lunes, abril 15, 2013

MUCHO RUIDO Y POCAS NUECES


Schopenhauer
La mayoría de los jóvenes están muy familiarizados con el ruido. Muchos manifiestan que no pueden estudiar sin música. Yo debo ser muy limitado porque me gusta la música, pero no soy capaz de escucharla al tiempo que me enfrasco en la lectura de un libro que exija cierto nivel de atención. Hace tiempo que tengo pensado un tema para debatir en clase, pero todavía no lo he llevado a cabo porque albergo la duda de si procede o no... Se trata de proponer un debate sobre la conocida frase de Schopenhauer que más o menos dice así:

“La capacidad mental de una persona es inversamente proporcional a la capacidad de ruido que soporta”

30 comentarios:

  1. Pues a mí, Luis Antonio, siempre me ha gustado oir la música muy alta pero para estudiar he necesitado el silencio como acompañante. Lola

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    1. Para estudiar, igual que tú, pero la música no me gusta muy alta.

      Un abrazo

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  2. Schopenhauer, mmhh
    habría que saber en qué contexto lo dijo,
    pero creo que hay de las dos circunstancias;
    la una que puede escuchar la música y estudiar leyendo (en realidad, su atención está dispuesta a una de las dos cosas) y la otra, es que imprescindiblemente necesita toda la atención para estudiar leyendo
    .
    en fin, es una opinión
    saludos

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    1. Ignoro dicho contexto.
      Cada uno tiene sus gustos y sus manías. Y hasta es poisble que haya personas capaces de prestar atención a más de una actiivdad...
      No es mi caso.

      Saludos

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  3. Soy de la era del mundanalruido y, te soy sincera: me gusta un fondo suave.... que no se olle mucho pero...está...

    Me estoy riendo porqué: cuando estaba aprendiendo escutura me atacaba los nervios cuando daban los mazazos para abrir los moldes...y, me dijo un profesor: nena, para esto no estas hecha lo tuyo son...los pinceles y, le entendí los pinrreles jejejeje:)).Hazte a la idéa el ruído que hacian...puff.O séa qué por lo que dice Schopenhauer debo de tener una capacidad reducida....:((.

    Muy interesante esta entrada Luis Antonio

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    1. A mí no me gustan los ruidos y menos los estruendosos.

      Vuelve a releer la frase de Schopenhauer. Creo que no la has "pillado"...Seguramente pasaba un autobús por tu calle al tiempo que la leías. Jajaja

      Un abrazo

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    2. ...jajaja que malo eres...con razón te ries y, con el autobús pasando tambien glu que fallo pero no era lo mío es evidente que los resultados son al revés en mícaso. Lo siento por el Sr:Schopenhauer.

      No estoy de acuerdo con este caballero y menos en una época que no había esta contaminación acústica.Mejor dicho no me las tengo todas...

      Un abrazo y disculpas;))

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  4. Peliaguda cuestión, pues todo dependerá de la capacidad de concentración de cada individuo, por ejemplo cuando me concentraba en algo mis sentidos se cerraban a cualquier sonido externo, aunque tuviera la música puesta. Eso de joven. Luego con eso de la madurez podría decirse que el aguante del ruido podría resultar inversamente proporcional etc. Es una idea. La enorme capacidad de un cerebro joven lo comprobé por activa y por pasiva durante mis años de profe. Luego viene que la experiencia, que es otro cantar. Bss.

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    1. Supongo que, como bien dices, vamos cambiando con el tiempo. La cuestión es saber si es para mejorar o para todo lo contgrario.

      Un abrazo

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  5. Brillante lo de Schopenhauer, Luis Antonio. Me sucede igual que a ti, aunque según dicen los psicólogos, que aquí sobran, las mujeres tenemos un mayor umbral de atención dispersa, o de atender varias cosas al mismo tiempo, que los varones.

    En mi caso particular, ha quedado demostrado rotundamente que es falso en los últimos días, cuando me vi un tanto sobrepasada con tanta agua y terminé extraviando llaves y dejando olvidada una manopla de horno justo dentro del horno, donde estaba intentando cocinar, para no tirar a la basura, todos los alimentos que acababa de extraer del freezer en proceso irremediable de descongelamiento y ruina.

    Creo que todo tiene que ver con el ritmo vertiginoso al que vivimos. En Buenos Aires se ve mucho, tal vez demasiado, zombi enajenado enchufado a su dispositivo musical o de telefonía móvil y conduciendo su auto o caminando por la calle, con el peligro que el aislamiento de las señales sonoras de alerta implica. Yo me niego a la esquizofrenia urbana colectiva: una cosa por vez y a disfrutarla siempre que se puede, prestándole atención a ella con todos mis sentidos.

