lunes, diciembre 24, 2007

PRENOCHEBUENA: CÓCTEL MENTAL DE DESVARÍOS Y FRIVOLIDADES


Ilex aquifolium L.Familia: Aquifoliáceas (1)

Esta noche es Nochebuena y sin embargo apenas pienso en ello. Recuerdo que en otras ocasiones tal acontecimiento lo vivía con antelación y bastante emotividad. Hoy, aunque lo intento, no logro centrarme en ello. Pienso en amigos y familiares que están pasando por un mal trance. Imaginar la cena es algo así como frívolo.

Estoy leyendo un libro de Andrés Trapiello titulado El tejado de vidrio, 3ª parte del Salón de pasos perdidos y la verdad es que lo estoy pasando bien. Se trata de un diario que permite pasar el tiempo “de una manera amena y sin tropiezos, como uno de aquellos viajes que se hacía en diligencia”. Así lo dice en la contraportada y así es. Pero yo no he ido nunca en diligencia, aunque me imagino las sensaciones que deben sentirse con aquellos traqueteos por caminos polvorientos y los gritos y latigazos del cochero subido en el pescante. José Mª el Tempranillo, el Rey de Sierra Morena, asaltaba diligencias y tras sacar las sortijas de las manos de sus empingorotadas damas depositaba un beso en ellas diciendo aquella galantería de que unas manos tan bellas no necesitan adornos. Ya no quedan ladrones gentiles. Aquel lo era. Los escritores franceses del siglo XIX -Theóphile Gautier, Prosper Mérimée, entre otros- glosaban estos episodios en sus escritos y de alguna manera llegaron a mitificar de tal forma a este joven bandolero que no pocas lectoras románticas europeas soñaban con ser asaltadas y así poder presumir ante las demás de su fortuna. Lástima que un bandolero así sólo viviese hasta los veintiocho años de edad. Las otras diligencias que me vienen a la memoria son las del lejano Far West americano. También eran asaltadas, pero los bandidos –estos no eran bandoleros- no eran tan galantes como nuestro
Tempranillo.

Otro escritor diarista que me gusta mucho es Raúl Carlos Maícas, director de la revista cultural Turia de Teruel. Una de las mejores, sino la mejor, de todo el país. Y lo digo sin patrioterismo fácil. Este escritor es más profundo y serio. Muy conceptista. Sus pinceladas literarias son motivos de reflexión. Con frecuencia expresa la lucha que ha de mantener para no dejarse adocenar por el provincianismo aldeano que le envuelve. La marea del tiempo, su ultimo libro, vale la pena leerlo con calma y espíritu meditabundo.

Ayer perdió el Barça frente al Madrid y debería estar compungido y tal. Pero no lo estoy. Cada vez consigo con más facilidad olvidar las derrotas. Disfrutar las victorias no requiere esfuerzo alguno. Es la única manera de sobrevivir. Además, y esto lo digo con cierto retintín, siempre hay algún familiar o amigo merengón que estará contento. También tienen derecho. Realmente el aforismo de que quien no se consuela es porque no quiere me va. El hecho de que el Barça no mereciera ganar facilita esta autoterapia, aunque fastidie un poco, la verdad...

Sin embargo, debería hacer un esfuerzo, dejarme de cócteles mentales, y pensar en la Nochebuena. Es lo que toca. Felicidades a cualquier despistado que pueda aterrizar inconsciente por este post un tanto estrafalario...

(1) Nombre científico: Ilex aquifolium L.Familia: Aquifoliáceas
Descripción: Arbusto o pequeño árbol perennifolio de hasta 10 m. Ramitas verdes o purpúreas. Corteza lisa, gris plateada muy característica. Hojas elípticas u ovales, muy coriáceas, lustrosas, verde oscuras por la haz y pálidas por el envés, provistas de dientes espinosos a lo largo del margen ondulado, aunque también pueden ser lisas o casi lisas en los árboles más viejos. Árboles unisexuados; flores pequeñas, blancas o rosadas formando inflorescencias apretadas. El fruto es carnoso, del tamaño de un guisante y de color rojo intenso, venenoso. El acebo crece en lugares sombríos dentro de los bosques y en barrancos umbrosos del oeste de Europa. Numerosas formas son cultivadas como ornamentales. La madera, blanca y muy dura, se usa en ebanistería y las hojas se consideran diuréticas y laxantes. Las ramas con frutos se utilizan como adornos navideños.

1 comentario:

  1. Anónimo9:40 a. m.

    Me ha gustado tu reflexión "cada vez consigo con más facilidad olvidar las derrotas. Disfrutar de las victorias es más fácil".
    Voy a intentar ponerlo en práctica y así tener una actitud más deportiva, ante algunas situaciones que se presentan.
    Me he convertido en una adicta de tu página, es una delicia leerla y comprobar la ductilidad plasmada en los escritos.
    Un abrazo.Etel.

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