martes, marzo 03, 2015

A "SILVER KANE": ¡ Gracias, maestro !




Ayer, 2 de febrero de 2015, me bajé una novela de "Silver Kane" en mi Kindle. Su título, "Una tumba en las estrellas", novela negra... Tropecé con ella por caprichos del azar porque lo que realmente pretendía buscar era  la novela "También esto pasará" de Milena Busquets, la escritora revelación de la actualidad...  Calculo que desde los 15 años no leía ninguna obra de "Silver Kane". Inicié la lectura con cierta fruición, movido por la nostalgia emocional,  más que por el interés literario. De chaval leía, sobre todo, novelas del Oeste. "Silver Kane" era mi autor preferido. A él, primero, y a Zane Grey, después, les debo el inicio de mi pasión por la lectura. Tampoco quiero omitir que, antes que estos autores, coleccionaba tebeos de la época: "El guerrero del antifaz", "El Capitán Trueno",  "El Jabato", "Roberto Alcázar y Pedrín", "Hazañas bélicas"... Mis gustos por las lecturas cambiaron radicalmente cuando mi profesora, Doña María Lozano, me regaló un librito con las Poesías Completas de Garcilaso de la Vega. Me encargó preparar una charla sobre la biografía de Garcilaso, además de recitar y comentar tres poemas. La experiencia fue tan grata que, a partir de entonces, mis aficiones se decantaron por otros derroteros:  Walter Scott, El Lazarillo, El Buscón, La Celestina... Esto acabará llevándome  a la Edad de Oro, al Romanticismo y al Realismo del XIX...


Ayer, 2 de febrero de 2015, por la noche, me llegó la noticia de que Francisco González Ledesma (1925-20159), abogado, escritor y periodista  acababa de fallecer. "Silver Kane" era uno de sus pseudónimos. Sin duda alguna, el que le propició más popularidad. El primer reconocimiento le llegó en 1948 cuando ganó, con Somerset Maughan y Walter Starkie en el jurado, el  Premio Internacional de Novela gracias a "Sombras de viaje". Esta obra fue censurada por el régimen franquista, que veía en ella "pornografía, traición y rojerío"  y se frustra el prometedor futuro del autor. 

A partir de entonces, González Ledesma  comienza a escribir, bajo diversos pseudónimos -"Enrique Moriel", "Rosa Alcázar", "Taylor Nummy", "Fernando Robles", "Silvia Valdemar" - novelas  populares para la Editorial Bruguera. "Silver Kane" fue el que le dio más popularidad. Sin duda alguna, es uno de los pioneros de la novela negra en España,  aunque la mayor parte de su producción - alrededor de 1300 novelas -  gira en torno al tema  de los folletines de cuatreros y bandidos del Oeste americano... No exagero: Aquí, todos sus títulos

En 1966 fue uno de los fundadores del Grupo Democrático de Periodistas, asociación clandestina durante la dictadura en defensa de la libertad de prensa. A partir de 1977, ya en democracia, publica con su nombre y apellidos obteniendo diversos galardones. Los  de más notoriedad, Premio a la mejor novela extranjera en Francia - donde gozó de gran prestigio - por la novela "La dama de Cachemira" y el Premio  Planeta de 1984 por su novela, "Crónica sentimental en rojo". Como abogado  recibió el Premio Roda Ventura y como periodista,  fue redactor jefe en los diarios: El Correo Catalán y La Vanguardia,  también fue distinguido con el premio El Ciervo...

Con este autor, para mí siempre será "Silver Kane",  tenía una deuda de gratitud. Por eso le he dedicado, con cierta improvisación, esta modesta entrada. ¡ Gracias, maestro !



17 comentarios:

  1. Una gran disculpa, sigo complicado de tiempo, y poco a poco me pondré al día. Se me han juntado muchas cosas y casi no dispongo de tiempo para navegar por el Ciber-Blog-Space...
    Abrazos
    Carlos
    PD. Es temporal, pronto regresaré.

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    1. Me hago cargo. Tranquilo. Lo primero es la obligación...Esto es un mero pasatiempos.

      Un abrazo

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  2. Es de bien nacido ser agradecido.Leyendo el énfasis y siendo uno de tus autores preferidos ya esta más que justificada esta entrada.

    Un fuerte abrazo Luis Antonio..

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    1. No es que sea uno de mis autores preferidos; es, si acaso, con el que comencé a aficionarme a la lectura. A decir verdad, pertenece a un pasado remoto. Su fallecimiento me ha hecho rememorarlo y no descarto leer alguna de sus obras firmada ya con su nombre y apellidos. Tengo curiosidad por verificar que siento hoy al leerlo...