    Sería sumamente interesante plantearlo como tema de debate con la supuesta generación del ruido.

    Un abrazo, uno sólo y de a uno por vez.

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    1. Cuando disperso mi atención en dos o más actividades no hago ninguna bien. Supongo que hay mentes capaces, pero no es mi caso.

      Lo que me cuentas de tu ciudad, que tuve le gusto de conocer, se puede hacer extensible a otras.. Por eso me resulta tan familiar. Recuerdo de Buenos Aires que había que prestar mucha atención al estado físico de las veredas...so pena de tropezar y "besar" el suelo...

      A todo se acostumbra uno, incluso el silencio puede resultar alarmante cuando no estás acostumbrado a él.

      Un abrazo tras otro, pero sin agotarlos, Fer



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  6. Entonces yo debería ser una lumbrera porque odio el ruido, no lo soporto, me crispa los nervios; sin embargo no es el caso.

    Si se trata de música sí que me gusta, pero no mientras leo o estudio, desde luego, y nunca demasiado estridente, a menos que lo que intente sea amortiguar el ruido del tráfico.

    Besos

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    1. Eres una lumbrera, sobre todo componiendo versos...

      Amortiguar el ruido del tráfico justifica la música con el volumen por encima de la mesura...

      Besos, Narci

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  7. ¿O sea que al final siguiendo al maestro alemán los culpables son las víctimas y no los victimarios? Quisiera ver a Herr Schopenhauer teniendo que soportar el ruido de los perforadoras y el tráfico en una urbe moderna. La vida se me ve muy fácil cuando uno tiene la suerte de vivir en un barrio acomodado de Francfort (la del Este) en 1840.
    Muchos que ya no somos tan jóvenes estudiamos o leemos con música de fondo lejos de bibliotecas y otros lupanares al uso, quizás el consciente se ausente pero al menos le da buen rollo al subconsciente que también pinta algo.

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    1. Nada que objetar a tu comentario que, como de costumbre, peca de agudeza y cierto sarcasmo inteligente.

      Lo de música de fondo es aceptable y me consta que no pocos saben compatibilizarla con actividades intelectuales. Para mi el estudio fructíficero exige todo el protagonismo. Otra cosa bien distinta es ojear un diario, leer una novela y escucuchar música de fondo de carácter sosegante y placentero,,,

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  8. Hola, a mi me parece que las personas nos acostumbramos a cosas que otra no entienden, yo necesito oír una voz que me hable durante la noche para dormir, a si es que mp3 y esa es mi pastilla para quedarme dormida toda la noche, mi marido no lo entiende…
    Bueno que me gusto tu entrada. Un abrazo.

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    1. Yo sí te entiendo, Lola.

      Otro abrazo

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  9. Pues yo en mis tiempos de juventud estudiaba con música claro que... así me iba jajajajaja. Aunque en algunas clases como en dibujo, nos ponían música.

    Ahora me gusta la música pero en determinados momentos, se conoce que... ya voy siendo vieja jajaaj.

    Un beso, amigo.

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    1. No eres vieja, María... Eres sensata y el sentido común (el menos común de los sentidos...) se pone de manifiesto en tus palabras...

      Besos, estimada María

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  10. Me lo pones muy difícil, Luís: Yo adoro el silencio. Me considero un maniático del mismo; pero reconozco que la música clásica adecuada, a un volumen casi imperceptible, durante la lectura, me predispone a una mayor absorción y participación del texto.

    Tal vez habría que matizar la definición de ruído. ¿La música es ruído, o armonía?

    Un saludo.

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    1. Tal y como te manifiestas, poco se puede objetar. No creo que el filósofo de la cita se refiriese a una circunstancia como la que pones de manifiesto... Y la música no forzosamente ha de ser clásica, ¿eh?

      La música, si es ruido, es armónico. Como bien dices.

      Saludos

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  11. Pues yo no soporto el ruido. Si estoy haciendo algo o hablando con alguien y hay ruidos alrededor, o voces altas, no puedo concentrarme en lo que estoy escuchando y me descoloco. Pero no estoy de acuerdo con la afirmación final de tu post. No creo que la capacidad mental esté relacionada en absoluto con los decibelios que se soporten. Muchos jóvenes, al menos los que yo tengo en casa, pueden hacer su vida y rendir como el que más sin que los ruidos que forman parte de su vida les impidan hacerlo.

    Un beso, Luis.

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    1. Siempre queda la duda de si se concentrasen exclusivamene en el estudio o en el trabajo intelectual rendirían todavía más...A mis alumnos les recomiendo que prueben, comparen uno y otro método y decidan con conocimiento de causa lo que les venga en gana...

