto en reuniones familiares. Gracias por el recuerdo, un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchos aprendizajes que se adquieren en los centros docentes se valoran pasado cierto tiempo. Más vale tarde que nunca...

      Si esta entrada te ha traído un grato recuerdo, ya me doy por satisfecho

      Saludos, Carlos

      Eliminar
  6. Aquí en los medios se abusa del adjetivo "impresionante" para describir absolutamente todo: desde una acción heroica y admirable hasta la belleza de una mujer o la barrabasada que se muestra en las noticias a la hora de los policiales.

    Otro lugar común que detesto (y disculpa, pero ya sabes, soy " a boca de jarro"), es el uso del prefijo "re-" antepuesto a todo tipo de adjetivo calificativo: "re-lindo", "re-pobre", "re-cursi","re-caro", etc.

    Y por último, escucho tanto en el lenguaje oral de jóvenes como adultos el uso de la frase "a ver...", como una muletilla para darse tiempo de pensar en un ejemplo para dar o en cómo continuar una frase, como quien dice, que también se escucha como latiguillo insufrible, "¿cómo te explico?". No hay nada que ver, hay que explicar con palabras, pero eso es precisamente lo que no abunda.

    Si tienes alguna sugerencia sobre mis escritos, te agradecería que fueses absolutamente sincero y me lo hicieras saber, ya que me tomo el trabajo de editarlos pensando en pos de la variedad lexical. Es más, intento a veces evitar el exceso de adjetivos y adverbios porque entiendo que pueden resultar en un estilo demasiado cargado para el lector contemporáneo. Pero todo lo que hago al escribir lo hago por intuición y por haber aprendido leyendo: nunca me he embarcado en un taller literario ni cosa por el estilo. ¿Y cómo te caen a tí éstos: :)? ¿O estos: Muakss! o Besote! (con la omisión anglosajona de un signo de exclamación)?

    Por las dudas, te mando un abrazo en el humor cómplice.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El problema de la expresión oral con todos sus coloquialismos y comodines es que se contagia a la escrita. Un novelista debe poner en boca de sus personajes el lenguaje que estos tienen en la realidad, pero en las descripciones, de ninguna de las maneras...Un niño se ha de expresar como un niño y un mozo de cuerda - que tiene todos mis respetos - como tal...El lenguaje académico no puede contagiarse de estas modas coloquiales y, aunque las normas suelen ser ingratas, de una manera u otra hay que cuidarlo. Creo...

      Lo que más censuro, sin embargo, es la reiteración en el uso de palabras polisémicas o genéricas. El resultado es desolador...

      Tú. estimada Fer, escribes de maravilla y, a veces, tengo la sensación de que te diriges más a un público foráneo que al argentino, propiamente dicho.

      Lo de "besote", "muakss" y similares formas afectuosas, que tanto se prodigan por estos lares, puede resultar hasta grato...según de quién provengan...Personalmente prefiero un "beso" que un "besote". El sufijo "-ote" aporta un matiz aumentativo o despectivo a los adjetivos y nombres... No tengo la menor duda de que quienes lo usan lo hacen con la primera de las acepciones...

      Besos clásicos para ti, Fer

      Eliminar
    2. Después del pronombre "Tú" debería haber puesto una coma (,)...

      Eliminar
    3. Gracias por tu extensa y didáctica respuesta, querido Luis Antonio. Te diría que es inevitable que me dirija al público que me comenta en general. No sé por qué en la Argentina los bloguer@s no son tan altamente participativos como los españoles. De mis seguidores, la mayoría son foráneos. Dentro del público que visita mi blog hay tantos españoles como argentinos, y muchos mejicanos, colombianos y chilenos, pero mis hermanos sudamericanos hacen mutis por el foro. Sobre todo, me sorprende la falta de eco en mis compatriotas. Pero es lo que hay.

      Un beso, sin "ote".

      Eliminar
  7. Estoy de acuerdo contigo, de hecho, cuando mis niños usan ese tipo de palabras o expresiones, me suelo hacer la loca, como que no entiendo, no sé qué significan, para obligarles a buscar sinónimos variados en sus cabecitas, porque tenerlos, los tienen, lo que pasa, en muchas ocasiones, es que se creen más modernos o más mayores, o más atractivos e interesantes, incluso más listos... o más "superguays" si usan éstas y no las otras.

    Es una tendencia difícil de conbatir, pero hay que intentarlo.

