miércoles, julio 23, 2014

NO SABEMOS NI QUEREMOS...


40 comentarios:

  1. Esta es, con mucho, una de tus entradas más provocadoras. Frase a frase.

    A ver, pregunto: ¿y si cambiásemos de criterio, en base a las argumentaciones de los demás, (en el supuesto de que nos convenciesen) si seríamos más coherentes integros etc...? y porqué, si así no fuese, como parece por lo que escribes... habríamos de hacerlo, y/o, el no hacerlo, habría de menoscabar la opinión de otro? . ¿Porqué das, además, por sentado que si tal cambio no se produce, se debe a que no escuchamos al 'otro'. ¿No podría suceder que además de escuchar atentamente, lo que en realidad ocurre es que no comprendemos lo que nos están queriendo explicar. O que sencillamente y sobre todo! nuestras convicciones son otras completamente distintas a las expuestas por no importa quien. ¿Y dónde pones el acento de valor en las opiniones... ¿en las que más se acercan a la tuya o a las de otros? ¿quién decide eso? Diría más, y seguro que tambiém tú estarás de acuerdo, (segurísimo!!) el pensamiento o la razón única incluyendo la revelada, es casi tan peligrosa como aburrida. Y a lo largo de la Historia se suceden los ejemplos de tal cosa. Y poco hablaríamos entonces, mi querido Luis A. Ni siquiera estaria comentando en esta entrada, porque no te hubiese hecho falta escribirla :)

    Podría seguir, sine die, con el argumentario y enzarzarnos aquí en uno de esos 'diálogos de sordos' que sugieres, pero recurriré al sabio (a veces) refranero para finalizar. Uno es dueño de sus silencios y esclavo de sus palabras... y como cada uno, habla según le ha ido o va en la feria (que ya son dos refranes) no hay opiniones más válidas que otras... sólo 'subjetividad vivencial' y pretender otra cosa, en mi opinión, :) es imposible. Las verdades, aparte unas pocas existenciales o meteorológicas... y las interesadas, claro está...no están al alcance de nuestra especie, quizás `porque estamos mucho más preparados para sobrevivir que para 'percibir'.

    Mientras tanto, hablemos... y sobre todo 'respetemos' la opinión y la vida... del otro.

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    1. Lo que son las cosas, a veces provocas el efecto indeseado. Me explico: Pensaba poner la etiqueta de REFLEXIONES a este texto porque esa y no otra era mi intención. Y además la primera redacción la hice en primera persona del singular. Luego, como suele ocurrir, introduje alguna variante con las etiquetas y con la conjugación del verbo en primera persona del plural.

      A este tipo de conjugación se le llama plural de modestia y es muy habitual usarlo para evitar el "yo" que acostumbra a sonar a protagonismo y a veces a cierto grado de egolatría....El plural de modestia es un artificio retórico que consiste en utilizar un nosotros que encubre el yo. La primera persona del singular se convierte en plural para que el sujeto responsable de afirmaciones, juicios, reflexiones. etc. pase a un segundo plano y quede oculto tras una pluralidad un tanto ficticia. Se le llama de modestia porque evita atribuirse demasiada importancia a uno mismo...

      Todo este rollo solo tiene una función: Quería compartir una reflexión personal para ver si alguien coincidía o no y resulta que, para ti y para Carlos, soy un grandísimo provocador...

      No va a haber, en esta ocasión, diálogo de sordos porque no tengo nada que objetar a tu comentario, estimada Cristal. Es de cajón todo lo que expones. Solo discrepo en que el texto te resulte tan sumamente provocador porque lo que vengo a decir en definitiva es una obviedad: en los debates y tertulias, la mayoría de los participantes estamos más pendientes de lo que decimos nostros mismos que de lo que dicen los demás.

      Por eso me lamento y acabo expresando en el texto que "no sabemos ni queremos escuchar". Y yo (ahora me olvido del nosotros) hago lo mismo...

