jueves, noviembre 26, 2015

LA EVALUACIÓN DEL PROFESORADO A DEBATE



El profesor de secundaria, filósofo, escritor y pedagogo, José Antonio Marina está a punto de entregar al ministro de educación, Iñigo Méndez de Vigo, el Libro blanco sobre la profesión docente que le encargó con ideas para mejorar la educación en España.

En él propondrá que los maestros hagan un máster de prácticas, tipo MIR.

Considera que hay que evaluar, reconocer y premiar a los buenos profesores.

Califica de "desastre" el volumen de interinos en las escuelas y dice que éstas hacen poco para favorecer la implicación de las familias.

Marina opina que los currículums de las asignaturas son "un disparate" ya que no dejan tiempo para que los alumnos aprendan a pensar.

Entre sus propuestas más novedosas, y que están provocando encendidos debates,  se cuenta la exigencia de seleccionar mejor a los profesores, la evaluación continua de sus méritos y la de adjudicar la dirección de los centros a personas formadas y capacitadas para llevar a cabo ese desempeño. Por lo que manifiesta, España es uno de los pocos países en que no se evalúa al profesorado.

El protocolo de evaluación debe reunir siete parámetros diferentes:

(1).-Su portfolio profesional, que es la documentación sobre toda su trayectoria académica y profesional, su itinerario profesional, los cursos a que ha asistido, las actividades que ha hecho, etc.
(2).- El aprovechamiento pedagógico del alumno. No la nota, sino el modo como  el niño o la niña ha progresado.
(3).- La opinión del alumno.
(4).- La observación del profesor en el aula. Cómo da clase, cómo se relaciona con el alumno, el clima del aula, etc..
(5).- La relación que mantiene con los padres de los alumnos. Si decimos que la familia tiene una gran influencia educativa, buscar la colaboración con las familias es esencial
(6).- El modo de colaborar con el resto de profesores del Centro. El claustro en muy importante.
(7).- La calidad del centro. ¿Por qué es importante este factor? Porque es una manera de preocuparse del modo en que el resto de docentes está  realizando su trabajo.
A esto hay que añadir un coeficiente corrector, sobre todo en el apartado 7, atendiendo a las características del entorno, y a la situación de inicio del centro.
Algunos profesores cuestionan que los alumnos y los padres, como partes implicadas, sean objetivos a la hora de evaluarlos y otros se preguntan que por qué solo se pretende evaluar a los profesores. Hay muchas otras profesiones de carácter  público - médicos, enfermeras, funcionarios, fuerzas de seguridad, etc. - que también podrían ser evaluadas.  
En la labor educativa también participan los padres. ¿Por qué no evaluarlos en la faceta que tiene que ver con la educación de sus hijos, en el grado de complicidad y  colaboración que mantienen con la escuela, en los valores que imparten, etc.?
Como es bien sabido, la educación en Finlandia obtiene los mejores resultados de Europa en la pruebas PISA que se pasan  periódicamente a los alumnos. Entre los pilares de sus sistema educativo hay dos que me parecen esenciales y que están en la base de su éxito:
a).-Los docentes son profesionales valorados. La educación es una profesión con prestigio y los profesores tienen gran autoridad en la escuela y en la sociedad. El equivalente a Magisterio en Finlandia es una titulación complicada, exigente y larga, que además incluye entrevistas personales, por lo que los maestros son profesionales muy bien preparados y vocacionales.  
b).-Los padres se implican. La sociedad y las familias consideran que la educación es fundamental y la complementan con actividades culturales. A esto contribuyen las ayudas que reciben los padres para la conciliación de la vida laboral y familiar, para que dispongan de más tiempo con sus hijos.


40 comentarios:

  1. Es como todo: no se puede comenzar la casa por el tejado. El primer filtro es la selección del profesorado de acuerdo a su valoración social y profesional. Aumentar su sueldo para exigirles. Aumentar las dotaciones para pedirles rendimiento. No se puede exigir a quien no se da.

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    1. César Bona, uno de los 50 maestros mejores del mundo, se muestra crítico con el Libro Blanco del Docente y advierte de que las causas del fracaso escolar son, entre otras, que la escuela no valora el factor humano y que los docentes no están haciendo del colegio un lugar donde los niños quieran ir y también afirma que "no haría mejor mi trabajo si me pagaran más"...

      Sí estoy de acurdo con la trascendencia que tiene seleccionar mejor al profesorado. El factor vocacional es básico, pero muchos arguyen que no puede medirse...

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  2. Carlos Navarro12:09 a. m.

    Creo que los profesores sí que deberían ser evaluados, la manera de hacerlo se puede discutir, la necesidad de hacerlo creo que no. El corporativismo profesional en la educación es una mierda que emponzoña toda la labor educativa y a toda la comunidad educativa. Hay profesores, un montón, que no deberían dar clases porque no están capacitados y otros porque no les da la gana enseñar, con haber aprobado la oposición les sobra y otros porque enfrentarse a los alumnos les aterroriza y se esconden tras muros extraños y patéticos. Pese a todo esto hay profesores estupendos, trabajadores, creativos, infatigables, entusiastas, faclitadores... buenos profesores que le dedican la vida y de los que te acuerdas siempre porque cambian, para bien, la tuya.,

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    1. Estoy de acuerdo con todo lo que manifiestas, excepto con la referencia al corporativismo profesional en la educación. Creo que es minoritario y que en modo alguno "empozoña" toda labor educativa...Encubrir a un incompetente perjudica, sobre todo, a quien lo hace...

