lunes, junio 04, 2012

NI AYER NI HOY SINO TODO LO CONTRARIO


UNA: Durante siglos se han elegido las palabras: indecencia, deshonestidad, inmoralidad... para calificar determinadas conductas sexuales. Últimamente, y sobre todo a partir de la crisis que estamos padeciendo, también se aplican a otras actuaciones que se llevan a cabo en otros ámbitos, tales como el político, el financiero, el laboral... La utilización de dichas palabras para calificar actuaciones de otro género no resuelve los problemas de nuestro tiempo, pero al menos se llama a las cosas por su nombre...

DOS: A veces tengo la sensación, más bien la certeza, de que la sociedad en su conjunto se ha infantilizado en todo lo referente a sus aspiraciones, de tal manera que ahora nos comportamos como criaturas caprichosas, que se hastían rápidamente de las novedades y a las que hay que proporcionar nuevos estímulos o recambios para evitar caer en la temida frustración que hasta podría conllevar un trauma... En todo lo referente al consumismo y al sexo es muy evidente, ¿no?

Y TRES: La moral sexual actual ha desterrado en gran medida la hipocresía en la que vivieron las generaciones de antaño, pero tampoco me satisface la banalización del sexo, el pánico al compromiso y la ignorancia de lo que significa una relación madura y responsable que se palpa en nuestro entorno. Digo... 

33 comentarios:

  1. Sólo dos observaciones a tu reflexión, aunque tu propuesta da para mucho más. Una: quizá seamos criaturas caprichosas que banalizan lo que poseen (lo somos), pero también es cierto que esa es la lógica del sistema, que necesita que consumamos. Consumir, como un fin es sí mismo. Fíjate que es más barato comprar una impresora o un ordenador nuevos que repararlos; incluso, puede ser más barata una impresora nueva que surtir de tinta la que tenemos. Se habla incluso de la caducidad programada por el fabricante para todo cuanto adquirimos. No importan las cosas, que se convierten en productos o en mercancías para intercambiar. Y, claro, finalmente acabamos siendo mercancía las personas para mantener la lógica del consumo. Ejemplo: la fabricación textil que se traslada a paraísos de esclavitud. Y dos: es hora de nombrar las cosas con su nombre. Al sinvergüenza, sinvergüenza; al chorizo, chorizo. Aunque sean el presidente del gobierno, del Tribunal Supremo o el propio rey.

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    1. Solo se me ocurre APLAUDIR y CERTIFICAR lo que manifiestas. Y me gustaría saber qué podemos hacer los que tenemos conciencia de esos hechos, además de denunciarlos... No lo tengo muy claro, la verdad...

      ENHORABUENA, OTRA VEZ, POR ESE LIBRO QUE ACABAS DE PUBLICAR

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  2. CUATRO: No sé a qué a tanta moralina y tanto problema con la función reproductiva y tal. Inmoral también es hartarse de comida hasta que el exceso genera problemas físicos -y psíquicos- mientras millones de personas sufren hambre crónica en el mundo. Pero eso a nadie parece importarle demasiado. Nutrición, relación, reproducción. Vaya atasco histórico llevamos con todas, pero con la tercera ya es la bomba.

    Pues no tiene tu entrada tela para aburrir. Pero esto iba de sexo, ¿no? Es lo que yo he entendido, vaya.

    Besetes, Luis Antonio.

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    1. Tienes toda la razón del mundo. Hay inmoralidades como la que citas, y que avergonzaría a los mismos cerdos, que nadie denuncia... Ya tocaba.

      Besos, Vero

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  3. Dices bien, pero creo que este comentario apenas si es válido viniendo de mi persona. Estoy hasta las mismísimas .... de escuchar y ver tanta pamplina, por ser suave, en los tiempos que corren; pero ya no son los míos, ya estoy muerta para ellos, desde siempre. Bs.

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    1. Naturalmente que es VÁLIDO. Y más, viniendo de ti.