      Un fuerte abrazo, Bertha

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  3. MARÍA ( del saco de mis pensamietos, en invisble :-)3:26 a. m.

    No lo conocí lo siento (nunca fui de novelas de vaqueros ni policiacas) pero ayer (hoy aun para mi ;-)
    vi este artículo en el periódico y lo he copiado para ti, en su honor y en el tuyo. Quizá te guste.

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    Balada triste por Silver Kane

    Una triste balada resonó en el mundo de la literatura para despedir a Silver Kane. La misma que en el mundo del periodismo se dolía por la pérdida de Francisco González Ledesma, identidad real de Kane. El periodista, abogado y escritor barcelonés, precursor de la novela negra en España, esforzado autor de narraciones del oeste bajo el seudónimo de Silver Kane, y creador del comisario Ricardo Méndez, falleció en la madrugada de ayer, a punto de cumplir 88 años. Ganador del Planeta en 1984, fue además de narrador infatigable un aguerrido y batallador periodista que desarrolló su carrera en medios catalanes. Colegas de sus dos oficios lo despidieron como un grande.

    La nebulosa se había instalado en los últimos meses en la mente de González Ledesma (Barcelona, 1927), que se mantuvo a salvo de los embates de la desmemoria hasta hace apenas tres años, cuando publicó Peores maneras de morir, última novela de Méndez, la número once de la serie.

    Fue un mercenario de la novela popular antes de ser reconocido como uno de los padres del género negro ibérico, con el que estuvieron y están en deuda autores como Manuel Vázquez Montalbán, Andreu Martín o Lorenzo Silva. Estudió la carrera de Derecho, pero mientras la cursaba un contrato leonino lo ligaba a la editorial Bruguera, para la que escribió centenares de novelas del oeste bajo el seudónimo de Silver Kane.

    Sombras viejas fue la primera ficción que publicó con su nombre en 1948. Tenía 21 años y mereció ya el Premio Internacional de Novela. También se llevó un mazazo de la censura, que prohibiría su publicación. Sería el primero del franquismo, que veía pecado, traición y rojerío en sus relatos. «Situé la acción en un barrio pobre de Barcelona y ya por ese detalle me tildaron de rojo», explicaba. «Mientras viva el Caudillo, usted jamás publicará nada en este país»

    El folletín de cuatreros y bandidos fue su refugio, su bálsamo y su medio de vida. «Bruguera ganó mucho dinero conmigo, y yo también me embolsé mis buenos cuartos; había meses que se llegaron a vender 60.000 ejemplares de mis novelas», contaba el autor.

    Su carrera tomó velocidad de crucero en 1984. Un año después de publicar Expediente Barcelona, donde aparece el comisario Ricardo Méndez, se le concedió el Planeta por Crónica sentimental en rojo. Gracias a Méndez, su personaje más legendario, el noir español ganó credibilidad y creció como género, otorgando a González Ledesma una popularidad que superó nuestras fronteras. Su palmarés siguió acumulado galardones en los últimos años hasta obtener en el 2007 gracias a Una novela de barrio el primer premio internacional de novela negra RBA (con 125.000 euros, es el mejor dotado del mundo en el campo de la intriga policíaca).

    El primer embate de la enfermedad llegó en el 2012, con un ictus del que se recuperó y tras el cual escribió Peores maneras de morir: en ella aparece un Méndez crepuscular, muy castigado por la vida y atrapado en una Barcelona que apenas reconoce. El año pasado se publicaba aún El adoquín azul, novela corta en que relata el caso de una víctima de la brigada político-social del franquismo. «Méndez es sobre todo humano: detiene a un comunista pero es capaz de preocuparse por su familia», decía de su atípico comisario. Un personaje al que trasladó todas las experiencia de su infancia en los barrios populares de Barcelona donde creció: «Era un niño muy pobre, que vivía en un barrio pobre y de padres rojos», recordaba el autor de Tiempo de venganza.

    Miguel Lorenci.
    La Voz de Galicia, 3 de marzo de 2015

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    Ha sido bonito tu homenaje, sobre todo tus ganas al hacerlo.

    Un beso grande LUIS ANTONIO , hasta dentro de un ratito ( no mires la hora por favor ;)

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    1. Las niñas de mi época infantil leían cuentos de hadas, princesitas, etc. Las novelas del Oeste y del FBI eran cosa de chicos y de hombres...