    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me parece estupendo y educativo lo que haces con tus hijos. Otros, sin embargo, hacen todo lo contrario: reproducen las palabras que estos dicen... Así no se aprende nada

      Besos, Narci

      Eliminar
    2. Jajaja, no Luis, no me refiero a mis hijos, no tengo hijos. Me refiero a mis alumnos de teatro, todos menores de 10 años, edad poco acta para prohibicones propiamente dichas; así que procuro buscar otros métodos.

      Besos

      Eliminar
  8. Perdón, quise escribir: combatir, evidentemente.

    ResponderEliminar
  9. No seáis Torquemadas esas son modas y como vienen se van. Siempre han existido y existirán. ¿O es que caso no hay ejemplos en la literatura del siglo XVII?
    Sinceramente lo de prohibir me parece ridículo, solo sirve para dar más valor a aquello que se quiere combatir. El mundo es como es y evoluciona siempre, no puede quedarse congelado en las viejas formas.
    Hay que canalizar las cosas, aportar alternativas que enriquezcan el lenguaje y sobre todo no ridiculizar a la juventud por aquello que hemos hecho nosotros cuando éramos como ellos y nos quejábamos de la incomprensión de los adultos.
    Para amenizar la entrada,te pongo una canción que me gusta bastante, y lo digo sin ironía, que tiene su miga, a pesar de las apariencias engañosas y que tiene que ver con tu ilustración de arriba y tus primeras palabras:
    http://www.youtube.com/watch?v=30XVKcqY0LA

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Las prohibiciones son ingratas, pero también pueden resultar eficaces, sobre todo cuando el sentido común brilla por su ausencia... En este país desde que se prohíbe circular por encima de ciertos límites, se obliga a llevar el cinturón puesto, el casco, etc, las muertes por accidente han disminuido considerablemente, ¿no?

      Utilizar palabras más precisas y adecuadas que las polisémicas reseñadas enriquecen el lenguaje. Y Vd. Dr. Krapp lo sabe de sobras...

      Marcar límites, sugerir caminos y recordar normas, etc. ¿es ridiculizar a la juventud?

      En las PAU (Pruebas de acceso a la Universidad) se penalizan los errores ortográficos bajando la calificación. Según Vd. habrá que solicitar a los que evalúan esas pruebas que no sean inquisidores y que hagan la vista gorda.

      Respeto más sus gustos musicales, Dr. Krapp, que sus criterios pedagógios...

      Eliminar
    2. "pedagógicos", perdón...

      Eliminar
    3. Muy a mi pesar, si me rijo por sus parámetros pedagógicos, ahora debería bajarle la nota. Esté tranquilo, Luis Antonio, mi libertario espíritu musical me ha hecho abierto en otra clase de terrenos.

      Eliminar
    4. Las leyes, como las normas, deben ser iguales para todos. Sin exclusiones. Si algo conozco con creces son mis propias y frecuentes incorrecciones...

      Eliminar
  10. Personalmente reconozco que me repito una barbaridad. Es por eso que suelo releer lo que escribo y aún así, sigo haciéndolo. No sé si se deba a pobreza en el léxico o a qué, pero el caso es que lo hago. La suerte es ser consciente para intentar evitarlo en la medida de lo posible.

    Y ahora en inglés... de comodín en comodín y tiro porque me toca. Aunque bueno, tampoco es comparable en realidad. Al menos el profe que tengo me ha dicho que tengo una dicción muy buena. Menos da una piedra, supongo.

    Besicos, Luis Antonio.

    Y no, refinitivamente mejor no odiar nada. Si a caso detestar, y unas cuantas -bastantes- cosas, por desgracia.

    ResponderEliminar
  11. Repetir es inevitable y, a veces, está más que justificado.

    Yo hago referencia a la repetición de expresiones genéricas, que no es lo mismo que repetir ideas con palabras variadas.

    Tú eres consciente y tratas de remediarlo. Eres, por lo tanto, ejemlar.

    Y lo de utilizar comodines en inglés o en cualquier otra lengua, que no sea la propia, es lógico y práctico. Cuando enriquezcas el vocabulario y lo uses se resolverá el problema.

    Un fuerte abrazo, Vero, y mucha suerte por esos mundos. La experiencia será positiva. Fijo (esta palabra me la ha contagiado Novicia)

    ResponderEliminar
  12. Aparte del María Moliner (que es el que yo uso y que hay dos versiones, una en un tomo y otra en dos), yo recomendaría un diccionario, aunque no fuese muy extenso ni completo, de sinónimos y antónimos, para que a la hora de escribir, preferentemente, no se repitan tanto y puedan escoger otras palabras con el mismo o similar significado. También les servirá para enriquecer su vocabulario.
    Saludos, y un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. María Moliner, por la que siento una especial devoción, también tiene diccionario de sinónimos y antónimos.
      Un abrazo, Carlos

      Eliminar
  13. Hace unos 15 años, me decian que hablaba "raro" y se referian a que utilizaba palabras en mi vocabulario, poco frecuentes. Me gustaba hacerlo, porque creo que, el lenguaje esta para usarlo.
    Una lengua tarda miles de años en formarse, existir y mejorarse...es triste ver como algunas personas la destrozan en un parrafo.

