martes, mayo 25, 2010

LLAMADA DE UN OYENTE A LUIS DEL OLMO


Te ruego que hagas un ejercicio de libertad total a la hora de comentar o no este vídeo. Olvídate de si tu opinión puede ser del agrado o no del titular de este espacio. De amabilidad también se puede pecar. Personalmente, pienso ser coherente con lo que te pido y también haré mi aportación junto a las vuestras. Quizá sobraban estas palabras. No sé...

jueves, mayo 20, 2010

A VUELTAS CON LA CATA DEL VINO... (2)

Sumiller enfrascado
Hoy el cuerpo me pedía escribir sobre la memoria histórica, sobre el parentesco entre el talibanismo de los países islámicos y la religión de nuestra infancia y adolescencia... pero lo dejo para momentos menos grises. Se impone el hedonismo, la frivolidad, el humor... Así pues, retorno al tema del vino para amortizar la matrícula del Curso de Catas. El día 29 me examino de Reválida en unas bodegas de Sant Sadurní d’Anoia. Si el tribunal lee esta entrada me cateará... Fijo.

Los sumilleres (de sommelier), expertos en vinos, que portan sobre su pecho una pequeña taza de plata colgada - el catavinos - cuando agitan con parsimonia y sofisticación la copa de vino para que se oxide y la exponen a la luz para captar los matices tonales que informan sobre la vejez, son capaces de decir prosopopeyas cursis como que el preciado líquido tiene “carácter”, “espíritu” y “alma”...Entre otras lindezas.

El vino, objeto del primer milagro de Cristo, protagoniza relevantes aforismos y sentencias en el campo de la literatura. Para muestra, algún que otro botón: Joseph Roth , en su novela “Leyenda del santo bebedor” propone el vino como hacedor de milagros, es decir, un néctar divino. Beber vino es uno de esos “vicios amables” que, según Haldous Huxley, en su fábula utópica titulada “Un mundo feliz” consideraba necesarios para preservar una civilización duradera...Y qué decir de las bondades que entraña para la salud del cuerpo y del alma. Consumido con moderación, claro.

Pues bien, retomando el hilo del pensamiento que deseaba exponer, tengo que decir que cualquier persona acostumbrada a beber vino, rica o pobre, culta o no, zafia o refinada, de una ideología o de otra, de pueblo o de urbe, creyente o atea...es capaz de distinguir uno bueno de uno malo. En los Cursos de Catas intentan enseñarte a someter el vino a la percepción de los sentidos, quienes deberán definir sus características olfativas, gustativas y organolépticas. Todo un ritual litúrgico que sirve, sobre todo, para epatar a los familiares y amigos y reírse un rato. Que no es poco...

martes, mayo 18, 2010

"UN MUNDO NUEVO..."



Crear es privilegio de unos pocos.
A la inmensa mayoría de los mortales sólo nos
queda la posibilidad de repetir ideas
con otras palabras y en diferente orden.

domingo, mayo 16, 2010

PERLAS IN-CULTIVADAS

1.- El Gobierno, superado por la crisis. La oposición, vomitiva. Los demás partidos no cuentan. Así y todo, sigo creyendo en la democracia.

2.- La justicia puede llegar a ser una injusticia. A eso, unos lo llaman contradicción; otros, paradoja y los más, "cachondeo".

3.- Salvo contadas excepciones, no soporto los poemas largos. Los breves, aunque sean malos, no me hacen perder tanto tiempo ni me encrespan el ánimo. Baltasar Gracián tenía razón.

viernes, mayo 14, 2010

Siglo XXI, ¿Del rey abajo, ninguno?


La mención de esta obra, citada en un comentario de la entrada anterior, me da pie para abordar el tema de la monarquía de puntillas, sin ánimo de herir sensibilidades monárquicas o juancarlistas y con todos los respetos del mundo, salvo que cuestionar el privilegio de intocabilidad de la figura real sea faltar a los mismos.

Mucho ha llovido desde que el dramaturgo Francisco Rojas Zorrilla escribiera «Del rey abajo, ninguno» (1651), una obra en verso que cuenta una historia típica del siglo XIV en la que se dirime el conflicto entre el sentimiento del honor y la fe inquebrantable en el monarca de turno. Mucho ha llovido, decía, pero aún quedan vestigios de esa teoría medieval sobre la supuesta divinidad de los monarcas y mucho camino por recorrer para elevar el nivel de la democracia actual en esta denostada y estimada “piel de toro”.

“Del rey abajo, ninguno” es el drama más celebre de este autor. Se plantea la obra en el siglo XIV, durante el reinado de Alfonso XI. El argumento trae a escena el conflicto entre el sentimiento del honor y el de la fidelidad ilimitada a la monarquía que tantas veces ha sido tratado en el teatro de la Edad de Oro desde Lope de Vega a Tirso de Molina. El protagonista, García del Castañar, un noble español, vive disfrazado de pastor en el campo. Su honor queda mancillado cuando un noble, Don Mendo, trata de seducir a su bellísima esposa. Creyendo que es el rey, no se atreve a vengar su afrenta, ya que tiene un concepto muy severo de sus deberes como súbdito que le llevan al extremo de reconocer que su honor es inferior al rey mismo y que éste se halla por encima de todos. Cuando descubre quién es realmente su ofensor, lo mata ya que pertenece a un estrato inferior al del rey. Otros temas menores, además del de la superioridad del rey ante todos, son los de la vida idílica del campo, la realidad y la ilusión y, por supuesto, el sometimiento del vasallo ante su rey.