      Estudios hay, con cierto rigor, que cuesionan que mejore el rendimiento y todo el mundo sabe que la música a "todo trapo" perjudica la agudeza auditiva a largo plazo...

      Besos, Novicia

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  12. Yo puedo si no es ruido y si está en otro idioma porque me cuesta menos centrarme en lo que leo que en lo que oigo. Jamás leí y/o estudié con música, pero aquí sí lo hago. Precisamente para aislarme.

    Un beso, Luis Antonio.

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    1. El nivel de la música y el tipo de la misma son fundamentales. Cada cual sabe lo que le distrae o no.

      Besos, María

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  13. Fíjate qué casualidad, el otro día me comentaba un psiquiatra amigo, que estaban muy equivocados los padres que se enfadaban con sus hijos cuando los encontraban estudiando en su cuarto con la música a todo trapo, en su opinión el cerebro de cada uno se acomoda en función de su propia plástica y lo que para unos es desquiciante, para otros es relajante y favorece la concentración, así que me temo que según esto Schopenhauer se nos quedó antiguo:-) Es algo parecido a lo que ocurre con las personas acostumbradas a dormir con el tremendo ruido de las grandes ciudades, llegan al silencio del campo y no pegan ojo:-)

    Yo en general, escucho música casi siempre, pero elijo un tipo u otro en función de lo que hago y cómo estoy. Si estoy nerviosísima, no se me ocurre poner heavy, ni nada trepidante porque rebotaría del suelo al techo, voy a algo suave, si necesito mucha concentración música instrumental lineal, sin letra y así todo. Los ruidos estridentes del tipo de petardos, cohetes y cosas así, me rompen los oídos, no los soporto, un día comentando esto con unos forofos falleros me decían que no lo había probado allí y se equivocaban, viví las Fallas varios años y jamás he vuelto, solo recordando lo mal que pasé cuando me tocó. En general los ruidos desarmónicos y bullicio estruendoso me agobian mucho. Sin embargo cuando quiero disfrutar de la música de verdad, la pongo a explotar, pero eso es diferente, no me rebota en el oído como el ruido, ahí soy yo la que me meto dentro de ella o quiero que sea ella quien me inunde, por eso no me hace daño :))


    Muuchos muchos besos con sonidos agradables, tú eliges los que más te gusten y...

    Feliz finde LUIS ANTONIO.

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    1. Hay teorías para todos los gustos. Dicen que la música de Mozart puede inducir a la relajación y a aumentar el coeficiente intelectual, la atención del estudio y otra suerte de habilidades...Personalmente he probado con la "Sonata para dos pianos en D Mayor" y me he sentido transpotado al cielo, pero la atención al estudio ha pasado a segundo nivel...

      Dudo que escuchar a "MOJINOS ESCOZIOS" como hacen algunos de mis alumnos les ayude a comentar un texto culterano de la Edad de Oro...

      Como en tantas cosas, hay niveles de ruidos y niveles de capacidades mentales. Que cada cual se demuestre a sí mismo qué es lo que más le conviene y que actúe en consonancia...

      Yo puedo hacer varias cosas a la vez, pero tengo la certeza de que ninguna va a estar bien hecha.

      Feliz finde y muchos besos, estimada María

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  14. Música y ruido, haylos de todas clases, formas y maneras. Pero la música, nunca es ruido. Otra cosa es la aleatoriedad, lícita por otra parte, de los gustos personales, porque lo que a unos puede parecernos celestial o infernal... a otros viceversa. Es lo que tiene la diversidad, que casi siempre es difícil de conciliar. Pero sin ella, esto sería mucho más aburrido. Es difícil, rebelarse con Mozart y no tanto con los Mojinos :)Cosas de la edad, supongo... Y es curioso como hay gente que puede dormir con la teletienda pero se lo impide el 'ruido' de las olas...

    Pero este mundo, a gusto del consumidor, sería un lugar, muuuucho más oscuro aún, sin ese ruido transformado en notas. Yo soy de las que acostumbro a ir 'enchufada' siempre que la actividad que realizo lo permite. Leer, escribir o caminar, incluso cocinar... son algunas de ellas y me gusta buscar el sonido 'adecuado' (para mí, claro) a lo que hago, como un contexto exterior. Dime rara.

    En fin! que vd. lo escuche bien y no dejes de descubrir a los Mojinos sin falta jajaja!!!

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  15. Completamente de acuerdo, aunque hay sonidos que permiten encontrar cierta calma y concentrarse en la lectura, pero no es lo mismo que escuchar algo de fondo todo el tiempo

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