    Un beso

    ResponderEliminar
  14. A veces no queda más remedio que acomodarse al interlocutor si queremos que haya comunicación...A los niños, sin embargo, hay que enseñarles palabras y frases poco a poco...

    Beos

    ResponderEliminar
  15. Pues sí, muchas veces se escribe como se habla. Y según el foro se debe utilizar una palabra u otra. Hablar/escribir demasiado depurado, la verdad, no me gusta. Solo lo acepto en determinados ámbitos. Pero en otro orden de cosas, está claro que hay que depurar el lenguaje. Y no convertirlo en vulgar y zafio. Como se suele decir: la virtud está en el justo medio.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo soy muy tolerante con las mil y una maneras de expresarse oralmente, pero el lenguaje escrito, además de correcto, ha de ser ejemplar. Creo.

      Un abrazo

      Eliminar
  16. Entiendo que en el medio educativo, el lenguaje debe usarse con la máxima corrección posible, naturalmente que sí LUIS ANTONIO. Obviamente, ahí se va a aprender su buen uso, lógico que se practique con el mayor esmero.

    Para dominar un idioma hay que conocer su vocabulario y cuanto más amplio sea, más rica y fluida será la expresión que se consiga. Ahora bien, pretender llevar esta pulcritud y riqueza, al lenguaje coloquial, a ambientes distendidos y diferentes donde la expresividad y la relajación es lo que prima, me parece con todos mis respetos absurdo e incluso pecar de intolerantes.

    Es natural que los chicos se expresen de diferente manera entre ellos, que con adultos. Eso es lo que debemos intentar enseñarles, a diferenciar. Enseñarles dónde y cómo pueden usar sus expresiones de jerga y donde no. Si están en un centro académico no pueden expresarse como en pandilla, pero ambos ámbitos deben ser respetados y coexistir.

    Igual que en el pasado existieron jergas gremiales, hoy existen jergas de tribus urbanas que comparten expresiones lingüísticas, ropa e indumentaria diversa que definen su propio estilo. La libertad supone ser abiertos con este tipo de realidades contra las que no creo deba lucharse, es una forma de expresión tan respetable como la académica, solo que se desarrolla en ámbitos diferentes.

    El lenguaje es como la indumentaria. La elegancia está en saber vestirse acorde con la actividad que se realiza y ambiente en el que se desenvuelve. Tan ridículo es presentarse en una fiesta campestre con tacones, joyería diversa y traje de noche, como acudir a una ceremonia en zapatillas, cada ropa es adecuada según donde vayamos a usarla, pero no se puede prohibir el uso de nada, solo enseñar donde y cuando es conveniente usarla y donde y cuando no.

    Por otro lado, el lenguaje en última instancia es un medio de comunicación y por tanto de acercamiento entre dos personas. Si busco la cercanía con alguien, intentar modular y adaptar mi lenguaje a la persona que tengo enfrente es imprescindible. Creo que no se puede usar el mismo leguaje siempre, la adaptación es importante y la habilidad en el cambio de registros necesaria para no parecer un rabo de escoba o una barriobajera. Aquí por ejemplo, prefiero pasarme en el uso inadecuado de expresiones, mis muaakss inmensos y todas las bobadas que escribo, adrede, buscando transmitir mi simpatía, aprecio o cariño por lo que escribe la gente, a falta de gestos y tono, que pecar de fría, redicha y contenida.


    Mi querido profe, creo que me he cargado tu asignatura hasta septiembre ¿verdad? Lo siento muchísimo, me esforzaré más en el próximo control, lo prometo:-)

    Muchos besos, muchos muaaakss y todo lo que haga falta, para que a pesar de ir contra el viento, sepas que te entiendo y aprecio de verdad, pero hoy... voy de díscola;-)

    ¿Me perdonas? Feliz noche, súpermegafantástica jajaja... ya me voy ... cooorro por las escaleras... que lo sepas:))

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Estoy globalmente de acuerdo con todo lo que expones, pero te recuerdo que me he centrado en dos aspectos concretos:

      - Abuso y reiteración de los mismos comodines(pobreza léxica)
      - La lengua oral no debe invadir el ámbito de la escrita.