      Saludos

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  3. En mi país pretenden "cambiar el adn de la educación", creo que el problema viene de la mano de la modernidad, de que se ha vuelto innecesario razonar puesto que el ordenador/móvil lo hace todo.
    Aquí se entregaron ordenadores en escuelas y liceos, logrando así que el "juego", la dispersión y la falta de compenetración en lo que se está aprendiendo sea lo que prevalece. Creo que dichos ordenadores debieran estar circunscritos a lo que se va a aprender y no "abiertos" a internet, juegos, etc.
    Como veráis el problema está en todas partes.
    un abrazo

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    1. La utilización educativa de las nuevas tecnologías, y dada la globalización en que nos hallamos inmersos, está teniendo una considerable incidencia en el aprendizaje actual en todo el mundo, pero nadie duda de que, bien utilizadas como instrumentos, pueden desempañar una función muy positiva...El problema, si acaso, es que a algunos profesores les ha pillado un tanto descolocados...

      Un abrazo

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  4. Vale, si eso es así; que nos pongan, todas las ayudas que tienen en Finlandia y sobre todo los padres que reciben una ayuda para la conciliación familiar, ya que eso es; el fundamento de la buena educación.Si los padres están contentos todos estamos estupendamente y cómo bien indicas en el apartado: a) :los docentes, son valorados y tienen una autoridad en la escuela y en la sociedad. Pues me apunto y, aun falta que las aulas no se masifiquen y que cada docente tenga un ayudante y con respecto a las tutorías que se tenga un reconocimiento como en Finlandia .Lo que hace aguas; son tantos informes y controles, que no hay una actualización del material docente:me refiero que este a la altura de las circunstancia pedagógicas del momento...



    Un abrazo Luis Antonio todo piano piano tengamos fe, que es lo único que nos sostiene;)


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    1. Todo lo que reclamas está muy bien y puede contribuir mucho a mejorar los resultados. Me pregunto, sin embargo, una cosa: ¿los que se dedican a la enseñanza sin vocación y sin la debida preparación cambiarán de la noche a la mañana?

      La fe y la esperanza es lo último que se pierde...

      Un fuerte abrazo, Bertha

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  5. No hace tanto que leí sobre la educación en Finlandia y hablaba de que en España, si no recuerdo mal, hay un colegio finlandés en Madrid.
    Quedé impresionada por los formatos, por los horarios, por la calidad y variedad de la enseñanza, donde acaban hablando varios idiomas fácilmente y los niveles en las áreas troncales, por ejemplo, es muy elevado, etc, etc, etc
    No cabe duda de que la educación en este país, ha sido siempre un tema recurrente debido a su baja calidad, muy por debajo de otros lugares, pero también es cierto que nunca se ha dado lo necesario al profesorado desde quizás, la formación universitaria.
    Luego está lo de siempre...se nos compara con otros en todo, pero sin tener en cuenta las infinitas carencias que se tienen aquí respecto a muchos temas improtantes, uno de ellos, como es el caso: la educación
    Si añadimos el desvarío de cambiarlo todo cada vez que entra a gobernar un equipo nuevo de políticos que no miran más allá de sus intereses...el resultado es desolador.
    Yo pongo en alta estima al profesorado, que creo, hace lo que buenamente puede, pero también veo que hay de todo como en botica. Hay quienes sienten vocación y quienes, por nota, han tenido que elegir esa carrera y no otra...eso se nota una barbaridad...
    En fin, tema peliagudo, pero vital para nuestra sociedad, que me gustaría que algún político tomase en serio hasta hacer de calidad la enseñanza de quienes la imparten y la reciben. No sé yo si evaluando a unos y otros, pero hay que intentar cosas, sin duda.
    Besos.

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    1. Dicen que entre los problemas más graves que afectan a la educación en España se hallan estos:

      1.- Alta tasa de abandono escolar.
      2.- Excesivas repeticiones.
      3.- Los recursos empleados no dan resultado.
      4.- Resultados académicos mediocres.
      5.- El sistema educativo no está adaptado a la realidad social y del mercado.
      6.- Profesores desmotivados: Los docentes son la clave para que un sistema educativo vaya bien. Los profesores de la enseñanza obligatoria están desmotivados porque apenas mejoran su sueldo conforme avanza su carrera profesional y no son recompensados si hacen las cosas bien. El Gobierno no ha hecho nada todavía en relación a los profesores, a pesar de lo importante que es su labor. Sólo ha dicho que va a endurecer las condiciones de acceso a la carrera docente y les ha concedido el rango de autoridad.

      Personalmente, no creo que el profesor que no tiene vocación ni afecto por el ejercicio profesional mejore con mejor sueldo....Aunque a nadie le amargue un dulce...

