sábado, diciembre 13, 2014

EMILIO LLEDÓ: "NOS FORMAMOS, NOS DEFORMAMOS Y NOS TRANSFORMAMOS POR MEDIO DE LA EDUCACIÓN"

Me envían este documento, Vivir es interpretar, que trata sobre algunos aspectos del pensamiento de D. Emilio Lledó y me vienen a la memoria recuerdos de este pensador, profesor de filosofía, escritor, académico de la lengua...Sin duda alguna, uno de los personajes más lúcidos del pensamiento español. De los que ya quedan pocos...

Siento una gran admiración por D. Emilio Lledó. Tuve el privilegio de asistir furtivamente a algunas de sus clases cuando ejercía su extraordinaria labor docente en la Universidad de Barcelona. Ya por aquellos entonces cuestionaba la enseñanza "asignaturesca" del aprendizaje del sistema educativo español. También criticaba la relevancia que se daba y se sigue dando a los exámenes en este país. En los países europeos - creo que se refería sobre todo a Alemania donde residió varios años - el aspecto creativo, crítico, se cultiva fundamentalmente sobre la base de trabajos personales. Los exámenes son secundarios porque el profesor que se comunica con sus alumnos posee suficientes datos objetivos y no tiene necesidad de cultivar la liturgia del examen obsesivo... En España, cuna de la novela picaresca,  muchos profesores dudan de la autoría de los trabajos personales y no les faltan razones porque lo de "cortar y pegar" está cada vez más presente en la elaboración de esos trabajos supuestamente...personales.

Estoy leyendo uno de sus libros, SER QUIEN ERES. Ensayo para una educación democrática, y  no resisto la tentación de citar el siguiente texto que trata sobre el concepto de maestro que profesa D. Emilio Lledó: 

"Un maestro no es aquel que explica, con mayor o menor claridad, conceptos estereotipados que siempre se podrán conocer mejor en un buen manual, sino aquel que transmite en la disciplina que profesa algo de sí mismo, de su personalidad intelectual, de su concepción del mundo y de la ciencia. Ser maestro equivale a decir abrir caminos, señalar rutas que el estudiante ha de  caminar ya solo con su trabajo personal, animar proyectos, evitar pasos inútiles y, sobre todo, contagiar entusiasmo intelectual. Este elemento estimulador, sugeridor, orientador, es la pieza esencial del mecanismo universitario" 





sábado, diciembre 06, 2014

La caligrafía tiene los días contados...





Las escuelas de Finlandia, referente educativo de Europa, dejarán de invertir tanto tiempo en escribir a mano a partir del curso 2016-2017.  Esa letra seguida tan típica del colegio ya no se enseñará. En lugar de caligrafía tradicional los alumnos aprenderán a escribir en ordenador (teclado de tableta o portátil) y también a mano con letra de palo, separada. Esto sí será obligatorio. Lo de escribir con letra caligráfica pasará a ser sólo una opción, y los maestros no tendrán por qué enseñarlo. El ordenador desplaza la escritura a mano. 

La noticia puede haber sorprendido pero era de esperar...Fuera de la escuela, la escritura manual languidece en la misma medida que viene creciendo el uso de teclados de una u otra índole.

El paso dado por Finlandia ha encendido el debate sobre la escritura, que ya trae cola en muchas escuelas de todo el continente, también en España. En un momento en el que los adultos escriben, básicamente, mediante teclados, ¿tiene sentido invertir horas y horas para que un niño junte las letras de forma bella con un lápiz? 

Recuerdo un debate que mantuvimos en la Normal de Magisterio donde se cursaba la materia de Caligrafía. Los alumnos más progres decían que  escribir de una  manera tan reglamentada y encorsetada era artificioso y atentaba la libertad de expresión manual y los conservadores defendían la materia recordando con nostalgia las épocas en que se escribía solo a mano y en pergaminos. Yo, lo confieso, me quedaba prendado de los maestros que llenaban la pizarra con textos primorosamente caligráficos. Durante cierto tiempo me carteé con una chica francesa de La Rochelle que me escribía en holandesas perfumadas de color rosa y con una caligrafía que me emocionaba y enamoraba. El contenido era más convencional... Hoy sigo echando a faltar las cartas escritas a mano, pero sin reprochar nada a nadie porque  también he dejado de escribirlas...

La caligrafía, no tengo la menor duda, tiene los días contados...Lo importante, sin embargo, es que se fomente mucho más la escritura académica, personal, creativa...El cómo tiene una significación relativa...Eso no quita que algunos sintamos cierta pena porque se deje de lado algo que ha tenido mucha relevancia en nuestra formación escolar.


Todavía conservo alguno de estos cuadernos Rubio