      Esta entrada viene a cuento de un debate que mantuve con otras cinco personas sobre el PSC. Había tres posiciones de entrada: A, B y C . Tras dos horas y media de discusión, en las que el moderador no supo o no pudo ejercer su papel, y llegado el momento de las conclusiones: todos nos mantuvimos en nuestra postura inicial, a pesar de que los argumentos de algunos tenían más peso que los propios.

      ¿Por qué nos cuesta tanto aceptar lo que piensan los demás? Un asistente se levantó y nos dijo: "Si escucharan a los demás como se escuchan a sí mismos, cuestionarían muchas cosas de las que piensan" No le falta razón.... Creo

      Y lo que realmente me encrespa conmigo mismo es que tengo muchas más dudas que certezas. Sin embargo me cuesta aceptar opiniones discrepantes con la mía...Y entonces intento calmar mi mala conciencia diciéndome que los demás no me convencen y por eso sigo en mis "trece"...

      Muchos besos, Cristal. Perdona el rollo, pero al ver la interpretación que has hecho he asumido la responsabilidad y he tratado - dudo de haberlo conseguido - de aclarar cuál era mi propósito con esa entrada....

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  2. En efecto, muy provocadora tu entrada.

    Creo en mi modesta opinión, que la discrepancia en opiniones es muy sana y el respeto a cada una de ellas, mucho más. Sobre todo cuando se habla de temas tan polémicos como política o religión, temas que cuestan mucho llevarlos a un punto común de pensamiento y sobre todo temas, que requieren mucha tolerancia, cosa que aprendí en una educación en la que si no pensabas como el gran jefe, eras su enemigo. Por eso considero en demasía el respeto, sin dejar de dar mi punto de vista.

    También considero que uno opina sobre lo que interpreta de lo que lee y no porque no sepa escuchar. A lo mejor lo que nos falta es inteligencia para hacer una interpretación correcta para llegar a la verdad absoluta que se quiere escuchar.

    Un abrazo
    Carlos

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    1. La discrepancia y el debate enriquecen. Acostumbro a provocar este tipo de "confrontaciones" para aprender y poner en tela de juicio lo que pienso, pero el resultado no es satisfactorio del todo. Con frecuencia nos cuesta aceptar lo que piensan los demás, quizás porque vivimos en circunstancias y entornos muy diferentes. No sé...

      Discrepo contigo, amigo Carlos, en eso de que sabemos escuchar. Por estos lares, al menos, es una virtud que acostumbra a brillar por su ausencia...

      Abrazos

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    2. Cuando digo provocador, me refiero a que es un articulo que proporciona el debate. No te lo he dicho a ti y creo que jamás lo haría. Me encanta el debate y lo bueno que ello encierra.
      Si puedo haberte ofendido, te ofrezco una disculpa.

      Abrazos
      Carlos

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    3. Tú eres la corrección personificada y además sabes bailar salsa
      Abrazos, amigo Carlos

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  3. Siempre se ha dicho que por aquí no debatimos sino que monologamos. Deberíamos aprender, como bien dices, a escuchar.

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    1. Veo que vienes a manifestar los mismo que he expuesto y eso me satisface porque he llegado a pensar que era una "rara avis"...

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  4. aún no hemos podido saber 'a ciencia cierta' para qué UNA sola boca y DOS oídos, seguramente se sabía de antemano que escuchar iba a ser tarea herculiana.-
    salutos

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    1. Supongo que es para escuchar mejor a los que están a nuestro lado, jajaja...

      Saludos

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  5. Peor aún quien tras escuchar a todos inevitablemente toma perspectiva, porque entonces todo lo que diga resultará molesto a particulares.

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    1. Al que se molesta por lo que opinan los demás, dentro de un marco civilizado, lo mejor es evitarlo...

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  6. Anónimo11:45 a. m.

    Es más dificil escuchar que hablar. Requiere respeto, actitud receptiva, sentido de la tolerancia, ganas de aprender, deseo de conocimiento y disposición a rectificar. En España se habla más que se escucha y se escribe más que se lee. Así nos va.

    FM

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    1. Totalmente de acuerdo con todo, excepto con lo de que se escribe más que se lee...No puedo demostrarlo, es una mera suposición...

