viernes, octubre 16, 2009

ENSEÑAR A PENSAR O ENSEÑAR LO QUE HAY QUE PENSAR

Creo que la mayoría de educadores tenemos claro, como propuso Sócrates (470 a. C. – 399 a. C.), que hay que enseñar a pensar a los alumnos. Pensar es comprender el significado de lo que se lee y se escucha. Pensar es reflexionar, considerar un asunto desde diferentes puntos de vista. Ésta es la idea básica de la educación: es función del maestro ayudar al alumno a gestar la verdad y producirla.

Sin embargo, y tras seguir mareando la misma perdiz desde hace un montón de siglos, optamos las más de las veces por enseñar lo que hay que pensar. Esto confirma lo poco que pensamos por nosotros mismos. Y si apenas pensamos, ¿cómo vamos a enseñar a pensar?

22 comentarios:

  1. ¿No crees que sería mejor decir "enseñar a reflexionar o razonar"? Ya sé que son palabras sinónimas pero es lo que ocurre con las grandes palabras, las palabras vip, tienden siempre a generar muchas confusiones.
    Nadie enseña a nadie a pensar y difícilmente a razonar o a reflexionar, como mucho habría que confirmarse en darle a las personas los instrumentos para que lo hagan ellos por si mismos.
    Cuando uno tiene excesivas pretensiones, sobre todo en este terreno de la educación, puede ocurrir lo que tú dices: ir más allá de la raya y enseñar hasta lo que tienen que pensar o reflexionar.
    Las excesivas pretensiones siempre son causa de grandes frustraciones por eso la escuela actual es también la escuela de sus fracasos.

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  2. ¿Pero cuando aprendieron a pensar los que ahora enseñan?

    Besos

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  3. ¿cómo vamos a enseñar a pensar?
    DIMELO TU.
    UN SALUDO.

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  4. SUPONGO QUE CONOCES AL AUTOR, YO NO, BUSCANDO EN GOOGLE: SOCRATES ENSEÑANDO A PENSAR, ME HA SALIDO ESTE TEXTO... ME HA GUSTADO, PERO YO NO SOY PROFESOR. LO MAS CERCA QUE ESTOY DE SER EDUCADOR ES QUE SOY TRI-PADRE... Y ESO MARCA.
    SI NO LO CONOCES Y LO LEES ME COMENTAS SI VALE LA PENA, INSISTO EN QUE A MI ME HA GUSTADO.

    Enseñar a pensar

    Por Jaime Barylko*
    (Para La Nación)


    http://www.turemanso.com.ar/fuego
    /educacion/pensarbarylko.html

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  5. Creo que lo que podemos es hacer nuestro trabajo, teniendo en cuenta eso, Que lo más importante es que aprendan a discernir y reflexionar.
    Es cierto que muchos hacen la más fácil, que es dar lo que les toca.
    Pero no nos compliquemos, haciendo bien nuestro trabajo, los alumnos aprenderán a pensar.
    Un abrazo.

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  6. Me dejaste pensando....

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  7. Enseñar a pensar, preciosa utopía, como se enseña a pensar, es como enseñar a soñar, quizas solo podamos intentar educar y respetar a aquel al que educamos y enseñarle a hacer lo propio.

    Un abrazo,

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  8. Estoy totalmente de acuerdo contigo, Luis.

    Un abrazo,
    José María

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  9. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  10. Ayyy...que temita preocupante.

    Mientras los profesores pongamos el centro del aprendizaje, y sobre todo de la evaluación que ya sabemos cuánto condiciona al alumno, en el qué y no en el para qué y en el cómo (metacognición), les estaremos diciendo qué pensar y no desarrollando su propio pensamiento crítico y creativo.

    Claro que todos estamos de acuerdo Gamar en que hay que hacer bien nuestra tarea, pero cómo hacerlo? Nos tomamos el tiempo en las aulas para permitir que el alumno desarrolle sus operaciones de pensamiento? Favorecemos esto con las actividades adecuadas? Conocemos los docentes nuestros propios procesos de metacognición? Y si es sí, los compartimos con los alumnos, abriéndonos para aprender con ellos, de ellos y entre ellos, o se los damos como una única solución? Somos coherentes con esto al evaluar? O nos focalizamos sólo en el contenido? Por último, los institutos de formación docente, posibilitan estas prácticas a sus alumnos, enmarcándolas en las teorías correspondientes? Estoy pensando que no, y me espanto.

    Besitos, pensando...

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  11. Soy yo que eliminé...fue repetido.

    Más besos.

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  12. Groucho, vengo de leer el artículo de Barylko, que recomiendas...muy interesante.

    Te cuento que cuando me he referido a actividades que posibiliten el desarrollo de operaciones del pensamiento, entre otras, aludía al análisis de errores (propios y ajenos), de diferentes puntos de vista, y a la identificación y comunicación del proceso de aprendizaje propio, en todos los casos para articularlo con el de los demás. Hasta aquí coincido con Barylko...pero esto, creo, relativiza bastante esa verdad del otro, de la que él habla, que me da la sensación como de apropiarse del pensamiento ajeno...no sé, o no lo interpreté bien.