      A nivel político, no hay planes consensuados de Estado. Cada partido en el poder va a lo suyo.Una pena...

      Pero no te quepa la menor duda, Marienl, que hay muchísimos profesores que hacen un trabajo muy digno y merecedor de reconocimiento.

      Besos,

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  6. Desconfío de los que proponen la educación como una competición deportiva con tablas de clasificación y rankings jerárquicos. Desconfío tanto si se trata de alumnos como profesores.
    Esa mentalidad positivista que refleja una visión individualista, falaz y "muy americana" de la educación, detrás de sus supuestas buenas intenciones y sus criterios supuestamente científicos solo quiere consagrar a algo tan sensible como la instrucción pública en una profesión con baremos de eficiencia propios del mercantilismo capitalista más soez.
    Marina detrás de sus palabras mansas es un personaje que representa la peor versión de lo que debe ser educación al querer convertir a los profesores en una especie de comerciales de la pedagogía con derecho a incentivos.
    Salut

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    1. Tenemos que educar a los a los alumnos no para que sean mejores que sus compañeros sino para que sean mejores que lo que eran antes, para que progresen, en definitiva. Esas medidas que propone el Libro Blanco crearían además competitividad entre los escolares, entre los docentes, entre los centros... Asunto peliagudo.

      Si existieran rankings de centros, como desearían muchos, nadie querría ir a la mayoría de los centros mal clasificados.

      No tengo en tan mala consideración a Marina, pero tampoco concuerdo con todo lo que acostumbra a manifestar.

      Un abrazo

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  7. Pues sí, debería de replantearse el tema, pero a mí me gustaría que se hiciese en serio, tomando como punto de partida las características y necesidades de cada centro. Y sin entrar en muchos detalles y yendo a la formación del profesorado es alucinante cómo a la hora de valorar la formación para sexenios, es decir, el complemento de formación cada seis años, solo sirven determinados cursos que promueve la administración, de nada sirve tener una segunda titulación o un doctorado, no,eso no es válido. De la misma forma que a la hora de pedir un traslado, tener un doctorado o dos da lo mismo, porque lo que se valora es el título de doctor, y los doctorados que tengas. ¡Alucinante, ¿no? Hay gente muy muy formada, que sistemáticamente aprueba las oposiciones y con buena nota, con una trayectoria detrás impresionante, pero no consiguen plaza. Todo se vuelve ahora en cuestionar al profesorado. Yo sugeriría que antes de hacer ninguna propuesta, se pasaran por las aulas un par de meses y vieran la realidad y que también vieran el sueldo y los despidos de junio y las contrataciones de septiembre. ¿Cómo no va a haber interinos? Son un chollo. Y da igual que en septiembre evalúen a los alumnos otros profesores, los alumnos importan un pimiento. En mi Departemento fueron seis grupos de alumnos evaluados que no conocíamos de nada porque sus profesores interinos ya no estaban.
    He oído en alguna ocasión a este hombre y siempre me ha chirriado algo. No me gusta. Yo creo que lo mejor sería evaluar a estos psicólogos que proponen evaluar a los profesores. Igual empezando por ahí...

    Muy interesante, Luis Antonio, como siempre es un gusto visitarte.

    Un abrazo.

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    1. Tengo una amigo, catedrático de Evaluación y medición de la Facultad de Ciencias de la Educación de la U. de Barcelona, experto en este tema y que se hace acreedor de toda la confianza porque es muy sensible con las cuestiones de carácter ético. Ha publicado libros y artículos desde hace varios años. Se llama Joan Mateo Andrés. Selecciono un texto que vale la pena tener en cuenta. Espero que los evaluadores, si llegan a ejercer su función, también lo tengan presente:

      "Con la evaluación podemos dañar gravemente a personas e instituciones. Debemos gestionar los procesos evaluativos en marcos absolutamente respetuosos con la dignidad de las personas. La gente debe percibir que la acción evaluativa es, por encima de todo, un proceso de realización y no de humillación. Una evaluación llevada a cabo de forma poco ética acaba no evaluando sino devaluando, y nunca incorporará a los sujetos de su culturalización evaluativa. Si el objetivo último es la mejora... esta sólo se obtendrá si contamos con la voluntad y la emoción de la gente, que se deriva de sentirse inmersos en el mismo magma cultural."

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    2. Sigo con otro texto de Joan Mateo:

      "LA LÓGICA DE LA EVALUACIÓN MODERNA PONE MÁS DE RELIEVE SU PAPEL DINAMIZADOR EN DETRIMENTO DEL FISCALIZADOR.

      Posiblemente, la evaluación constituye el ámbito educativo que más ha evolucionado en los últimos diez años. Ante la lógica del control y de la petición de responsabilidades propias del siglo pasado (que siguen siendo importantes... pero subsidiarias), y ante la lógica de la mejora que continua siendo actual, la evaluación moderna pivota, fundamentalmente, en la construcción del propio objeto que hay que evaluar. No se puede pensar en gestionar un centro de calidad sin entender el papel nuclear que juega la evaluación en la definición y desarrollo del mismo.

