jueves, marzo 27, 2014

Intentando domeñar estas cabras locas que llevo dentro...


Los que nos movemos por estos ámbitos virtuales, generalmente inmersos en grupos de afines,  observamos que, de un tiempo a esta parte, las diferentes redes muestran un día sí y otro también la indignación que nos corroe ante la avalancha de (des)medidas que toman los gobernantes de turno y que parecen no tener más objetivo que empeorar más, si cabe, la situación de la mayoría. Directa o indirectamente, en mayor o en menor grado, todos estamos sufriendo, salvo unos pocos privilegiados que están haciendo su agosto,  una reducción considerable de derechos y de recursos que hacen de la existencia un paradigma pleno de temores e incertidumbres. Aunque nuestras voces parecen clamar en el desierto,  imagino que nuestra conciencia nos empuja a ello porque, y esto lo tenemos meridianamente claro, la pasividad o mirar hacia otro lado no conducen a ninguna parte.

No quiero ocultar que la sensación de impotencia me atenaza de vez en cuando y, las más de las veces, cuestiono si este cacareo virtual sirve para algo más que para desahogarme, justificarme o simplemente entretenerme. Por eso, y porque me hastía machacar siempre en el mismo clavo, abordo temas ajenos a lo que realmente nos preocupa  pensando ingenuamente que la evasión, aunque ilusoria y aparentemente frívola, también puede hacer las veces de árnica calmante.

El otro día, dándole vueltas a estos asuntos, o sea, intentando domeñar a estas cabras locas que llevo dentro, a punto estuve de llegar a la penosa conclusión de que no había nada que hacer, que mi voz, además de malsonante, no es ni tan siquiera audible y que lo más sensato sería aceptar la realidad con resignación y esperar que el tiempo resuelva lo que parece escaparse de nuestras menguadas capacidades. 

Como en otras ocasiones,  busqué un libro donde refugiarme a la espera de que el interés por la propia lectura cumpliese las veces de ave evasora que me llevase hacia cielos más azules, nítidos y gratificantes. Y fue precisamente en este libro donde me reencontré con una de esas célebres frases que un día lejano me impactó y que ahora vuelve a provocar el mismo efecto revulsivo. La frase es de Henry van Dike y dice así:

"Utiliza en la vida los talentos que poseas, el bosque estaría muy silencioso si solo cantasen los pájaros que cantan mejor"

viernes, marzo 21, 2014

21 de marzo: Hoy es el Día Internacional de la Poesía


El objetivo de este Día Internacional de la Poesía es el de dar un impulso a esta corriente literaria cada vez más olvidada, sirviendo de aliento a todas aquellas personas que están empezando en ella. Así, la UNESCO valora la poesía como una forma más de expresión lingüística y como vehículo de transmisión cultural. No hay género más literario que el de la poesía. Cosa bien distinta es que todo lo que se denomina con este nombre...lo sea. Tengo en tan altísima consideración y estima a esté género que, para que no haya interpretaciones equívocas, acostumbro a llamar "grageas de palabras" - prosaico nombre - a lo que suelo publicar de vez en cuando...

Vuelvo a reinsertar un soneto  y una gragea que escribí hace tiempo para adherirme a esta celebración. El tema recurrente, cómo no, es el de la soledad.

Mi concepto de la soledad nada tiene que ver con el hecho de estar solo, sin compañía... La soledad que podría aterrarme es la que conlleva no amar y no ser amado. Y cuando me refiero al hecho del amor, no sólo lo hago extensible a la condición humana. Se puede amar a personas, animales, paisajes, libros, música, actividades, cosas... Hago esta aclaración porque tanto el soneto primerizo como la gragea hacen referencia a una soledad que, aunque coyuntural, muy bien puede catalogarse de placentera y hasta...deseada.

SONETO A ESTA SOLEDAD:


La soledad, amiga que me adora,
amortigua el efecto turbante
que me desalma a cada instante
con fuerza singular y predadora.

La soledad, discreta y veladora,
comparte mi intimidad diletante
y me provoca el interrogante
del porqué de su razón protectora.

Suaviza con templanza mis fatigas
serena el bullicio de mis penas
y llena de sentido mis descansos.

Transforma en florecillas mis ortigas
y conduce la sangre de mis venas
en busca de quimeras y remansos.


GRAGEA A LA MISMA SOLEDAD:



Mi fiel y tierna amante,
guarida pétrea de mis
secretos más íntimos,
descanso de mis fatigas,
árnica de mis penas
 y compañera de mis asuetos
A tu lado, mi ambición
 aspira al logro desmedido
de sueños imposibles de paz
y ficticias quimeras...



