viernes, mayo 02, 2008

EL 2 DE MAYO (1808-2008), UN DEBATE ABIERTO TODAVÍA CON MENOS LUCES DE LAS DESEADAS...

La carga de los mamelucos, Goya, 1814.
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Confieso no tener las ideas claras sobre lo que realmente significó esta efeméride para este país. Me falta mucha documentación fiable. En la escuela que me tocó vivir durante la enseñanza Primaria, Bachillerato y Magisterio, el 2 de mayo de 1808 se nos presentó como un levantamiento popular contra el invasor francés y a favor de Fernando VII. Y los llamados afrancesados o partidarios de José Bonaparte I eran unos traidores y oportunistas. Se nos recalcó hasta la saciedad el espíritu mítico y heroico de los sublevados poniéndolos como ejemplo de patriotismo.

En la Universidad, ya en Barcelona, se recalcó más el hecho de que dicho levantamiento propició el nacimiento de una nación, que se concretó cuatro años después en las Cortes de Cádiz y la aprobación de una Constitución de corte liberal. Los liberales de Cádiz vieron en la guerra contra el ocupante la ocasión de fundar un Estado moderno y unitario, heredero de las Luces. Y lo tuvo para los afrancesados, que creyeron llegada la ocasión de barrer el antiguo régimen de la mano de una dinastía nueva, encarnada en la figura de José I Bonaparte. También se nos subrayó que la Restauración borbónica en la persona del tristemente “Deseado” Fernando VII acabó con las ilusiones de unos y de otros. Regresó el absolutismo más rancio, la Inquisición y la persecución contra los liberales, incluido Goya, que acabó por exiliarse en Burdeos.

Ni unos ni otros lograron que sus sueños se hicieran realidad, y la Restauración borbónica llevó aparejada el peor de los oscurantismos que proyectaría sus sombras a lo largo casi dos siglos hasta la Constitución democrática de 1978.

Y llegados a la actualidad nos encontramos con que el debate sobre lo que significó y acarreó este levantamiento sigue abierto. Cito un par de ejemplos: El escritor Rafael Torres, autor de 1808.1814 España contra España” dice que aquella revuelta fue en realidad “la primera guerra civil española”, que dejó latente un germen para las guerras carlistas y la de 1936-39. Y se lamenta que estos fastos del Bicentenario no sirvan para que los españoles conozcamos la Historia más y mejor. Y el controvertido periodista y novelista de éxito Arturo Pérez Reverte, en su última novela, “Un día de cólera” sobre el 2 de mayo madrileño, recuerda que cuatro gatos marginales y desarmados se sublevaron heroicamente en la capital contra el ejército más poderoso del mundo y desencadenaron lo demás. En una entrevista, añade: "Paradójicamente, una jornada admirable por ella misma nos dejó inútiles para la modernidad". Y como contrapunto está la celebración oficial con el lema “Un pueblo, una Nación” que la Comunidad de Madrid ha organizado para la ocasión. Se elimina todo lo que perturbe el discurso oficial, se hace un relato parcial ignorando el triste papel que jugaron los monarcas de aquel momento y la lamentable regresión que significó para el país dicha Restauración...y se pierde la ocasión, una vez más, para abordar la historia con un mínimo de rigor.

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