jueves, mayo 19, 2011

¿VIDA ETERNA? ¡ NO, GRACIAS ! - SI ACASO... AL REVÉS


La vida tiene sentido porque existe la muerte. Me angustiaría mucho vivir eternamente. Pero el final de la vida acostumbra a ser tan... PATÉTICO. Por eso me adhiero a la archiconocida propuesta del humorista Quino...

19 comentarios:

  1. Eu creio na reencarnação.O que não me traz grande felicidade, mas me dá sentido à vida.

    Petons

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  2. No solo abandonas el mundo en un orgasmo, sino inocente, del todo.

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  3. Conozco dos historias con ese tema del retroceso. La más reciente y conocida interpretada por Brad Pitt "El curioso caso de Benjamin Button" y otra maravillosa de Jardiel Poncela titulada "Cuatro corazones con freno y marcha atrás". Ninguna de las dos es optimista. En la de Jardiel Poncela los protagonistas tras ingerir la pócima de la eterna juventud sufren las enormes desventajas de ir rejuveneciendo al no poder sacar partido a una experiencia cada vez menor. Un Alzheimer vital irrecuperable.

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  4. Sí, si lo pienso bien yo también me adhiero a las palabras de Quino.
    De todas maneras, si llevas una agradable vida de anciano, también me gusta como es la cosa. Me gustaría vivir 20 añitos más y si llego a esos 97 y sigo sana de cuerpo y mente, otros 20 no me vendrían mal, pero tampoco muchos más y menos vivir eternamente. Creo que sería ya un poco aburrido.
    Un abrazo de Lola

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  5. No es posible pensar en la muerte con los esquemas de la vida. Los creyentes preferimos adherirnos a las palabras de la poesía de Santa Teresa de Jesús para entender la vida verdadera prometida por el Amor de Dios.

    Vivo sin vivir en mí,
    y tan alta vida espero,
    que muero porque no muero.

    Vivo ya fuera de mí,
    después que muero de amor;
    porque vivo en el Señor,
    que me quiso para sí:
    cuando el corazón le di
    puso en él este letrero,
    que muero porque no muero.

    Esta divina prisión,
    del amor en que yo vivo,
    ha hecho a Dios mi cautivo,
    y libre mi corazón;
    y causa en mí tal pasión
    ver a Dios mi prisionero,
    que muero porque no muero.

    ¡Ay, qué larga es esta vida!
    ¡Qué duros estos destierros,
    esta cárcel, estos hierros
    en que el alma está metida!
    Sólo esperar la salida
    me causa dolor tan fiero,
    que muero porque no muero.

    ¡Ay, qué vida tan amarga
    do no se goza el Señor!
    Porque si es dulce el amor,
    no lo es la esperanza larga:
    quíteme Dios esta carga,
    más pesada que el acero,
    que muero porque no muero.

    Sólo con la confianza
    vivo de que he de morir,
    porque muriendo el vivir
    me asegura mi esperanza;
    muerte do el vivir se alcanza,
    no te tardes, que te espero,
    que muero porque no muero.

    Mira que el amor es fuerte;
    vida, no me seas molesta,
    mira que sólo me resta,
    para ganarte perderte.
    Venga ya la dulce muerte,
    el morir venga ligero
    que muero porque no muero.

    Aquella vida de arriba,
    que es la vida verdadera,
    hasta que esta vida muera,
    no se goza estando viva:
    muerte, no me seas esquiva;
    viva muriendo primero,
    que muero porque no muero.

    Vida, ¿qué puedo yo darle
    a mi Dios que vive en mí,
    si no es el perderte a ti,
    para merecer ganarle?
    Quiero muriendo alcanzarle,
    pues tanto a mi Amado quiero,
    que muero porque no muero.

    Disculpa Luis Antonio porque la poesía es larga, pero prefería no cortarla.
    Un fuerte abrazo.

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  6. Completamente de acuerdo con Quino. Pero si alguien desea ser inmortal, que se lo piense bien, porque sería lo más horrible que podría ocurrirle a alguien.
    Saludos, y un abrazo.

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  7. Es como dice Quino y también al revés porque la vida es simétrica: uno se pasa media vida acumulando deseos, ambiciones, insatisfacciones y decepciones, hasta que de pronto empieza a darse cuenta de que si no empieza a prescindir de todo eso no será nunca feliz, y así vemos ancianos que fueron de armas tomar y vuelven a la candidez de cuando eran niños, salaces verracos que a la vejez encuentran lo que García Márquez llamó "la paz sexual", la misma que gozaron cuando aún tenían las hormonas quietas. El acmé de una persona, su punto culminante, para los griegos estaba en la mitad de la vida, pero no hay por qué entenderlo como el momento de máximo esplendor sino también como el final de la cuesta de Sísifo.
    Perdona, Luis, creo que me he puesto algo estupendo, pero es que con contertulios como Santa Teresa casi resulta inevitable.

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  8. Anónimo10:18 p. m.

    "Soy un hombre a quien la suerte 
    hirió con zarpa de fiera; 
    soy un novio de la muerte 
    que va a unirse en lazo fuerte 
    con tal leal compañera"

    Ahí está mi concepto de la muerte...
    ¿Cabe otro más digno?