      Confirmas que eso de escuchar requiere muchas virtudes...

      Saludos, FM

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  7. Imaginaba que tras tan breves palabras había una experiencia concreta y reciente. No me animé a comentar porque no acababa de ver por dónde ibas. Raro en mi, decidí esperar a ver si entendía mejor el texto. He leído tu explicación a Cristal...

    Cuesta mucho escuchar sobre todo si el tono se eleva y empiezan a aplicarse juicios personales según lo que se opine. La clave para escuchar, entre gente apasionada como yo, es la tranquilidad, el respeto y las buenas maneras. Si no se logra organizar ese ambiente, me enervo. Lo bueno que me ha dado la edad es que soy capaz de disculparme si me he pasado y que procuro huir de personas con las que reiteradamente no me entiendo y acabamos hablando en términos agresivos.

    Espero haberte sabido interpretar (es decir, haberte escuchado).

    Un abrazo!!

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    1. Efectivamente, me refería a una experiencia concreta y a toda esa suerte de debates y tertulias que circulan por los medios. También en mi pensamiento se hallan los políticos. Estos no escuchan a sus rivales ni escuchan a sus votantes...

      Yo también sé disculparme. No me duelen prendas...Y el día que alguien me convenza de lo que sea, me cambio de chaqueta. Fijo. Otra cosa muy distinta sería dejar de seguir al Barça...Ahí la fidelidad es total, aunque no me gusten muchas cosas de este club, ¿eh?

      Me has interpretado de maravilla. Sabes escuchar y se agradece. Pero estás más dentro de la excepción que de la norma...

      Abrazos

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  8. Por cierto, me gustaría saber tus opiniones sobre el PSC.

    Otro abrazo!!

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    1. Te contestaré de forma ambigua. No estoy con los de la A (que quieren volver a los tiempos pasados de alianza con el PSOE) y menos todavía con la C (aproximación al nacionalismo soberanista)

      O sea, mi criterio está en la B (que viene a ser algo así como comenzar una nueva andadura por la que puedan transitar los que ahora, ante la coyuntura independentista, se sienten huérfanos de partido...)

      Más abrazos

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  9. ¿O sea que te planteas el debate como una guerra de conquista en el que uno de las partes debe arrojar la bandera blanca después de ser vencido por la otra?
    Es una pena. Yo pensaba que se debatía para conocer puntos de vista ajenos y completar la visión de las cosas sin por ello tener que renunciar a los propios principios.
    Pero bueno cada uno que haga las cosas como mejor sabe hacerlas o quizás sea como dices tú culpa del entorno. El mío debe ser más pacifista.
    Un abrazo
    Un

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    1. Tú sí que eres un provocador nato. Y muy competente, por cierto...

      Pensabas bien, los debates son para aprender y eso es lo que se observa en algunas bitácoras que frecuentamos, pero no ocurre los mismo en los debates políticos y en los que ofrecen los medios..

      Mi entorno, en lo referente al debate soberanista, no es lo pacifista que uno quisiera. Tanto es así que a veces, se opta por no participar .ni provocar el tema.

      Un abrazo, amigo Dr.

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  10. Es posible también la falta de imaginación en la negociación. Me explico: Un amigo me contó –hace ya mucho tiempo- que ante el intento suyo y de sus hermanos de colocar determinados ‘posters’ en sus habitaciones, su padre –un poco carca, pero dialogante- ante la negativa de sus hijos, una mañana los reunió y les espetó: Si vosotros colocáis a Fidel y al ‘Che’, yo pongo en el salón a Franco y José Antonio. Se firmó el armisticio.

    Pedir –especialmente a la clase dirigente- política o económica, que sepan comportarse, es pedir peras al olmo. Lo dramático es que, ayudados por unas televisiones infames, están arrastrando al resto de los mortales a la mediocridad. Siento ser tan pesimista. Serán los años.

    Un abrazo.

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    1. Supongo que el armisticio consistió en no colocar a ninguno de los cuatro, ¿no?