      Un abrazo

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  4. Mucha queja poca acción.
    Ha ver qué se puede hacer, comenzar por casa, esa es la idea.
    Un abrazo

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    1. Tienes razón, primero la casa propia. Que no es poco...
      Un abrazo

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  5. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  6. Las sociedades cambian, modifican hábitos, reorientan sus comportamientos, alteran sus jerarquías de valores. No me atrevería a descalificar las actitudes de la sociedad contemporánea pues es muy heterogénea cuando se desciende a la escala de grupos e individuos. Pero estoy de acuerdo contigo en que el mayor problema quizá consista, cuando se da, en esa tendencia a la banalización, a la pérdida de espíritu crítico, al abandono de posturas y convicciones que acreditan la calidad moral de las personas, las que las hacen ser dignas, sensibles y conscientes de los problemas a que se enfrentan. Creo, de todos modos, que en el ámbito de la sexualidad se han derrumbado muchos de los tabúes tradicionales y se han debilitado las obsesiones de otro tiempo, convirtiendo este tema en un aspecto más de la vida, entendida en libertad, y muy lejos de las fijaciones que todavía mantiene al respecto la jerarquía católica, para la que no parece haber otro problema en los tiempos que corren. Un abrazo, Luis

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    1. Estoy de acuerdo con que la sociedad de hoy posiblemente sea mucho más heterogénea que la de ayer. Generalizar siempre es arriesgado, pero en este caso lo es mucho más. Sin duda.

      Sobre la sexualidad, nada que objetar sobre los tabúes superados, pero también se ha banalizado en exceso. Creo.

      Un abrazo

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  7. 1.- Indecencia, deshonestidad..... se aplican a los políticos por motivos sexuales: ¡nos joden!
    2.- Nos están atizando por todas partes y no hay nada que hacer: pues nos tiramos al suelo y pataleamos.
    3.- ¿Hay una moral sexual actual?
    :)

    un abrazo

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    1. Supongo que la hay, pero "entrecomillada"...

      Un abrazo

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  8. 1) Creo que la concepción moral es anterior a la concepción sexual de las palabras. Lo que pasa es que en determinado momento, y gracias a la represión judeocristiana, la sexualidad se convirtió en el gran tabú a combatir y por tanto un Dios en negativo con todas las prerrogativas del oficial.
    2)Murió el Dios del sexo, ya lo sabemos y buscamos sin encontrar algo que lo sustituya. No hay nada lo suficientemente sólido al que aferrarse, nada nos llena porque todo los sucedaneos se marchitan.
    3) En el fondo añoramos al viejo Dios porque todos en aquellos tiempos, no tan lejanos, le rendíamos culto desde la clandestinidad. Era una alternativa frente a ese Dios imperioso y pesado que nos querían imponer desde arriba. A nadie le gusta que nuestro viejo Dios ruede por los suelos y sea objeto de vil mercadeo como pasa hoy en día.

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    1. De acuerdo en todo, salvo en lo del viejo Dios...al que no tuve el gusto de conocer y hoy, me temo, que sea demasiado tarde

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  9. Tengo la ligera sensación que a lo largo de la vida siempre se cometen los mísmos funestos errores.En las culturas antiguas,clásicas,etc las cosas no eran tan remilgadas.Después vino la Santa Inquisición y ahí se acabo lo que se daba.Creo que el ser humano por natural necesita algo a que aferrarse.Le pongamos el nombre que le pongamos.Es que después que se dió rienda suelta al sexo es cuando más nos hemos aburrido.Lo prohibido es lo que atrae o no?.No confundamos libertinaje, con libertad que es de lo que se trata.Y eso tambien se lo acoplamos a la expresión verbal...no es lo mísmo llamar cada cosa por su nombre que distorsionar al blasfemo que por muy modernos que seamos aun suena fatal o no conduce a nada.

    Un saludo.

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    1. Sin duda una y otra generación tropiezan en la misma piedra, pero, a pesar de estas coincidencias, hay tiempos históricos que han resultado, en general, más gratificantes que otros... Eso no está reñido con que se encuentren "peros" a unos y a otros...

      Un abrazo

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  10. Una.- Supongo LUIS ANTONIO, que el lenguaje evoluciona en función de las circunstancias. Las expresiones que antaño se usaba para expresar escándalo ante comportamientos sexuales no tolerados en público, pero sí en la intimidad, son usadas hoy para los escandalosos comportamientos de nuestros gobernantes que toleramos en la intimidad, aunque no en público:-)

    Dos.- Dejando a un lado la antigua demonización del sexo y que su única finalidad permitida que era la reproductiva, hoy el sexo sí, sin duda, para una gran mayoría se ha reducido a un objeto más de consumo. Hoy practicar sexo, es como conducir coches. Si te lo puedes permitir cada día estrenas un modelo, si te cansas o te da problemas, lo cambias por otro y punto.