P.D.: De los que en su día dejaron su huella en esta entrada, solo permanece activa en el mundo de las bitácoras, ANGIE. Algunos, me consta, aunque hayan dejado de publicar todavía se pasan alguna que otra vez por estos ámbitos virtuales. A todos, un cariñoso abrazo.


sábado, marzo 15, 2014

Frente a la violencia escolar, tolerancia cero


El acoso escolar consiste en comportamientos de hostigamiento físicos o psicológicos inadmisibles en toda circunstancia. No hay causas que lo justifiquen. La víctima siempre es inocente.

Tras algunas experiencias fallidas, a pesar de haber sido abordadas con pretendidas medidas educativas y técnicas llevadas a cabo con la participación de expertos en psicopedagogía y tal,  he llegado a la conclusión enunciada en el título de esta entrada. La reitero:

Frente a la violencia escolar, tolerancia cero.

Y apoyo incondicional a las víctimas, claro.

lunes, marzo 10, 2014

MAQUIAVELO: "TODOS VEN LO QUE APARENTAMOS, POCOS VEN LO QUE SOMOS"


Cuando el dios Saturno fue destronado y expulsado por su hijo Júpiter, (el Zeus griego), de su lugar en el mundo de los dioses, se refugió en el reino de Jano y, en agradecimiento, dotó a éste del poder de ver el futuro y el pasado al mismo tiempo y poder así tomar decisiones sabias y justas, (se le representa con dos rostros), y lo convirtió en un dios.

Plutarco, Ovidio y otros dan interpretaciones distintas a estos dos rostros de Jano.


Los humanos somos como el dios romano Jano, que tenía dos caras, una a cada lado de su perfil. Cada cara muestra una dimensión psicológica diferente.  A veces me pregunto si la que mostramos en las redes se aproxima más o menos a lo que realmente somos...

domingo, marzo 02, 2014

JOSÉ LUIS CUERDA: " Si amaestras una cabra, llevas mucho adelantado"



Cuando coincido con mi cuñada Pili, rara es la vez que no me cuenta algo de su primo hermano, José Luis Cuerda, el afamado director de cine. Le profesa mucho afecto y una gran admiración. No es para menos. En la última ocasión me puso al corriente de que su primo acababa de publicar un libro, que me prestó, con el singular título de "Si amaestras una cabra, llevas mucho adelantado"

En este libro, que he leído en un santiamén, José Luis Cuerda nos ofrece una amplia recopilación de citas, reflexiones, pensamientos, aforismos, chascarrillos, ocurrencias e ideas filosóficas que abordan distintas áreas de la realidad: la economía, el fútbol, la religión, el sexo, el amor, el capitalismo o la subida del IVA, etc. 

Es muy posible que la afición tuitera de José Luis Cuerda sea la causa de que haya dado a luz a este libro, donde el formato conceptista o píldora - por el que siento auténtica veneración -  impera y se impone como una fuente moderna de ilustración generadora de reflexiones que se mueven entre la hilaridad y la profundidad del pensamiento.

Donde la crítica independiente brilla por su ausencia, como ocurre en esta denostada "piel de toro", el humor se erige como terapia eficaz para sortear los problemas que nos acucian y combatir el desencanto generalizado que nos embarga. Reírse de uno mismo puede conducir a amaestrar y domesticar alguna de esas cabras - locura, pensamientos desasosegantes, cavilaciones, etc. - que nos muerde en las entrañas y nos perturban el descanso.

El propio autor describe el libro así:

«¿Quién no lleva una cabra dentro? Una cabra puede ser un disgusto, una obsesión, un objeto de deseo, un tesoro. Tarde o temprano, sentimos la necesidad de dialogar con la cabra que llevamos dentro y convencerla de que entre en vereda. Y el animalico lo hace, se aviene. Se producen entonces en nuestras vidas momentos radiantes, de conformidad luminosa. Así, empecé yo hace unos meses, a escribir los textos que dan cuerpo a este libro. El milagro de convertir en letras, palabras o frases lo que fragua el pensamiento-cabra se produce con la doma de las ideas-cabras. Amaestrada la cabra, sujeta a norma escrita y dibujada, uno, en esta feria del mundo, la exhibe sin escalera y sin látigo. Y por si caen unas perras en la boina"

José Luis Cuerda da cauce libre a su capacidad de fabular y afrontar las vicisitudes cotidianas a través de ideas irreverentes, frases jocosas y reflexiones agudas que, además de divertir, ayudan a pensar. He seleccionado una muestra:

No permitas que te mire un niño sin ver una sonrisa en ti. Ellos no han pedido nacer. Nosotros somos culpables de todo. Hay que facilitárselo.

¿Y un partido de fútbol no lo pueden perder los dos equipos? Como en los amores rotos.