      Los políticos, efectivamente, se llevan la palma en lo de no saber dialogar y escuchar, pero en la sociedad también hay muchísimas carencias. Se dialoga poco en las familias, en el trabajo y en las relaciones sociales. Y en la escuela, aunque se intenta, tampoco se hace lo que se debería hacer: enseñar a tener criterio propio y a exponerlo... Y lo que es tanto o más importante: a saber escuchar a los demás....

      La situación actual no es para tirar cohetes. No hay mucho optimismo entre los que crían canas y entre los que todavía no las conocen. No son los años, Benajamín, es la realidad

      Un abrazo y bienvenido, como siempre

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  11. Leyendo tu texto yo estaba en la idea de que te referías al debate que se suscita aquí al hilo de los temas que publicas y que son objeto de lectura y, en su caso, de comentarios... y en tal convencimiento iba a poner que yo digo lo que pienso con respecto a ello... pero después he leído tus respuestas y entonces he visto a qué te referías concretamente...

    Bueno, es un tema con muchas aristas... a veces escuchamos mucho, otras veces poco y otras nada... depende del tema, de nuestro interés, del orador y de lo que nos vaya en ello...

    ¿Dar nuestro brazo a torcer en función de lo escuchado? Yo creo que ello depende de muchas cosas: depende de nuestro conocimiento sobre el asunto, de nuestra flexibilidad o rigidez mental o personal, de nuestro orgullo, de los intereses que resulten afectados con las conclusiones, de la temeridad de nuestra ignorancia, pero sobre todo, creo yo, salvo mejor criterio, que de lo que más depende es de nuestra biografía... creo que nuestra actitud, criterio y opinión se apoyan, además de en nuestros conocimientos, en nuestra biografía, en lo vivido (sobre todo en lo sufrido), o sea, lo que dijo no sé quién sobre "el color del cristal con el que se mira" o sobre lo de contar la feria según le va a cada uno en ella... creo que ahí está casi siempre lo fundamental... porque nuestra biografía viene a conformar nuestra ideología sobre todas las cosas y, en definitiva, nuestra idiosincrasia... no sé si me explico, tal vez estoy siendo temerario en mi opinión pues mis conocimientos son muy escasos sobre todos los temas, incluido éste... y mucho me temo que me estoy enredando más que la pata un romano...

    Dicho lo anterior... soy de los que piensa que "las ideas contrarias clarifican las propias" (Alejandro Carrión), que a veces tales opiniones ayudan a ampliar horizontes, perspectivas, expectativas, idearios y alguna que otra cosa más... otras veces ayudan a fijar la vista y la razón en lo principal y no en lo accesorio...

    No conviene confundir el hecho de tener opinión, propia y legítima, con tener la razón... y hay veces, en según qué temas, que dos opiniones contrapuestas son ciertas...

    Tal vez la frase del Talmud: "No vemos las cosas tal como son, sino tal como somos", no sea descabellada...

    A veces entre el emisor y el receptor hay muchas interferencias y ruidos mentales, por circunstancias varias, y ya sabes... "sardinas traigo"...

    Bueno, yo ya he soltado mi rollo y ahora me voy... jejejeje

    Abrazo.

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    1. Inpersonem: es tan sensato, tan meditado y tan lúcido todo lo que expones que solo me resta aplaudirlo.

      Me identifico con todo lo que expones y me gustaría saber hacerlo de forma tan clara y pedagógica como tú lo llevas a cabo. Aquí está la grandeza de compartir estos asuntos: siempre se aprende algo. Y eso justifica todo el tiempo que exigen estas actividades virtuales...

      Gracias. Puedes seguir enrollándote todo lo que quieras. Te leo con atención

      Abrazos

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  12. Pues tienes razón quizá.

    Un pensamiento inamovible, no es bueno, porque todo es cambiante, nosotros mismos cambiamos. El pensamiento que queda siempre estancado, nunca progresa.

    Muchos besos

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    1. Bienvenida, Sakkarah.
      Los que tenemos más dudas que certezas necesitamos abrir ventanas y puertas a los demás. Pueden entrar aire frío, caliente, lluvia, granizo, barro, rayos y centellas, pero siempre hay algo aprovechable. A veces, todo hay que decirlo, cuesta mantener la atención con según quién, ¿eh? Incluso se hacen merecedores de que les des con la puerta en las narices...