    Un beso, Groucho.

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  13. Yo creo que lo que hay que enseñar es a ser responsable, independiente y congruente... El pensamiento viene de serie... La reflexión es necesaria y es muy posible que en las aulas se den las pautas. Sería necesario que todos los profesionales se empeñaran en esa linea de enseñanza...
    Creo, por lo que leo por otros blogs de profesores, que hay demasiada teoría pero poca práctica en este asunto....

    Un beso, Luis

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  14. Buena reflexión...quizá lo que ocurre es que a los que enseñan tambien se les ha olvidado pensar...un beso enorme navegante.

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  15. AL DR. KRAPP:
    Efectivamente el verbo pensar implica concebir, razonar, reflexionar, imaginar, considerar, recordar, descubrir...Enseñar a pensar es, como bien dices, “darles a las personas los instrumentos para que lo hagan ellos por sí mismos” y no darles las cosas hechas. Lo de “excesivas pretensiones” es discutible. Tuve un profesor que siempre decía que había llegado a canónigo porque quería ser obispo”

    A ATENÍA:
    Has puesto el dedo en la llago. Besos

    A GROUCHO:
    A pensar se aprende como a todo, practicando. En este caso, pensando. El texto que me sugieres es muy interesante. Algo te diré a tal respecto, pero en otro momento.

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  16. A GAMAR:
    La cuestión es si todos entendemos lo mismo por hacer bien nuestro trabajo...
    Otro abrazo

    A MARCELO:
    Bienvenido. Si llega a alguna conclusión interesante, espero que la compartas con nosotros.

    A TUMULARIO:
    Intentar enseñar a pensar es, en el fondo, ayudar a descubrir las potencialidades que se tienen y a ejercitarlas. Otro abrazo

    A JOSEMARCO:
    Gracias por tus palabras y por tu visita, José Mª. Otro abrazo

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  17. A MARACUYÁ:
    Creo que con frecuencia, por falta de tiempo o porque es más fácil, damos a los alumnos las cosas ya pensadas. Y eso no facilita el desarrollo de sus potencialidades.
    Besitos impensados

    A NOVICIA:
    El pensamiento que viene de serie es muy preocupante porque se acata por comodidad, ya que tenerlo propio exigen más esfuerzo y criterio. La reflexión está reñida con esa modalidad de pensamiento. Reflexionar, entre otras cosas, es pensar. Lo de pecar de teóricos es cierto. Sobre todo, en este país.

    Besos, Novicia

    A VIOLETA:
    Se nos ha olvidado o no lo hacemos por el esfuerzo que supone...
    Besos desde el mar

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  18. Siempre he pensado que la labor docente es una de las tareas más complicadas en nuestra sociedad. Requiere no sólo conocimientos actualziados de la cuestión a explicar, sino también metodologias abiertas a la autocritica, a la contrastación con los resultados, al debate y a la defensa de una actitud refractaria con la rutina y el adocenamiento. Quizá la sociedad no sea consciente de ello, pero el profesor no tiene más remedio que afrontar estos desafíos si quiere ser honesto y coherentes con las necesidades de su tiempo y de los destinatarios de su labor. Enseñar a pensar no es tarea fácil, porque requiere esfuerzo y mucha reflexión. Pero en este mundo tan variopinto de la enseñanza hay quien lo consigue y demuestra de lo que es capaz un alumno cuando se le forma así. ¿Son excepcionales o abundan más de lo que parece?. No lo sé, mas lo cierto es que los hay y constituyen una referencia a la que remitirse para que esta profesión tan denostada a veces sea reconocida como una de las tareas más nobles y esenciales de las desempeñadas por el ser humano.

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  19. A GROUCHO:
    He echado un vistazo al art. que me recomiendas y he seleccionado una frase con la que estoy pleanamente de acuerdo:

    Sócrates no concibe el pensar encerrado en su casa, en su gabinete. Se crió en la calle, en la plaza pública, y allí vuelve a encontrarse con la gente, a pensar con ellos, es decir, en discusión, en confrontación de ideas, en diálogo.

    Esa actividad, la del debate, enseña a pensar y a tener criterio con fundamento

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  20. Enseñar lo que hay que pensar. ¡Mal camino!. Es el camino precisamente del no saber, de todo lo contrario al conocimiento.

    Enseñar a comprender es un bien que se debe agradecer siempre a los maestros que así encaminan sus enseñanzas.

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  21. A FERNANDO MANERO:

    Creo que gran parte de la sociedad ignora las dificultades que entraña la docencia. Si fuera consciente, colaboraría más o, al menos, sería más comprensiva.

    Por supuesto, hay otra profesiones tan complejas o más.

    Gracias por tus palabras que demuestran lo mucho que conoces el mundo de las aulas.

    Un abrazo

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  22. A FERMÍN GÁMEZ:

    Pues no son pocos los que añoran aquella época en que se nos enseñaba LO QUE TENÍAMOS QUE PENSAR...

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