    Tres.- Creo que el sexo más que con la moral, tiene que ver con el valor que se dé a la intimidad y el nivel de exigencia y autoestima en el que cada uno se tenga. Hay quien ni valora, ni le importa su intimidad y prefiere la cantidad a la calidad. Hay otros que tienen en mucha estima su intimidad y prefieren lo especial y único, a lo vulgar y general.


    ¿Has visto? me estoy reeducando jaja... por esta vez no me he expandido tanto como suelo hacer:-)


    Muuuchos besos LUIS ANTONIO y feliz noche.

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    1. El lenguaje evoluciona, sobre todo, en función del marco de libertades existentes...Llamar a las cosas por su nombre es buen síntoma...

      Estoy totalmente de acuerdo con lo que manifiestas y te agradezco que lo expreses con claridad y pedagogía.

      Por mí no tienes que limitar la extensión de tus comentarios porque, además de poner de manifiesto tu criterio siempre argumentado, resultan muy amenos.

      Besos de esos. Ya sabes, María

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  11. ¡Qué majos, los monigotes de la imagen que son casi más grandes que las piezas del rompecabezas!

    El colorido también está bien: verde, rojo, y para terminar, azul.

    El sexo no es indecente, deshonesto ni inmoral siempre y cuando se base en el respeto. La conducta política sí es inmoral, indecente y deshonesta cuando se engaña, se miente y se tergiversa todo para conseguir determinados fines que tienen una ideología muy clara.

    En otra época hubo moda de drogas, ahora es el sexo.... ¿será lo siguiente el ROCK and ROLL?

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    1. Nada que objetar a tu comentario, Angie.
      Me agrada saber de ti. Ya formas parte de este espacio y cuando te ausentas...se nota.
      Besos

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  12. Besos, besos, se me han olvidado, sorry.

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    1. Olvido imperdonable...
      Afortunadamente has tenido reflejos.
      Ahí van más de los míos, Angie

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  13. Luis Antonio, hay en esta nuestra sociedad una cultura al esnobismo tan generalizada que los valores de antaño son como pecados capitales para estas generaciones... "ahy pobre de nosotros sin la madurez de antes....."
    Un Saludo.

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    1. Como decía uno de los comentaristas, la sociedad es heterogénea y no hay que generalizar...
      Un abrazo

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  14. La infantilización de la sociedad, en la que tienes razón, es cosa solo de Occidente: de este Occidente que se apuntó a la fiesta del derroche. Quizá la crisis barra todo esto. Si es así, bienvenida sea: debería alumbrar una sociedad más consciente, solidaria y reivindicativa.

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    1. Habrá que esperar, entonces, que vengan aires renovadores de Oriente, ¿no?

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  15. Cuando nos sobra de todo, no estamos contentos con nada. Ya se sabe "no es más rico el que más tiene, sino el q menos necesita"..Por eso somos tan caprichosos.

    Me parece curioso q palabras como indecencia, deshonestidad, inmoralidad...que siempre se usaban para el sexo, se usen ahora aplicado a los políticos,..¿será porque siempre están jodiendo?
    Besoss

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    1. Actualmente a muchos les falta más que les sobra...

      Las palabras mencionadas se utilizan con más propiedad y precisión ahora que antes.

      Besos, Vanessa

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  16. En cuanto a tu primer punto yo lo que opino es que antes respetábamos a la clase política porque era más honrada o porque no nos enterábamos.
    En cuanto al segundo punto, pienso que la juventud tiene sobra de bien, descartando el paro, sobra de información y demasiada publicidad de los bienes de consumo que nos hacen a todos querer y querer tener cosas que no necesitamos.
    A tu tercer punto yo le diría que yo prefiero lo que pasa ahora a lo que pasaba en mi juventud que eramos unos reprimidos. Habría que buscar un término medio más bien. Un abrazo Lola

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  17. No sé a qué clase política de refieres. A la de la transición, ¿quizás? Si es así, estoy de acuerdo.

    En lo que respecta al tercer punto, yo no estoy feliz ni con los que se estilaba en aquel entonces ni con lo que se lleva ahora en líneas generales. Tampoco sé cuál es el término medio ideal...

    Un abrazo

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  18. palabras, palabras,palabras, las cosas no cambian, solo las palabras.
    Algo se tiene que cambiar para que todo siga igual.
    saludos.

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    1. Estamos faltos de ideas y de líderes honestos y creativos...
      Saludos

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