      Y por supuesto, me refiero al ámbito académico. En casa ajena no entro sin que me inviten...

      No has suspendido en absoluto, María. Tienes un Sobresaliente con opción a MH (lo que sí tienes un poco caótico es el espacio de comentarios y respuestas de tu bitácora...)

      No corras por las escaleras... Con zapatos de tacón...son peligrosas.

      Besos con toda la gama de sinónimos y tal.

      Para ti, claro

      Eliminar
    2. Lo sé, mi blog estaba igual que mi vida jajaja hecho un caos, pero ya ha llegado la paz y el orden:-)
      He hecho mis deberes, toodas las lecciones al día hoy. Te lo dije, iba a esmerarme...tengo que conseguir esa MH, aunque sea por pena:))

      Pero no sé, con esta entrada y la que he visto tienes nueva, parece que quieres echarme definitivamente xD... ¿te das cuenta que aquí y allí me das donde más me duele? ¿no ves que soy una enferma crónica de la excesibidad en todo?:-)

      Cuando corro, sieempre llevo los tacones en la mano:-)


      Muuuuuuchos besos L.A... voy a dejarte dos palabritas arriba... ni una más ¡¡prometido!!:-)

      Eliminar
  17. La cuestión es que todos estamos aprendiendo en todo momento y a veces determinados términos encajan naturalmente en determinados contextos y no en otros. El problema es cuando los trasladas donde no corresponde.
    El lenguaje es como todo, requiere práctica y darle un poco de salero. Es flexible pero no todos tenemos la misma capacidad para utilizarlo adecuadamente o para recuperar de nuestra memoria el término adecuado cuando lo necesitas.

    Mil veces que escribieras un texto, mil veces que sería diferente. Siempre mejorable.

    Yo utilizo muchas "muletillas", sobre todo cuando enseño. Esas palabras que no son nada y no van a ninguna parte son mis comas y puntos en el lenguaje oral. Cuestión de hacer pausas y comprobar si el discurso se sigue. Ver si estoy enlazando con el otro lado y dar al otro la oportunidad de cortar si es necesario.

    También es verdad que cada vez bajo a niveles más elementales en las explicaciones; si no desmenuzo, se pierden, y eso cada vez me preocupa más porque el hecho de que sea yo quien analiza significa que ellos no son capaces de hacerlo.

    Hoy me he entrevistado con un alumno de mi tutoría (1º de bachilerato) y en el transcurso de la conversación he soltado la palabra "delegar". Majo él, como quería entender muy bien lo que quería transmitirle me ha preguntado qué significaba. Espero que no se le olvide en la vida.

    Y ahora mismo voy a buscar lo que es un "gerundio de posterioridad" (y mira que me suena de un curso en que me colocaron una Lengua de ESO - qué desastre fue aquello)

    Besitos (que suena muy fino)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Las muletillas para interpelar a los alumnos casi son inevitables. Una manera de combatirlas es utilizar varias distintas. La pregunta ¿vale? al final de cada frase se está extendiendo tanto que ya aburre. Al menos, a mí...

      Nada que objetar a todo lo que expones porque es de sentido común. El nivel de las explicaciones, como bien dices, se ha de adaptar al nivel medio de las clases. A veces hay algún grupo que exige subirlo. Y eso sí que es maravilloso, ¿no?

      La inmensa mayoría hace mal uso de los gerundios. Yo, a veces, recomiendo evitarlos...porque pensar si expresan una acción simultánea o posterior a la del verbo principal exige reflexíon...

      Besitos y besazos, también. ¿Por qué no?

      Eliminar
  18. Modas son modas, pero casi siempre se nos pega lo peor.

    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Las modas están bien. Lo preocupante es el nivel de las mismas...
      Saludos

      Eliminar
  19. La juventud usa unas palabras abreviadas, incluso, para escribir por el móvil o el ordenador, las escriben tan abreviadas que a veces no se entienden, incluso con faltas de ortografía, es una moda un poco extraña ¿verdad?

    Un beso.

    ResponderEliminar
  20. Ahora has puesto el dedo en la llaga, estimada María...