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  9. A mí Quino me gusta mucho. Yo fan incondicional de su Mafalda.
    Ya conocía esa frase suya, y desde que me llegó, pienso que esa sería la evolución casi perfecta, pero por alguna razón, no termina de convencerme... No sé... La ausencia de algún tipo de sufrimiento o de esfuerzo o de aprendizaje, creo que a pesar de tanta felicidad de irradia el proceso, nos faltaría algo.

    Un beso, Luis

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  10. A SAO:
    Todos intentemos dar sentido a nuestra vida. Que lo consigamos o no...es otro cantar. Deseo que tú lo consigas y te sientas satisfecha.
    Petons, Sao

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  11. A PEDRO OJEDA ESCUDERO:
    O sea, si no te interpreto mal, estás de acuerdo con Quino. ¿no?

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  12. AL DR. KRAPP:
    ¡Vaya sentido del humor el tuyo! Siempre ejerciendo de “aguafiestas”. Afortunadamente haces referencia a obras literarias...
    Reconozco que sacar a colación estas referencias ha sido muy inteligente por tu parte. Como casi siempre...

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  13. A LOLA:
    Ahora, y sobre todo cuando llegue a tu edad me gustaría parecerme, aunque sólo sea un poco, a ti. Eres extraordinariamente positiva.
    Un abrazo

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  14. A JOTA MATE:

    Esta entrada está hecha en clave de humor y sin ánimo de molestar a nadie, pero cada uno es libre de hacer la interpretación que considere oportuna...

    Cada uno piensa en la muerte como puede y no seré yo quien diga a los demás cómo deben pensar...

    Un aspecto que me agrada de Santa Teresa de Jesús es que, a pesar de las limitaciones que se ponían a las mujeres para hablar, (San Pablo: “ Las mujeres cállense en las iglesias, pues a ellas no les toca hablar, sino mostrarse sujetas”. Algo parecido viene a decir también su admirador Fray Luis de León...) ella hizo caso omiso y se manifestó con la esperanza de que sus palabras sirviesen de provecho para los demás.

    En el poema que propones queda de manifiesto esa especie de arrobamientos que la santa identificaba con la visita de un ángel que la penetraba con una daga caliente en el corazón y sentía que moría, pero no deseaba que esa agonía terminara. Sin duda su manera peculiar de acercarse a Dios (al que llama esposo) ha hecho historia. Y hay interpretaciones para todos los gustos...

    Para un creyente, Santa Teresea busca el perfeccionamiento del alma mediante estos encuentros místicos que ella gozaba y sufría por su naturaleza ciertamente compleja.

    Tengo entendido que algunos confesores de Santa Teresa consideraban que todas estas experiencias eran fruto de su imaginación...

    Para un no creyente o que alberga muchas dudas, estas manifestaciones podrían ser consecuencia de una histeria o ataques de epilepsia que tienen explicaciones más físicas y neuróticas que espirituales.

    Tan respetable es la fe del carretero como la incredulidad del que pretende racionalizarlo todo, ¿no?

    También te envío un fuerte abrazo, Jota Mate

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  15. A CARLOS GALEÓN:
    Veo que a ti también te trae sin cuidado todo eso de la inmortalidad y tal... Lo de si será o no horrible no creo que esté en nuestras manos...dilucidarlo. Como mucho, imaginarlo...¿no?
    Salud y un abrazo

    P.D. ¿Tu apellido lleva o no acento?

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  16. A BERNARDINAS:

    Me encanta, amigo Antonio, que te pongas estupendo aunque corra el riesgo de que me pase como a la esposa de Sancho Panza: “Tan estupendo se nos pone Sancho en su expresión oral que su mujer, Teresa, no le entiende”.

    Me enamoré de esa expresión con la lectura de Luces de Bohemia, cómo no, cuando Don Lataino le pide a Max en varias ocasiones que no se ponga estupendo...

    Me gusta, pues, que te pongas exquisito, grandilocuente, divertido y que digas frases como: “El acmé de una persona, su punto culminante, para los griegos estaba en la mitad de la vida, pero no hay por qué entenderlo como el momento de máximo esplendor sino también como el final de la cuesta de Sísifo”...aunque, repito, me pase un poco como a Teresa Panza...

    Me alegra que vengas a dinamizar el cotarro...

    Un abrazo

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  17. A ANÓNIMO:

    ¿Novio de la muerte? ¿Concepto digno?

    Sinceramente, no te entiendo

    Y todavía se me hace más cuesta arriba que un simpatizante de la Legión,( ¿acaso caballero legionario?, cuyos miembros acostumbran a lucir “pecho lobo” con la camisa desabrochada y desfilando casi a la velocidad límite autorizada) se camufle bajo la fronda espesa del anonimato.

    ¡Si Millán Astray levantase la cabeza...!

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  18. A NOVICIA DALILA:

    Sufrimiento también lo hay, pero en declive...¿no? Hay de todo, pero al revés.

    Besos, Novicia

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  19. A mí también me encanta esta propuesta del humorista Quino, debería ser así, y sería todo mucho más divertido!!
    Aunque la vida hay que vivirla con todos los sentidos en cada momento, sin pensar en lo q pasará mñna.
    Besoss!!

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