      Te agradezco el artículo que has adjuntado. Me ha sorprendido verificar que la prensa, en general, le ha dedicado bastante espacio...

      Muchos besos, María

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  4. Me apunto la sugerencia y comparto gran parte de tu lista...

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    1. Me choca esa coincidencia, porque tú eres más joven. Ahora las novelas y las películas del Oeste están sumidas en el olvido...

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  5. Muchos escritores antifranquistas, caso de Marcial Lafuente Estefanía o Victor Mora el guionista del Capitán Trueno sobrevivieron gracias a los comics o a la literatura popular. Por cierto, reivindico el arte gráfico como arte mayor equiparable en sus mejores manifestaciones a la mejor literatura. No he leído a Ledesma para muchos considerado el padre de la novela negra española junto a Vázquez Montalbán pero si conozco a su hijo, Enric González, uno de los grandes articulistas de este país.
    Un abrazo

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    1. Lafuente Estefanía también se hallaba entre los autores de este género, pero dejé de leerlo cuando describió una escena en la que el "bueno" mataba a siete cuatreros con seis balas. Una de ellas, tras atravesar la sien de un bandido, rebotó en un yunque y mató al séptimo. Hasta aquí llegó mi paciencia...

      Roberto Alcázar, como bien sabes, tenía un extraordinario parecido con José Antonio Primo de Rivera. No sé si era casualidad o habría alguna intencionalidad oculta...A lo mejor tú lo sabes...

      No conozco mucho a Enric González, pero intentaré leer algo de él, en vista de la propaganda que le haces.

      Un abrazo, amigo Krapp

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    2. El único que hacía esas cosas era Kim Il Sung según dicen los norcoreanos: con una sola bala mató a cautro tipos. Date cuenta que escribió, según las mismas fuentes, 15.000 libros en 82 años de vida. En cambio, Cao de Benos, el portavoz catalán del régimen, matiza diciendo que en su mayoría son discursos a lo largo de su vida.
      Confirmado: había un propósito de que Roberto Alcázar, piense en el apellido, se pareciera a José Antonio. El guionista José Jordán era un comandante republicano.
      Enric González fue corresponsal de El País en Londres, Roma y Nueva York. Ahora fue de los expulsados del periódico y escribe en Jet Down y en El Mundo. Tiene tres libros de crónicas que te recomiendo fervorosamente: Crónicas de Nueva York, Crónicas de Londres, su ciudad favor4ita y Crónicas de Roma. Mezcla historia, leyenda y geografía. Pude comer en la mejor pizzería de Roma y el considerado mejor café del mundo leyendo estos libros tan sugerentes.

      Un abrazo

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    3. Ya me he descargado los tres libros que me propones y otro que se titula Crónicas del Calcio. Muchas gracias por la bibliografīa que me vienes sugiriendo últimamente.
      Otro abrazo

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  6. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  7. Me sumo a este homenaje.
    Yo también leía a Silver Kane en mi adolescencia. Hace poco descubrí quien estaba detrás de este pseudónimo y su historia.

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    1. Pues me sorprende mucho que una chica leyese por aquel entonces novelas de esta guisa. Seguro que eras un poco rebelde...Gracias por tu aportación.

      Un abrazo

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  8. Yo, pidiendo perdón humildemente, he de reconocer que jamás he leído nada de él. Las novelas del oeste y los cómics, jamás han sido santo de mi devoción, tal vez por no pararme a leerlos, que no digo que no, pero es que yo siempre he sido, y sin que ningún profesor o profesora me lo pidiese, de otro tipo de lecturas...
    Poesía, sí, pero también, éstos sí a demanda, de esos otros que citas, como La Celestina o El libro del buen amor, o Apuleyo y el asno de oro, El Quijote, etc, etc, etc...
    Y no sé si lo mejor o lo peor, por aquello de ser calificada de rara...me gustaron y mucho.
    :)
    Más besos.

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  9. Si tuviéramos que pedir perdón por cada escritor al que no conocemos...

    En la etapa de mi pubertad y en mi pueblo era lo que se estilaba y no sobraban opciones. A este autor y a otros similares tengo que agradecerles que cogiese el hábito de la lectura. Luego vendrían otros autores. Y eso es lógico porque más de lo mismo acaba hastiando...

    Cuando algún alumno o padres me preguntan sobre qué aconsejo leer, siempre suelo decir lo mismo: lo que más guste. Lo importante es leer. El género es lo de menos. Cada uno tiene sus gustos y todos son respetables.

    Besos, Marinel

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