    Besos

    ResponderEliminar
  21. Yo, Luis, no tengo nada contra guay o super o superguay, ni nada tengo contra dabuten o términos por el estilo siempre y cuando estén bien contextuados o aplicadas (si es que ambas cosas no son lo mismo) Más estoy en mi contra cuando cometo errores garrafales, tanto semánticos, como gramaticales u ortográficos; y de todos los cometo con asiduidad preocupante. Pero por lo menos escribo y mi escritura es legible. Escapo de los correctores ortograficos, pues te hacen caer en la comodidad y acabas por no preocuparte de como escribes. Pocas veces, ninguna, reviso lo que escribo antes de publicarlo. Lo hago después y casi siempre descubro serios errores que quedan ahí en muchas ocasiones; azuzandome para que la próxima vez me fije un poco más.

    Hay otras cosas que sí no soporto y que las tengo que leer diariamente en el trabajo, como son: Me dirijo a mi de usted... Acabo finalizo el servicio sindose revelado... Mañana no abra hobreros y por eso el que este de mañana que no abra.
    Esto es lo que yo no puedo soportar.

    ResponderEliminar
  22. Las palabras se las lleva el viento, pero lo escrito queda...

    ResponderEliminar
  23. La verdad, es que si me lo prohiben, ya simpatizo con la palabreja. Será porque soy de la generación del "prohibido prohibir" :)

    Pero sobre todo, pienso, que no se le pueden poner puertas al campo, y el lenguaje es algo vivo,en evolución permanente, me temo que irremediable... Y en el fondo, tú, al igual que muchos cabales y rigurosos lingüistas, lo sabes sobradamente. Entre ellos, el muy referenciado N. Chomsky y algún otro conocido por ambos :)

    Imagino el horror de Góngora, ante la 'tamaña audacia horrorosa' del término súperguay, pero me pregunto (por más hereje que te parezca) que le parecería al grandísimo Quevedo, el por el momento pseudo-vocablo de marras. Nos guste o no, el diccionario esta lleno de invasiones. Galicismos, anglicismos y demás. Ahí están clóset, crack, confort o parking y tantos otros, que han luchado duramente para ser admitidos en el selecto club del castellano y lo han conseguido con total y absoluta normalidad.

    Viene ahora, además, una invasión de lenguaje informático. Signos, que son auténticas expresiones de fuerza en un texto, como la socorrida sonrisa :) que todos utilizamos a menudo con soltura. O la ya imprescindible arroba @, sin la que sería imposible pasar. De todo ello, infiero, que aunque a veces no nos guste o nos cueste admitirlo... si una palabra se utiliza con asiduidad y de forma certera, acabará en el diccionario ¡sin duda!(aunque tú y yo, ya no lo veamos jejeje)

    La verdad es que me rechina incluso más, la reiteración de adverbios, la discordancia temporal, la utilización abusiva del gerundio o la perezosa y triste falta de sinónimos... en un idioma tan rico en ellos como el castellano, que tanto empobrecen la sintaxis de cualquier escrito, de los que los medios son paradigma, para mal...

    En fin! acabo, que muy "gracienense" no está resultando el comentario, pero es que hay temas de largo y tendido. Y este lo es.

    ResponderEliminar
  24. El lenguaje está en continua evolución, sobre todo el oral, y llega un momento en que el diccionario tiene que ser receptor de aquellas expresiones que permanecen y que no son fruto de una moda efímera. No hay que descartar ninguna palabra por peregrina o penosa que pueda resultarnos, pero introducir en el lenguaje escrito las expresiones coloquiales que sustituyen a otras más precisas y expresivas es empobrecerlo. Y el lenguaje escrito siempre debe estar a un nivel superior porque queda, permanece, casi es indeleble...

    No me gustan absolutamente nada los emoticones y toda esa suerte de expresiones como la que señalas. Son impersonales. Con pocas palabras combinadas de varias maneras se consiguen resultados infinitamente superiores en todos los sentidos a lo que transmiten esas jergas de puntitos, paréntesis y guiones... !Qué horror¡

    Eres un tanto contradictoria, Cristal: Si te chirría la "triste falta de sinónimos" tienes que estar de acuerdo con declarar la guerra a los comodines... Y tú, bien que lo haces...aunque interpretes divinamente el papel de "rebelde sin causa".

    Una cosa es hablar y otra, bien distinta, es escribir. ¿No?

    Un abrazo


    ResponderEliminar
  25. Hola: sin ningùn deseo màs que acerte notar que por ahì leo algo asì como "serìa màs correcto". Tengo entendido que algo es correcto o no lo es, pero nada es "màs correcto que..."
    La frase en cuestiòn, entiendo quedarìa bien con un "lo mejor y màs preciso serìa..."
    Gracias por tu atenciòn y saludos.

    ResponderEliminar
  26. "hacerte notar",por supuesto. Hubo un botòn de suprimir mal apretado. saludos

    ResponderEliminar