viernes, marzo 24, 2017

YO TAMBIÉN ESTOY HARTO DE...



Laura Freixas, escritora y periodista, publicó un artículo recientemente en La Vanguardia en el que manifestaba su hartazgo con el  "Procés" que desde hace cinco años gira y gira como una noria hacia un objetivo desnortado; con un Govern que no gobierna y que alardea de desobedecer y engañar además de preparar una ley sin debate parlamentario; con el hecho de identificar la democracia con el referéndum; con el  enfrentamiento  y la  división que provoca esta intención en la sociedad catalana; con identificar el "poner las urnas" con la democracia al tiempo que pisotean las normas que emanan de las urnas anteriores; con que a cualquier crítica, el independentismo conteste: “Y tú más”; con que estén en contra de la corrupción de los demás ignorando la propia; con unos planes independentistas que aspiran a distraernos del caso Pujol, el caso Palau, el caso 4%; con que piensen que los charnegos son idiotas y que se creerán que el voluntario de la ANC que llama a sus puertas con pretensiones doctrinarias les pagará la pensión de su bolsillo; con la amenaza de que la transición no será pacífica por culpa de los otros; con la desconsideración que manifiestan asignando a la mitad de Cataluña que no comulga con sus ideas un mero papel de rehén; con la convicción de que en esta lucha el David es un héroe que lucha contra el malvado Goliat español...

Pues bien, además de compartir todas las razones que justifican sobradamente su hartazgo, también se me  ocurren añadir algunas otras. 

YO TAMBIÉN ESTOY HARTO DE: 

1.- Que el Gobierno presidido por el Sr. Rajoy peque de tancredismo, confíe en la providencia del tiempo, carezca de liderazgo y muestre su ineptitud para abordar este asunto desde una actitud política bien entendida que hace uso del diálogo, de la negociación y deja de recurrir a las leyes como única opción.  

2.- Que el  Gobern de Catalunya, al que no considero como propio,  utilice los recursos que aportamos todos los contribuyentes en aventuras partidistas muy alejadas del bien común más generalizado.

3.- Que muchos independentistas atribuyan todas las desgracias de Cataluña a Madrid  como si en esta capital se pasaran las noches de claro en claro y los días de turbio en turbio pensando en cómo amargarnos la vida a los catalanes.

4.- Que la tolerancia que para unos equivale a un reconocimiento recíproco entre iguales, para otros consiste en que un grupo dominante señorea las instituciones catalanas y la vía pública, mientras que los demás bastante tienen con un gueto, en una especie de reserva india de su propia identidad, sin salir de sus veredas...

5.- Que se manipulen palabras como "tolerancia", "derecho a decidir" y otras aunque se invoque su concepto. El Sr. Mas acostumbra a decorar sus desatinos y desafíos a la ley con los adjetivos "democráticos y pacíficos"... Como si las palabras tuviesen más incidencia que los actos.

6.- Que las emociones y los sentimientos tan peculiares de los nacionalismos dejen de lado a las razones.

7.- Que dejen de narrarnos cuentos y milongas, como que con la independencia tendremos una renta per cápita igual a los países más ricos de la U.E., que esto será Jauja y ataremos los perros con longanizas de Vic. Y hasta hay quienes se los creen. Los cuentos siempre han tenido mucha audiencia... entre los niños.

8.-  Que - como acaban de hacer el conseller Sr. Romeva y el ínclito diputado   Sr. Rufián  en el Parlament - llamen falangistas y estigmaticen a los miles de personas que se manifestaron pacíficamente el domingo pasado en Barcelona.

9.- Que se siga manifestando que la lengua catalana está perseguida - ¿como en la época franquista? -  cuando todos sabemos que se empezó a ensayar como lengua vehicular en 1983 y que las leyes posteriores de Política Lingüística y Educación han ido ampliando la protección del catalán y fomentando su uso en todos los espacios de la sociedad hasta rozar o traspasar los límites. Tanto es así que los recientes autos del Tribunal Superior de Justicia de Catalunya, que exigen al Gobierno catalán la introducción de una cuota del 25 % de horas lectivas en castellano, han sido recibidos como una agresión contra  la inmersión lingüística.  Nunca en la Historia de Catalunya el catalán había gozado de tanta protección y desarrollo como ahora.

10.- Que unos y otros manifiesten interés por negociar, pero no estén dispuestos a ceder en nada. 

Podría añadir unos cuantos apartados más, pero hoy he abusado y mucho me temo que esta entrada se haga insoportable. Y con razón...