      Más besos

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  13. Bogavanti12:47 p. m.

    Pasa que como nos han vendido el pensamiento único, es difícil no desconfiar del que piensa distinto.
    Y la disidencia hoy se basa en la desconfianza del adversario, ya no sabes quien te miente y quien te dice la verdad, no hay valores personales, se vota con los dedos en la nariz…y así anda el mundo que uno no sabe a que atenerse.
    Salud

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    1. Me gustaría transmitirte un pensamiento más positivo, pero no lo encuentro..
      Lo único que tengo claro es que no hay quedarse inmóvil ante un panorama tan desolador. Algo hay que hacer...Cuando sepa el qué, te lo cuento.

      Bienvenido a este espacio

      Saludos cordiales, Bogavanti

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  15. Anónimo1:39 p. m.

    Para mí, esa supuesta ¿falta de flexibilidad? la achacaría en parte a la edad, y lo digo como persona muy mayor, enferma, y poco cultivada.
    Me atrevo a pensar que como todo suma: nuestras guerras, nuestras enfermedades, nuestros fracasos, nuestras decepciones… esa suma, al final, compone un inventario demoledor, que los más optimistas verán lógico (no hay nada para mí nada tan indescifrable como la maldita lógica, que me parece más compleja que los jeroglíficos egipcios) y los más pesimistas lo verán con fatalismo resignado.
    Aun habiendo cerrado los oídos a cal y canto durante nuestra trayectoria vital, nadie ha podido evitar nunca que se filtren a través de ellos miles de historietas, batallas ajenas, y sobre todo, posturas y más posturas.
    Ahora, a raíz de la crisis, en nuestro variopinto y guerrero país, han aflorado de nuevo miles de tertulias de todos los bandos, haciendo un negocio (que en tiempos de bonanza no era rentable) de la confrontación y del “y tú más”.
    Todos esos debates, en lugar de enriquecernos, a mucha gente la llevan todavía más a una radicalización, a una reafirmación de su postura. Sí puede ser positiva la información de ese periodismo de investigación, que se dedica a buscar en las cloacas ajenas, y a transmitirlo a su público.
    Grupos enteros de información a los que se les ve el plumero y sirven a su señor. Valga como ejemplo 2 cadenas contrarias, la Cuatro con su veneración por ese nuevo Mesías llamado Pablo Iglesias, y la cadena de los curas lanzando dardos (un día sí, y otro también) contra ese mismo Mesías.
    En las cadenas catalanas solo se habla del Monotema: la consulta. Apenas una referencia al cierre de plantas de hospitales, a los recortes, o a la miseria de parte de su población.
    Ante ese panorama ¿alguien puede acusarnos a los pobres peones de inmovilismo cerril?
    Sí, pueden acusarnos, porque el defecto ajeno no puede justificar el propio, pero al final, todos somos víctimas de un entorno, y este entorno está viciado de más de lo mismo, de la venta del diálogo como envoltorio de todas las soluciones, pero que al final es paja, ya que el resultado está más que cerrado de antemano.
    Por poner un ejemplo valga el próximo encuentro: Mas-Rajoy, maquillaje para sus parroquias, para que comprendan que ambos lo han intentado (el diálogo) pero el resultado es previsible, ellos sí que NO piensan cambiar de criterio aunque venga el Apocalipsis, porque se deben a su clientela, y su clientela no les perdonaría una concesión, que tal vez beneficiaría a todos, pero que dejaría sin mercancía para vender en el futuro a sus supuestos votantes.
    Saludos.

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    1. Siento, y solo te conozco por tus preciados comentarios, que no te halles bien de salud. Espero y deseo una pronta mejoría.

      El conjunto de tu comentario solo merece una cerrada ovación. La sensatez, la madurez y la lucidez - perdona el abuso de la consonante fricativa/oclusiva Z - de todo lo que expones se hace acreedor de esta justa distinción.