      Así pues, consideramos que evaluación y aprendizaje son las dos caras de la misma moneda y, por lo tanto, pensarlas por separado es una aberración. La evaluación es la tercera dimensión del aprendizaje y forma parte de su propio proceso, lo dota de profundidad y facilita procesos metacognitivos a los aprendices.

      ¿Con ello queremos decir que de la evaluación no se pueden derivar peticiones de responsabilidad? En absoluto. Pero contextualizadas en el contexto global de las dinámicas que determinan la acción de desarrollo para la mejora del objeto evaluado... nunca de forma aislada"

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    3. Estoy de acuerdo contigo: hay que evaluar primero a los evaluadores, el concepto que tienen de la evaluación y qué se pretende con la misma....Además, no tiene sentido evaluar solo a profesores. Habría que hacerlo también con el conjunto de elementos que constituyen una comunidad educativa y el contexto de la misma...No tiene nada que ver un centro privado concertado de un barrio acomodado con uno público de un barrio donde predomina la inmigración...

      A manera de conclusión, lo interesante de todo esto es que la educación se convierta en tema de debate. Si se logra la participación de los que saben de qué va el asunto, estupendo. Y que los que detentan el poder sean receptivos, claro.

      Muchos besos, Angie

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  8. "solo se valora el título de doctor y no los doctorados que tengas", quise decir.

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  9. ¡Ah! y con la sintaxis voy mucho mejor. Me estoy convirtiendo en una mujer sintagma, pero todavía no estoy para que me evalúen

    Muchos más besos.

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    1. Ojalá los sintagmas de toda especie fuesen como tú. Entonces, estudiar morfosintaxis sería un ejercicio muy placentero.

      Más besos, Angie

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  10. Yo propongo una evaluación para los padres, o mejor aun, habría que superar alguna prueba para poder tener hijos.
    "Que nadie se soliviante, esto seria la base para luego evaluar a los profes".
    SALUT PARA TODOS

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    1. A los padres, si acaso, habría que evaluarlos solo en los aspectos que les competen en la educación de sus hijos y en la colaboración que deben prestar a los centros docentes. Lo otro, que tu mencionas, es una cuestión de carácter más privado. Que conste que en modo alguno me siento soliviantado. Provocar debate y debatir son ejercicios muy sanos

      Salut i força

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  11. No sé. Hace poco le escuché en dos programas de televisión acerca de lo que estaba preparando y he de decir que no estaba de acuerdo con él en casi nada. Es cierto que su carta de presentación es un reputado currículum, pero no creo que eso sea suficiente para decirle: SÍ BUANA. A falta de saber cuál es el exacto contenido de ese manual, que se presenta a la vez como específico y todo terreno (generalista), me remito a lo que he leído y oído sobre el tema. En uno de esos programas de televisión que cito, los periodistas que allí estaban le formularon algunas preguntas cargadas de dudas y él estuvo muy dubitativo, poco convincente y "ansiosamente" argumentativo... sin que dicha profusión y "percusión repetida (metralleta dialéctica)" en su argumentario fuera explicativamente convincente. Quería hacerse entender a toda costa, pero es que hay cabos sueltos que obstaculizan el hilván de sus argumentos y provocan nuevas preguntas que él tiene dificultad en contestar. Pero esta es mi humilde opinión; una opinión hecha desde un currículum vital pero no profesional.

    No obstante, este tema me toca muy de cerca, no en mí, pero sí en gente muy muy muy próxima a mí... Esa proximidad, además de afectar a mi objetividad, me proporciona bastante información al respecto de este tema con respecto a todos sus campos: docente-discente, discente-docente (no es una repetición, en este caso la posición (en términos de comunicación) de los factores sí puede alterar el producto según mi humilde enterder), el del experto en docencia (Pedagogo) sobre el tema, etc. Y, con lo que yo sé, en razón de esa proximidad y de mi curiosidad por el tema, el asunto no es fácil y no se puede simplificar en la forma que se quiere hacer, por muy extenso que sea el libro blanco (o desteñido de "opiniones de campo"), el número de variables que hay en este campo de la docencia tiende al infinito por razones de aptitudes, actitudes y medios o instrumentos implicados en este tema.

    Yo no estoy de acuerdo con evaluar a los profesores. Pero si ello se hiciera, primero se deberían hacer muchas otras evaluacines con amplitud y con profundidad (con altura de miras, con objetividad y buscando lo mejor para todas y cada una de las partes implicadas). ¿Habría que evaluar primero a quienes van a crear el marco legal dentro del cual se va a desarrollar la actividad docente-discente? ¿Habría que evaluar la objetividad y propósitos de los que dictan las normas que crean ese marco legal? ¿Habría que evaluar los criterios presupuestarios que se utilizan en relación con los objetivos de economía, eficacia y eficiencia necesarios para no quebrar el sistema y obtener unos resultados excelente? ¿Habría que evaluar las bases curriculares que se establecen, la relación de esa bases curriculares con los intereses e influencias en los niveles políticos y económicos (influencias y su tráfico, editoriales, etc)? ¿Habría que evaluar la superficie, el fondo, la trastienda, en lo que respecta a la educación pública, concertada y privada? ¿Habría que evaluar la ratio de alumnos por clase y la relación que ello implica con el número de profesores necesarios, o mejor, imprescindibles si se persiguen determinados resultados de excelencia? No sigo... porque hay muchas cosas más que habría que evaluar...