Prometo no volver a tocar el dichoso tema del independentismo hasta... la próxima vez.

martes, marzo 14, 2017

"Refléjate a ti mismo"



Decíamos en la anterior entrada que el "Conócete a ti mismo" debería ser una de las mayores metas de todas las personas, si no la mayor, y así lo han recogido los sucesivos pensamientos filosóficos hasta nuestros días. Tarea, harto difícil de lleva a  cabo. Pocos, sin embargo, han defendido que la sabiduría pudiera alcanzarse a través de lo que se sugiere en una frase como "Refléjate a ti mismo". Puede parecer que entre conocerse y reflejarse hay cierto antagonismo, puesto que apuntan a metas diferentes: una hacia el interior y otra hacia  el exterior, pero no es así, aunque las diferencias son notables.

Cuando nos reflejamos acostumbramos a mezclar lo que somos con lo que quizás quisiéramos ser, y también con lo que los otros pensarán que somos. Creo que en el intento de mostrarnos a los demás recurrimos a la fantasía, a la hipocresía, al enmascaramiento en pro de alcanzar nuestro propio mito personal. Sin embargo,  y al lado o mezclado con lo anterior, también nos reflejamos según nuestras circunstancias personales, con algunas convicciones, con muchas incertezas, con la cara descubierta mirando de frente o de soslayo...Por eso "reflejarse" no es lo mismo que "conocerse", pero sí puede significar algo así como una fuente de conocimiento...

Creo que en los blogs, en las redes y en el trato directo o indirecto con los demás algo de lo que somos se pone de manifiesto. La pregunta pertinente es si lo que pensamos que somos tiene algo que ver con lo que piensan los demás de nosotros o si lo que expresan estos es coherente con  lo que piensan. Mejor ignorarlo, ¿no?


domingo, marzo 12, 2017

"Conócete a ti mismo" me dice Sócrates...




"Conócete a ti mismo"
me dice Sócrates y
reitera Platón...
Y por si olvidas
dicho aforismo,
ahí está inscrito
en el Oráculo de Delfos...
Y solo si consigues,
conocerte a ti mismo,
encontrarás a Dios...

No sé de dónde vengo,
ni sé quién soy,
moriré no sé cuándo
e iré a no sé dónde.


Me resigno a quedarme
sin saber de mí y
sin hallar a Dios,
pero seguiré esbozando
alguna que otra sonrisa...

lunes, marzo 06, 2017

"Cuando uno no es nada....


Esta profunda y escueta frase que publicó recientemente Susana Camps Perarnau en Facebook me llamó poderosamente la atención. La encontré muy sugerente. Tanto es así que  no dudé un ápice en solicitar la amistad de la autora.  Supongo que el contexto en el que uno se halla condiciona la interpretación de la misma. A los que rechazamos cualquier forma de nacionalismo excluyente nos reconforta y nos reafirma en nuestras ideas. 

sábado, marzo 04, 2017

Blogs: Seamos breves, por favor


Me encantan los textos de blogs que van directamente al meollo de la cuestión. No es fácil lograr este objetivo.  Fuera de los blogs también hay escritores que han cultivado la brevedad en la literatura: Quevedo, Gracián, Galeano, Monterroso, Benedetti, Cortázar, Max Aub, Quim Monzó, Ana Mª Matute, Javier Tomeo... Aforismos, dichos, adagios, apotegmas,  sentencias, greguerías, chistes, fábulas, microcuentos, haikús... ¡Qué maravilla!  Dar salida libre a la incontinencia verbal es más sencillo, pero propicia cometer más errores y cansar a los lectores. Fijo.

Lo ideal es que un artículo pueda leerse de una "sentada". Los párrafos, extensión moderada. Lo mismo se puede decir de la longitud de las oraciones. Las frases largas  y ampulosas no tienen sitio en Internet. Y lo mismo podríamos decir del vocabulario. Si alguna idea se puede expresar con una palabra, no lo hagamos con dos.  Es una muestra de cortesía con los lectores.

Habría que llegar al extremo de optar por las palabras más breves en detrimento de las más extensas: "ya", mucho mejor que "inmediantamente". Nos quedaremos con las formas menos breves, si acaso, cuando aporten más precisión semántica...

La corrección de los textos, además de subsanar los errores, ha de consistir en eliminar lo que sobre, pero sin olvidar que el contenido es prioritario.

Todo tiene un límite, ¿eh? Hasta el mismo Borges se pone en guardia  contra la "charlatanería de la brevedad"