      Discrepo de una sola cosa que manifiestas: "persona poco cultivada". Supongo que es un detalle de humildad que te honra, pero no se ajusta en absoluto a lo que a costumbras a mostrar en tus preciados comentarios.

      Un favorcito: Preserfando tu anonimato, ¿por qué no adoptas algún pseudónimo o lo que sea?

      Saludos muy cordiales, apreciado anónimo

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    2. "Preservando", quería escribir...

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  16. me ha gustado como escribes y lo que escribes
    te dejo un abrazo desde el otro lado del planeta

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    1. Muchas gracias y ahí va mi abrazo también desde la ciudad condal.

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  17. Creo que todos aspiramos a la seguridad e infabililidad de nuestras convicciones y en ese camino,en no pocas ocasiones, el preguntar y escuchar, algunos lo ven o lo vemos (no se) , como signo de debilidad argumental en vez de verlo como un proceso que enriquece y afianza el pensamiento. El tema como todo lo humano es complicado y todos buscamos nuestro soporte intelectual o afectivo.

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    1. Las opiniones contrarias o alejadas de las mías - más plenas de dudas que de certezas - podrán o no gustarme o convencerme, pero me merecen todos los respetos. Para mí no es signo de debilidad reconocer que el otro tiene argumentos más sólidos que los propios No admitirlo, en contra de la propia convicción, es muestra de intransigencia y cerrilismo...

      Con las opiniones dogmáticas y prepotentes acostumbro a responder con cierta indignación o a hacer oídos sordos...

      Muchos saludos cordiales, Temujín

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  18. Cuando pasamos por los blogs, leemos, que es como escuchar. Escuchar, además, al propio ritmo, intentando desentrañar lo que se quiere decir con la tranquilidad que no da el debate oral. Hoy me he enterado de lo que es el "plural de modestia", eso que se utilizas pero que no sabes que tiene nombre. Estoy muy de acuerdo con lo que dice "impersonem" sobre nuestra biografía, que es nada más y nada menos que nuestro entorno y las experiencias vividas. Todo esto marca mucho nuestros valores y actitudes. Creo que somos más o menos flexibles según la importancia del asunto que se trate, no todo tiene el mismo valor y en función de ello seremos más permeables a la opinión de los demás. o sea, a cambiar la nuestra.
    Tendemos a relacionarnos con personas con las que sentimos afinidad en la forma de pensar y percibir el mundo, es una forma de sentirnos protegidos y a veces de confirmar nuestras ideas, lo que no sé si es bueno.
    En fin, no sé si he aportado algo nuevo pero lo que sí te digo es que es de gran riqueza leer los comentarios de este blog. Nos convenzan o no, siempre aportan información de valor.

    Besos.

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    1. También existe el llamado "plural mayestático", pero ese es privativo de la autoridad...

      De "impersonem" solo puedo decirte que es un lujo de comentarista. Hace poco que se pasea por este espacio, pero todo lo que aporta es "grano"...

      Lo mismo tengo que decir de ti, estimada Angie...¿Cuántos años llevamos platicando? Un montón. Otro lujo del que me vanaglorio, aunque no tenga más mérito que el de colgar alguna que otra entrada modesta e insuficiente que se hace merecedora de vuestras atenciones. Muchas gracias.

      No sé, igual que tú, si es bueno dialogar básicamente con los más afines. Quizás aprenderíamos más de los que se hallan en nuestras antípodas, pero nos falta empatía y paciencia para entender y apreciar sus opiniones. En algunos casos la relación acaba en ruptura...Por eso resulta más gratificante compartir con los que no distan mucho de nuestra atmósfera... En la vida real suele pasar lo mismo.

      Muchos besos y gracias, una vez más, por tu presencia y la generosidad y calidad de tus aportaciones...

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  19. Gracias a ti, Luis Antonio. Muchos años pero me parece que han pasado muy deprisa. Siempre es un placer leerte y aprender de tus palabras.

    Besos dobles.

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  20. Lo mismo digo, estimada Angie

    Besos del mismo calibre

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