    Creo que primero hay que evaluar muchas cosas y ya después, si cabe, porque a lo mejor después de evaluar primero esas otras cosas ya no hace falta evaluar a los profesores, sacar mejores conclusiones para activar mejores soluciones para que todos mejoremos en AMOR y conciliada compañía...

    Por cierto... ¿quién evaluará a los evaluadores?

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    1. A muchos profesores, el siglo XXI le ha cogido - nos ha ...- con el paso cambiado. En el pasado, a los distintos estudiantes se les enseñaba de formas similares; hoy se espera de los profesores que afronten la diversidad - mental, racial, cultural, religiosa, etc. - con prácticas pedagógicas diferenciadas. El objetivo del pasado era la estandarización y la conformidad, hoy se trata de ser ingeniosos, de personalizar las experiencias educativas; el pasado se centraba en el plan de estudios, el presente se centra en el alumno. Eso se traduce en que los sistemas educativos tienen que reconocer que los individuos aprenden de manera diferente, y de forma diferente en las distintas etapas de sus vidas; tienen que fomentar nuevas formas de educar que lleven el aprendizaje hasta el alumno de tal modo que se permita al individuo aprender de la forma que mejor conduzca hacia su progreso. El objetivo primordial de la educación ya no puede ser simplemente clasificar a las personas y filtrar a aquellos que parezcan tener más talento. En lugar de eso, se exige a los profesores que comprendan y valoren los talentos extraordinarios de los alumnos ordinarios y lleven a buen término las capacidades de cada individuo.

      La formación que se sigue impartiendo a los futuros maestros no está actualizada ni adaptada a tales exigencias. Luego están los profesores de Secundaria y Bachillerato, licenciados en diferentes especialidades. Estos todavía tienen menos formación pedagógica y didáctica que los anteriores.

      La evaluación del profesor, del alumno, de la escuela...no debe confundirse con la calificación numérica clásica. Es, debe ser, en mi opinión, un medio para conocer la realidad que permita adoptara medidas eficaces para mejorarla. En este sentido, no debería dar miedo a nadie. Si se hace con espíritu competitivo, mal asunto....

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  12. ...Sigo:

    No voy a juzgar el contenido del libro porque no lo conozco... pero a la luz del argunmentario que he escuchado de boca de su autor, no estoy yo muy convencido de que sea la solución que necesita la educación...

    Espero que el libro en cuestión no se parezca al PARA TODOS de Juan Pérez de Montalbán que suscito la inspiración e indignación de Quevedo (aunque la cosa venía de lejos) para crear su PERINOLA y dedicarle estos versos:

    "El licenciado libruno
    dicen que por varios modos
    hizo un libro para todos
    no siendo para ninguno..."
    ...
    ...

    pues puede que este libro blanco que pretende solucionar todo no solucione nada, y provoque la indignación de un colectivo, el de LOS DOCENTES, a los que se les pone en el punto de mira de todos los que están dispuestos a disparar opiniones y disparates sobre el asunto de la enseñanza ya esté la veda mediática abierta o cerrada, sin pararse a objetivar nada, mientras que los CAMPEONES DE LOS RECORTES que imposibilitan la operatividad de los profesones con eficacia y eficiencia se van de rositas...

    Uy... voy a parar aquí porque noto que se me está "calentando la boca"... estoy hasta las narices del informe Bolonia, de los éxitos ajenos que parecieran que han surgido de la nada (¿no estamos olvidando en este problema 40 años de retraso?), de las dos mitades de esta Nación (tan particular que cuando llueve se moja como las demás) queriendo la una que la educación vaya (o se estanque) en una dirección y la otra que vaya en otra dirección... Islandia es Islandia con sus islandiadas y España es España con sus españoladas... así pues, centremos el análisis en los hechos y no en las opiniones, porque confundir hechos con opiniones termina tocando mucho...

    ... la moral. Revisemos primero la "Ley del Corral", también en este campo que no es más que una parte de un todo que nos concierne, y menos gallos a kikiriquear... porque sí, a los gallos se les da muy bien cantar y se les escucha muy bien, las gallinas cantan peor y algunas veces su canto se parece a lamentos, pero las que ponen los huevos son ellas... (no sé si esto último que digo es inteligible, creo que sí...)

    La enseñanza, en mi humilde entender, debe servir para desarrollar aptitudes innatas, fomentar buenas actitudes, igualar expectativas, enseñar a "materializarlas" y procurar la convivencia y el entendimiento entre iguales ... no sé si este libro va a conseguirlo, tampoco sé si su autor ha mirado e ido más allá de los intereses e ideología de quien (es) se lo ha (han) encargado... lo que sí sé es que abrir un juicio público, "cuasi sumarial" (me estoy refiriendo al ámbito del pensamiento, lo aclaro porque dado como está el patio Legal-Libertad de opinión, no quiero tener disgustos) situando al profesorado como "presuntos incompetentes" es tan injusto como incierto... y más la autodefensa de ese profesorado está limitada por el miedo a posibles represalias...