Amor con amor se paga. Sin intermediarios se abaratan los precios.

Pasar de un momento a un momentazo depende muchas veces de usar el tacto.

Un abrazo sintetiza lo mejor de cuanto somos capaces.

Querer saber, saber querer. Ahí es nada.

Somos más en lo que sucumbimos que en lo que alcanzamos.

¿Nunca se ha partido de risa un espejo al veros?

Hay remedios para todo, pero no para asuntos concretos.

Un berrinche es la simplificación de un disgusto, que , a su vez, es la banalización de un drama, que... Que no vale la pena, vamos.

Se decía de aquel hombre que era más sincero que el respirar y que le iba muy mal.

El qué dirán es uno de los valores supremos de la estupidez.

En el país de los ciegos el tuerto manda, lleva parche y es pirata.

Se dice que la fe mueve montañas, pero hay que tener mucha fe para creérselo.

Puestos a decir amén,  prefiero hacerlo sin la tilde.

Guardamos las risas pasadas en toscos cajones de madera. Y las penas en cofrecitos de nácar. Estamos tontos y desnortados.

Parece que nuestro futuro no procederá de nuestro presente, sino de nuestro pasado.
Justicia, ¿qué tal andas mujer? ¿se arregla lo tuyo?

¿Por qué se venden mejor las excusas que los argumentos?

Yo antes IVA a muchos sitios, pero ahora sale muy caro.

Aprender a defenderse sinceramente de las alabanzas.

El uso del entrecejo para juzgar al ser humano carece de auctoritas.

Aunque no me gusta producir entradas largas no resisto la tentación de entresacar algunos textos de una entrevista que hicieron a José Luis Cuerda sobre este libro. Creo que no tienen desperdicio.

"España no es un país que se caracterice por valorar la inteligencia. Todos somos sospechosos, los unos para los otros. Tú dices 'como dos más dos son cuatro', el de enfrente piensa: '¿Qué querrá decir este hijo de puta con que dos más dos son cuatro?' Pues una obviedad, cojones ".

"Aplico una técnica y es que en los asuntos muy gordos procuro darle tirones hacia abajo. Si los dejas a su aire lo que hacen es flotar, suben, se pierden, se convierten en globos aerostáticos que no saben adónde van. Los asuntos pequeños son tan pequeños que o les das un tironcillo para arriba o no se ven. En ese término medio es donde intento moverme", resume.

Como en 'El bosque animado' o 'La lengua de las mariposas', su sabiduría está bañada de sencillez. "La solemnidad no es sabiduría. La sabiduría está a ras de suelo, es para comprender la vida no para tocar el violín por encima de ella. Y el que es pretencioso haciendo cine es pretencioso escribiendo. El que maneja las palabras como lucimiento del propio paquete escrotal es el mismo que hace 'planos guays'", satiriza.

Fascinado por Twitter

El contacto con la calle es lo que le ha acabado fascinando del mundo de Twitter, donde su cuenta tiene más de 66.000 seguidores, de entre los cuales recuerda a quien le dijo: "No entiendo nada de lo que escribes pero a mí me relaja", cuenta. "Me parece más que suficiente en los tiempos que corren", añade.

"Me gusta mucho de Twitter que sueltas lo que te da la gana de una manera en principio impune. Pero no es nada impune, porque tienes respuestas inmediatas donde te llaman de todo, desde genio universal indispensable para el avance de la civilización occidental a usted es un imbécil y no sé por qué escribe estas cosas. Tú sacas la media", ejemplifica.

Pero más allá de las reglas rígidas y los caracteres acotados de la red social, Cuerda adorna su libro con dibujos de rasgo infantil. "Alguien que quiera expresarse lo hace con la palabra y antes que nada lo haces con el dibujo. Me lo enseñó un pedagogo: uno dibuja durante toda su vida como la última vez que dejó de dibujar cuando era niño", se justifica.

"No participo de una generación que se dice del desencanto, porque a mis compañeros que se encantaron con la conquista de la democracia siempre les dije lo mismo: 'Esto no está funcionando. La democracia es un medio, no es un fin, la democracia se hace todos los días'", relata.

De la sociedad actual, hay dos cosas que le ponen "de muy mala leche": "Una es que nadie piensa que lo que tú hagas o digas surte un efecto. Que es si te doy una bofetada te duele, si te quito el dinero tú tienes menos y yo más. Son relaciones simples y nadie las considera. La otra, ya no existe el otro. Solo existe el yo".

Sin embargo, en Twitter parece haber encontrado momento para la esperanza. "He descubierto firmas que me emocionan, me conmueven, me dan unos tirones de cerebelo para entender lo que quieren decir en tan poco. Y con alguno he llegado a establecer relaciones y yo les llamaría amigos".