domingo, abril 06, 2008

BODEGAS GÜELL DEL GARRAF (GAUDÍ): LA MANSIÓN DE MIS SUEÑOS FRUSTRADOS



Jean Nouvel, autor de la torre Agbar de Barcelona y Premio Pritzker, el Nobel de la arquitectura, dice que “Si los edificios se parecen, ya no viajaremos”. Tiene razón. El encanto de otras ciudades y de otros países está, entre otros, en la personalidad de sus construcciones. Yo confieso mi debilidad por la diferencia urbanística.

Tras dejar Castelldefels, al iniciar el acceso al macizo de Garraf camino de la Costa Dorada, siempre me llamaba la atención un edificio singular de piedra clara aislado a la izquierda en una curva de la sinuosa carretera de las costas. Desde el asfalto sólo se observa la parte superior. La visión parcial del exterior despertaba mi curiosidad y alimentaba mi imaginación. Me gustaría conocer esa casa a fondo decía una y otra vez. Mi familia se reía porque siempre repetía lo mismo. La conducción del coche por las curvas continuadas me impedía fijar la vista poco más allá del asfalto. Mi fantasía alimentaba historias más allá de los límites, daba vida al interior oculto de aquella mansión imposible. Todas las secuencias que pasaban por mi mente se ubicaban en tiempos pretéritos y siempre desembocaban en la convicción de que esta casa encerraba en sus entrañas misteriosos enigmas. Caballeros devorando un carnero asado en torno a una larga y rústica mesa. Una bella dama de alta alcurnia oculta en los sótanos para que sus progenitores no se saliesen con la suya: encerrarla en un convento. El hermetismo de sus puertas y la ausencia de vida aparente alimentaban tales desafueros. Con el tiempo, y sin cambiar de concepto, me enteré de que la mansión misteriosa había sido obra del arquitecto Francesc Berenguer, íntimo colaborador de Antoni Gaudí. Luego, las consultas pertinentes me condujeron a Gaudí como verdadero autor de tal edificio. En cualquier caso la autoría de esta obra siempre ha sido debatida. Pero cuando me dijeron que se construyó para albergar unas bodegas, la frustración casi fue total. No era ni tan siquiera una mansión.

Un amigo entrañable me animó a conocer el restaurante “Gaudí Garraf” –otra profanación- que se halla en tal edificio y de paso, aprovechando el año Gaudí (2002) conocer el interior y poder compararlo con los desmanes fantasiosos de mi calenturienta imaginación.

Parece ser que Gaudí recibió el encargo para esta obra en 1882 de parte de su gran mecenas, Eusebi Güell, conde de Güell y próspero empresario textil que era, además, terratniente con enormes propiedades en el Garraf, especialmente en aquel paraje, llamado Cuadra de Garraf, donde antiguamente hubo un monasterio. Éste había conocido la obra de Gaudí en la Exposición Universal de París de 1878, fecha en la que empezó una larga amistad y un gran número de encargos como el Palacio Güell, los Pabellones Güell de Pedralbes, el Parque Güell y la Cripta de la Colonia Güell en Santa Coloma de Cervelló.

El edificio tiene un aspecto insólito. Las bodegas, un perfil frontal triangular, con fuertes pendientes de losas de piedra completadas por originales chimeneas y dos puentes que la unen al antiguo edificio. Consta de dos sótanos enormes con bóvedas y tres plantas: la baja para cochera, la vivienda y una capilla cubierta con bóveda catenárica, con el altar en el centro y vistas al mar; se completa con un pabellón portería, junto a la carretera, con una interesante puerta de hierro con malla hecha de cadenas. En el restaurante, espacioso y con buenas vistas, también se celebran banquetes y convenciones...

Aun siendo bello el interior, no tanto como sugiere el edificio contemplado desde fuera, el desencanto fue total. Una vez más, la realidad impone su ley sin piedad y cercena sueños ilusiones, fantasías y sueños dorados. Con el tiempo me he reconciliado y como fanático “gaudiniano” recomiendo la visita de las “Bodegas Güell del Garraf”. Del restaurante prefiero no hablar. Profana el recinto...

5 comentarios:

  1. BEGOÑA8:15 p. m.

    HOLA SOY UNA VECINA DEL PUEBLO DE GARRAF,Y LA VERDAD QUE ES UN ENCANTO EL RESTAURANTE,LO VEO DESDE LA TERRAZA DE MI CASA,SUS JARDINES SON PRECIOSOS,AUNQUE NO HE TENIDO LA OPORTUNIDAD TODAVIA DE IR A COMER O CENAR,ESTOY PENSANDO EN CELEBRAR AQUI MI BODA,SI TENEIS OPORTUNIDAD DE IR HACERLO,YO YA LO TENGO DECIDIDO.UN SALUDO A TODOS DESDE GARRAF.

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  2. Begoña, gracias por tu visita y ya me contarás...Saludo cordial

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  3. HOLA LUIS, ME GUSTARIA SABER SI SE PUEDE ENTRAR LIBREMENTE A VISITAR LA BODEGA O HACEN UNA VISITA GUIADA. GRACIAS POR TU REPORTAGE Y SALUDOS

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  4. Hola Silvia: La bodega forma actualmente parte del restaurante y se puede visitar tanto el exterior como el interior.
    Información: Teléfono 93 632 00 19
    Por cierto he descubierto tu blog y prometo visitarlo porque me interesan los temas que tratas. Saludos

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  5. Anónimo11:25 p. m.

    Estimados amigos:

    ¿Me podéis indicar el nombre y Orden religiosa del monasterio que se situaba en donde se encuentran las Bodegas? Gracias.

    JOAN PALMAROLA
    joanpalmarola.blogspot.com.es

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