    Espero no molestar a nadie por el contenido y por la extensión... y por mi ignorante atrevimiento a opinar tan extensamente sobre un tema sobre el que no poseo ninguna autoridad intelectual curricularmente acreditada...

    Un abrazo.

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    1. Estimado Impersonem: Te estoy sumamente agradecido por el trabajo que te has tomado y las interesantes y sabias reflexiones que aportas desinteresadamente.

      España es uno de los países que menos examina a sus docentes, según la OCDE, aunque no por falta de intentos. Hace más de 30 años que el asunto está abierto, con propuestas políticas seguidas de debates furibundos que las han dejado en un cajón. El tema despierta recelos, principalmente por la posibilidad que ya aplican países como Estados Unidos o Inglaterra de que el profesor cobre en función de las notas de sus alumnos o hasta pueda ser despedido. J. A. Marina había hecho alguna insinuación en ese sentido, aunque parece ser que la ha denegado.

      En efecto, no tiene sentido evaluar por el simple hecho de evaluar, sino que debe hacerse, si acaso, para mejorar la acción educativa y valorar sus resultados.

      Evaluar a los alumnos para planificar y desarrollar mejor los procesos de enseñanza; evaluar a las escuelas para lograr que funcionen mejor y que ofrezcan las condiciones que favorezcan un aprendizaje de calidad; evaluar al profesorado para incentivarle sin intención fiscalizadora; evaluar el sistema educativo para valorar la eficacia de las políticas educativas...Evaluar con estas intenciones positivas podría tener sentido.

      La cuestión, por lo tanto, no es que se evalúe, sino cómo: qué se valora, para qué y, lo fundamental, si lo que se obtenga revertirá en la mejora de la calidad del sistema....


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  13. Donde digo informe Bolonia quiero decir Informe Pisa y proceso de Bolonia.. contraje dos pensamientos...

    Digo Islandia por decir uno... Finlandia, Dinamarca,... todos esos modelos con los que se nos comparan...

    Aaaahhhhh, permíteme la última pesadez: SACAR LA FILOSOFÍA DE LAS AULAS ME PARECE UN ATENTADO CONTRA LA RAZÓN...

    Otro abrazo.

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    1. William Arthur Wa dice cosas tan hermosas como ésta:

      "El educador mdiocre habla.
      El buen educador explica.
      El educador superior demuestra.
      El gran educador inspira"

      Sacar la Filosofía y deshumanizar los estudios de Secundaria y Bachillerato, más que un atentado, es un crimen de lesa humanidad...

      Del plan o proceso de Bolonia se oye de todo: Desparecen las licenciaturas y se crean tres niveles: Grado, Máster y Doctorado. Hay muchas opiniones en contra. Una de ellas es que las titulaciones superiores solo estarán al alcance de los más pudientes....

      Abrazos

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    2. Exacto. Estoy de acuerdo con todo lo que dices en tu respuesta. Gracias.

      Abrazo.

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  14. La jefe de Estudios del colegio de mis hijos, fue compañera de estudios mía. Me confiesa que hay gente que va a dar clase con desgana, que sufre en las aulas; no les quiero de profesores de mis hijos.
    Si una persona no disfruta con su trabajo, eso se transmite y no hay método para evitar eso. Así que quizás hay que empezar, por el principio; dar clase no es montar piezas, no es trabajo mecánico, es un acto humano de comunicación y para que este sea bueno se debe disfrutar por ambas partes.
    Quizás debieran endurecerse las posiciones para acceder al Magisterio y establecer baremos como la empatia que tan necesaria es para este menester.
    Personalmente pienso que los padres, en una ingente mayoría, somos malos profesores y cuando hacemos las tareas con nuestros hijos, tendemos a facilitarle la solución más que mostrarles el camino. al igual que un padre es mal maestro, es mal entrenador y es fácil encontrarse con hijos que han mamado la empresa de sus padres pero cuando estos faltan les viene la ruina, porque no han aprendido el camino y si el final.
    Una cosa es la Educación que principalmente se aprende con un buen ejemplo, y otra cosa es enseñar matemáticas a mis hijos, como yo esta mañana.
    La labor es complicada y requiere personas capaces, quizás hubiese que hacer una verdadera reconversion en la enseñanza y dar salida profesional en dignas condiciones laborales y de forma voluntaria a quien no disfrute enseñando. No hay formulas magistrales, pero...

    Un saludo

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    1. No te quepa la menor duda de que muchas personas se dedican a la enseñanza porque no han encontrado otra opción laboral. Estoy pensando, sobre todo, en personas que tienen titulaciones universitarias superiores: licenciaturas y similares. A los que estudian Magisterio se les supone, en principio, más vocación.

      Pedir mejor expediente para cursar carreras docentes; valorar el aspecto vocacional; establecer planes de formación continuada, etc. pueden ser estímulos que prestigien al ajercicio de la carrera docente.

