miércoles, enero 09, 2008

ESTOICO FRENTE AL FRACASO DEL BARÇA ANTE EL MADRID

Los "merengones" a los que tengo el gusto
de conocer han estado comedidos
en su acostumbrada prepotencia...

Tengo simpatía y hasta cierta pasión contenida por el Barça, el Zaragoza y el Andorra. El Zaragoza no está respondiendo a las expectativas creadas pero, a pesar de jugar bien contra el Madrid, no pudo franquear la portería blanca "encasillada" a cal y canto. El Andorra, en su digna línea acostumbrada. Pero hoy toca hablar del Barça. Entiendo poco de fútbol, pero me gusta, sobre todo, la dimensión pasional que despierta este deporte y todo el conglomerado complejo de connotaciones que conlleva, aunque debería resultarle ajeno. El fútbol, como el tiempo, es un tema recurrente de conversación como otro cualquiera, pero dada su popularidad no es difícil encontrar interlocutor varón que no responda al trapo. Además, en este país de acomplejadillos, todos presumimos -no es mi caso, insisto- de saber tanto de fútbol que incluso nos aventuramos a resolver los problemas de un equipo con cuatro medidas, a cual más drástica, eso sí.

El reciente partido del Barça con el Madrid en el Nou Camp me dejó tan frío que hasta me sorprendo a mí mismo. La terrible, inicua, vergonzosa derrota ante el Madrid me dejó sobre todo indiferente. Estoico. El lamentable remate de la Liga del pasado año y el comienzo más que tibio de ésta me han ido forjando un ánimo conformista y resignado que contribuye a esta especie de dejación insulsa. El Barça jugó de manera sosa, con su desesperante horizontalidad, como si fuera un equipo derrotado antes de tiempo, falto de entusiasmo, de ganas y de nervio, corrió sólo cuando fue administrativamente correcto, y retuvo el balón como si la posesión del mismo fuera un tesoro mayor que el que supone introducirlo en la red contraria. Así que a medida que transcurría el partido me fui desentendiendo del mismo y de las penosas malandanzas culés. No tuve reparos en prepararme una cena atractiva. Supongo que para compensar.

Todos los comentarios posteriores de los medios me han hecho también poca mella. Me siguen resultando casi ajenos, distantes y como si no fueran conmigo. He procurado rehuir el tema. El del tiempo es una buena alternativa y los merengones a los que tengo el gusto de conocer han estado comedidos en su acostumbrada prepotencia. Supongo que se reservan.
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Esta noche juega el Barça con el Sevilla en la Copa del Rey. El equipo andaluz me produce sentimientos encontrados: admiración y pánico cerval. ¡ Cómo se las gasta últimamente ! El Barça no acaba de jugar bien fuera de su feudo. (De Ronaldinho ya lo dije todo en el pasado post del 25 de septiembre). Confío en Eto´o y espero que Henry demuestre ya de una vez la clase que refleja su biografía. Un triunfo contra el Sevilla, que también viste de blanco, podría sacarme de esta indiferencia y distanciamiento que me embargan. A mis hijos, también culés, les recomiendo que disfruten los éxitos y olviden las derrotas. Y ahora que no me oyen, me pregunto, ¿alguien sabe cómo se consigue lo último?


2 comentarios:

  1. Merengón10:58 a. m.

    Estoy convencido que lo de la preparación de la cena atractiva, es una "pose" para disimular. En realidad fue una noche muy larga, en la que de vez en cuando se aparecía "la bestia". Mientras tantos, en otros lugares, teníamos una sonrisa, eso sí, algo socarrona...
    Supongo que la prepotencia a la que aludes reiteradamente, es por lo de las 30 ligas, 9 champions, intercontinentales(las llamabais copa Toyota) etc. etc.

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  2. Luis Antonio1:52 p. m.

    Rogaría a mis amables lectores "merengones" que tengan la gentileza de identificarse. Hay muchos y ya sabemos que lo que mucho abunda...Yo no he tenido inconveniente en hacerlo. Asumo el riesgo. Quizás no quieran hacerlo porque pecan de extremada "humildad" y lo que dicen por ahí de prepotencia y tal sea un infundio sin fundamento. alguno

    Luis Antonio

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