      Los padres pueden colaborar con la escuela sin necesidad de ejercer el papel que no les corresponde: el de profesores. Aunque muchos estén preparados, la cuestión afectiva de por medio no facilita las cosas, como bien dices. En la labor educativa sí tienen que tener gran protagonismo. En modo alguno deben delegar esa función exclusivamente a la escuela.

      Lo que dices sobre la reconversión de profesores suena muy bien, pero me temo que hoy por hoy resulta totalmente utópica... Seguro que los que ejercen de profesores, si tuvieran otras salidas, las tomarían...

      Disfrutar con el ejercicio profesional es lo deseable, tanto en esta profesión como en cualquier otra. hace las cosas más fáciles,

      Saludos

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  15. ...mira en estos momentos con la carga que sufro que me examinen que me evalúen pero eso sí: que me quiten carga y me dejen ligera de peso...Estoy contigo nos están machando injustamente :con decirte que yo tengo dos días de permanencia por las tardes: que es esto...y después cómo sigo al día siguiente.

    Tengo sobre todo una asignatura de gran responsabilidad de las tres que imparto y francamente me tienen bastante quemada porqué nos reciclan y esto no es así.Lo dicho: que me evalúen me presto y, con sumo gusto!

    Y la vocación aunque la tengas te la acaban machacando con tanto seguimiento.Esta claro que la Educación sera privilegio de unos pocos para impuestos de unos muchos, cómo señala Anguie los interinos les van cómo agua de mayo.

    Un beso y perdona esta vuelta a toro pasado.

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  16. Hay profesores "quemados":La sobrecarga de tareas unida a las frustraciones, insatisfacciones y a la falta de entendimiento con otros miembros de la comunidad educativa (colegas, padres y alumnos) puede desencadenar en los profesores alteraciones como: fatiga, descenso de la concentración y del rendimiento, ansiedad, insomnio, trastornos digestivos, etc. En ocasiones la presión ocupacional golpea al profesor con tanta fuerza que desequilibra su organismo y consume su energía.

    Estoy seguro de que no es tu caso, Bertha. Eres una vocacional nata. No tengo la menor duda de que tu trabajo te resulta gratificante. Solo hay que contemplar las maravillas que nos ofreces en el escaparate de tu blog...

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  17. Sinceramente, tiemblo cada vez que uno de los cráneos del Ministerio de Educación decide algo... En mi país sucede que los señores del Ministerio poco y nada saben de docencia, y siempre cargan las tintas sobre nosotros sin obtener ninguna mejora a cambio. Dicho esto, cuando se decide tomar en cuenta la opinión de los alumnos y de los padres posmodernos para evaluar a un profesor directamente me desmayo... No hay medida más ridícula y más demagógica que esa. Hoy he pasado el día tomando exámenes de inglés, y mis colegas me han dicho que nuestro nuevo presidente y la flamantemente electa gobernadora de la Provincia de Buenos Aires pretenden sancionar una ley para cubrirnos a los docentes de las palizas que ligamos periódicamente de manos de padres y alumnos ofuscados. Ese sería un buen comienzo para un cambio largamente esperado en nuestro bienestar como docentes argentinos.

    Un beso, Luis Antonio.

    Fer

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    1. El reto que tiene la escuela de cara al futuro es que deje en segundo plano lo de adquirir conocimientos, que fue lo que ocupó la etapa anterior, y que se dedique a partir de ahora a despertar pasión por aprender, tanto en niños y jóvenes como en los adultos.

      Este ambicioso objetivo requiere de la colaboración de todos: docentes, alumnos, familias, ciudades, empresas, Estado...

      Las cosas van tan rápidas, la información es tan cambiante, que vamos a tener que estar toda la vida aprendiendo, si no queremos quedar atrás.

      Aquí ya se modificó el Código Penal para que las agresiones a profesores y personal sanitario (médicos, enfermeras, etc) se penalicen igual que si se agrediese a una autoridad pública: dicho delito puede conllevar una pena de hasta 4 años de cárcel.

      Deseo que el nuevo gobierno os dé alguna satisfacción, Fer.

      Abrazos llenos de ánimo



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  18. El profesorado recibe los palos desde todos los ámbitos (padres, alumnos, administración) cuando el resultado no es el adecuado… y aparece el mesías de las soluciones, enfocando este resultado de existo o fracaso sobre el docente, sin tener en cuenta al discente que parte de un núcleo familiar desestructurado… y un ámbito o entorno habitacional carente de recursos…Por ello son tantos los factores para abordar que centrarlos en uno solo no conduce a nada. Entendiendo que la profesionalidad del educador que ejerce con vocación, volcado a ese aprender a aprender que siempre es un auténtico reto... no se puede minorar, sino valorar de forma acorde y otorgar el prestigio y autoridad adecuada.
    Un abrazo

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    1. Nadie ignora que la formación que reciben los profesores de secundaria, sobre todo, es deficiente. Es demasiado teórica, porque prácticamente ninguno de los profesores universitarios que les dan clases en el máster - Plan Bolonia actual - han dado clases en secundaria y porque las prácticas en institutos todavía no están bien planteadas. Dar una mejor formación es algo caro y por eso la formación del profesorado deja mucho que desear. Ese sistema hay que cambiarlo. La evaluación de profesores, si se lleva a cabo, mostrará estas lagunas que ya son harto conocidas.

      Un abrazo, Dionisio

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  19. En otro espacio he escrito esto al respecto:

    En los últimos años se nos está insistiendo mucho en que valoremos el rendimiento académico en base a los datos de aprobados y suspensos del alumnado. A la Administración, actualmente gestionada por CiU (o CDC, y quién sabe si también ERC e incluso la CUP), le interesa que los docentes asimilemos que los datos “cantan” y que el rendimiento académico son, exclusivamente, datos e información. Clasifican a los centros según los datos, mi centro es de tipología B, la información la proporciona el propio centro escolar y, por tanto, es “objetiva”, si tenemos muchos datos cuantificables, las causas y peculiaridades sobran. El “dataismo” es ciego a lo singular, a lo improbable, no le interesa esa riqueza (positiva y menos positiva) que cada docente enfrenta cada día en el aula. Pero los datos no son tan objetivos como la ideología neoliberal de la derecha de este país trata de hacernos creer.
    La difusión de una “cultura de la evaluación” (cuantitativa y formal) no tiene otro objetivo que el de impregnar las conductas con este espíritu de competitividad permanente e impulsar a los agentes sociales a las obligaciones que derivan de esta situación. La competencia resulta ser una máquina ideal para conducir las conductas, pues hace que los individuos tengan que imponerse a sí mismos, por efecto aparente de su voluntad, las normas de comportamiento propias del sistema global en el cual se encuentran. Este dispositivo produce una heteronomía máxima bajo la apariencia de la mayor autonomía posible. Se basa en la interiorización de las normas y la movilización intensificada de las voluntades de tal suerte que constituye una herramienta de producción del conformismo social tremendamente eficiente.
    A esto se añade la dramatización de las situaciones de competencia, el principal incentivo de integración social es más bien la angustia de no quedar “fuera”, es la gobernanza mediante el miedo. Si no aprobamos al nº de alumnos/as que marca nuestra tipología se amenaza con que el profesorado, por ejemplo, puede no cobrar sexenios o el centro puede recibir menos ingresos y bajar de tipología.

    Dejarnos imponer esta “cultura de la evaluación” nos introducirá en una forma de entender la enseñanza pública basada solo en el índice de aprobados para que los políticos/as puedan hacer una rueda de prensa en la que certifiquen que el nivel de la enseñanza es homologable al de los países más avanzados siendo inexacto. Aceptaremos que somos los docentes los culpables de los malos resultados y no la falta de inversiones y los recortes y, por último, entraremos en la competencia con otros centros escolares para “vender” mejor nuestro producto, perdón, nuestro centro, a través de una subordinación generalizada de la educación a la lógica de la economía neoliberal imperante.

    Es mi opinión respecto a lo que ya se está haciendo en Cataluña y en secundaria.

    Perdona la extensión!!

    Besos!!

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    1. Estoy totalmente de acuerdo con lo que dices... ese es el meollo del asunto de la "cultura de la evaluación": hacernos "colaboracionistas" con un sistema milimétricamente trazado... en este aspecto de la educación, John Kenneth Galbraith, al referirse al poder en su obra "La Anatomía del Poder" lo denomina: "poder condicionado"...

      Lo dicho: estoy totalmente de acuerdo con lo que dices.

      Saludos.

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  20. Estoy bastante desconectado de la actual legislación del Departament d'Ensenyament y sobre todo en lo referente a la enseñanza pública. Si tu análisis es riguroso, y no tengo por qué dudar, comprendo que exista un malestar por esa "cultura de la evaluación" que se intenta imponer.

    La idea que tengo, quizás ya desfasada, alejada de la realidad o muy teórica, es que la evaluación se debe hacer extensiva a todos los ámbitos del sistema educativo: métodos de enseñanza, procesos y estrategias de aprendizaje, resultados obtenidos por los alumnos, ejercicio de la función docente, función directiva, funcionamiento de los centros educativos, implicación de las familias, la Inspección de Educación, los servicios educativos y hasta la propia Administración educativa.

    Si dicho proceso evaluativo es objetivo, riguroso y se hace un uso reservado de la información individualizada de los agentes y de los centros y servicios educativos y tiene por objeto introducir mejoras sin ánimo de descalificar, fiscalizar o establecer un espíritu competitivo a la usanza americana, no veo que sea tan difícil de asumir.

    Sé de muchos profesores de Secundaria que ya consultan a sus alumnos, y hasta las familias, qué piensan de su trabajo como docentes y tutores. Utilizan unos cuestionarios anónimos para que nadie recele. Dicen que la experiencia es positiva y siempre se aprende algo...

    Si finalmente, la CUP impone su filosofía a los que tanto necesitan de sus escaños, a lo mejor lo de "la lógica de la economía neoliberal imperante" tiene que modificarse en profundidad. No sé...

    Agradezco mucho tu aportación, Luna y lamento que el clima que se palpa en el ámbito de la enseñanza sea tan receloso y pesimista. Supongo que los recortes tienen mucho que ver con ello...

    Abrazos

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