La monarquía medieval tuvo un carácter “divino” que alcanzó su máximo “esplendor” en el Renacimiento, cuando el poder de los monarcas era absoluto y personal, pero en siglos posteriores, y sobre todo a partir de la Revolución francesa de finales del siglo XVIII, la monarquía perdió apoyos y poder siendo erradicada de muchos países. Hoy, las pocas monarquías que se mantienen en el poder suelen ser constitucionales y admiten la democracia parlamentaria.

Haciendo uso de la libertad, que se defiende practicándola, podemos opinar, por fin, sobre el conjunto de nuestros dirigentes políticos, pero la figura del monarca mantiene ese halo de intocabilidad que no se corresponde con el siglo XXI, ni con las supuestas excelencias del primer mundo en el que vivimos.

La Constitución actual, quizás la mejor de nuestra historia hasta la fecha, sigue pidiendo a gritos “guillotinar” algunos de sus artículos que hacen referencia a la Monarquía: Que el varón tenga prioridad para acceder a la Corona, en franca contradicción con la misma Constitución que recoge en su articulado la no discriminación de la mujer por razón de su sexo; que la figura del rey conserve algunos de sus antiguos privilegios, como el de ser inviolable y no estar sujeto a responsabilidad, claman al cielo...Creo.

Yo voté a favor de esta Constitución y asumo la responsabilidad que entraña, pero los que no la votaron porque no tenían la edad o porque no habían nacido tienen derecho a participar en su reforma y a elegir entre más opciones: Monarquía, República...


miércoles, mayo 12, 2010

EL REY ELOGIA LA SANIDAD PÚBLICA...(TRAS ESTAR HOSPITALIZADO EN UNA PLANTA PRIVADA PARA VIPS)




Algún medio ha publicado tímidamente el trato de favor que ha recibido el rey como paciente del Hospital Clínico de Barcelona. La Presidenta de la asociación “El Defensor del Paciente” criticaba ayer las declaraciones del rey: “Es muy fácil hacer estas afirmaciones cuando no se ha pasado por Urgencias” y también le recriminaba: “Él ha vivido una panacea. Nada que ver con la realidad”
.
Suenan a cínicas sus palabras sobre la Sanidad Pública cuando él ha dispuesto de una planta privada de VIPS para sí mismo y su entorno familiar; no ha pasado por el servicio de Urgencias; se ha ahorrado los días de espera habituales para ser intervenido quirúrgicamente y, por si lo anterior fuese poco, no ha pagado los gastos de la atención privada recibida, ya que han ido a cargo de la Seguridad Social.
.
Las palabras del rey en las que manifiesta su orgullo por la Sanidad Pública de Cataluña y Madrid - ¿y el resto del Estado? – si no son cínicas, al menos son muy torpes.


lunes, mayo 10, 2010

¿Por que deben olerse los corchos de las botellas de vino?


La respuesta podría ser algo así: Porque los tapones son como las "cajas negras" de las botellas de vino. Registran la evolución y las incidencias.

Tapones de corcho: Acabo de asistir a un Curso de Cata de Vinos muy ilustrativo y quiero haceros partícipes de una enseñanza que, al menos a mí, me ha resultado novedosa. El buen catador de vinos, después de abrir una botella con el sacacorchos, lo primero que hace es oler la parte inferior del tapón. Si el vino está en buenas condiciones, el tapón huele a vino. Si huele a corcho, es que la botella no se ha conservado adecuadamente, o bien el corcho contiene hongos que pueden haber contaminado el vino dándole mal gusto. Si está muy reseco, es probable que el vino se haya oxidado. Por esta razón, se considera buena práctica, al servir el vino, dejar el tapón encima de la mesa. En contados restaurantes se sigue este ritual. El cliente tiene todo el derecho del mundo a solicitar el tapón a la persona que ha llevado a cabo el descorche y a actuar en consecuencia, claro.

Tapones sintéticos: Se están introduciendo estos tapones, fabricados con materiales sintéticos, al menos en ciertos productos que no requieren crianza en botella. Suelen ser compuestos de caucho, ceras y poliolifenas. Tienen la ventaja de ser más resistentes e higiénicos que el corcho natural, aunque son menos elegantes. Este cierre es ideal para vinos jóvenes.

En síntesis, ambos corchos tiene defensores y detractores.

sábado, mayo 08, 2010

ÉS AIGUA SALADA


dans-art.net

És aigua salada.

A vegades flueix natural.

A vegades flueix torrencial.

A vegades rellisca

per les galtes,

s'escampa

i ens esquitxa la roba.



Són llàgrimes,

gairebé furtives sempre.

Són llàgrimes

prohibides a l'home

Són llàgrimes

que provoca...

l'absència



jueves, mayo 06, 2010

LAS MUJERES, QUE LEEN, SON PELIGROSAS



No he leído el libro para no dejarme influir por su contenido. Personalmente creo que leer es positivo para todos, independientemente del sexo. La postración que la mujer ha sufrido durante siglos respecto a la lectura sólo ha podido beneficiar a los que querían mantener la preponderancia sobre ellas. Creo que fue Juan Luis Vives, humanista español del siglo XVI, quien aconsejaba a los padres y maridos que no permitieran a sus hijas y esposas leer libremente. “Las mujeres no deben seguir su propio juicio” escribía, dado que tienen tan poco”... Para colgarlo de los.... ¡Vamos!

Hoy, me atrevería a decir, las mujeres leen más que los hombres. Las puertas del conocimiento, por fin, están abiertas para todos. (No en todos los ámbitos, ya lo sé). Eso, en cierto modo, ha contribuido a que la mujer interprete nuevos roles en la sociedad y que los hombres nos vayamos reubicando, un tanto a regañadientes, donde nos corresponde, o sea, a la misma altura. Hay que seguir leyendo mucho. Todos.

miércoles, mayo 05, 2010

MUJERES Y SUBMARINOS


Salvo en Noruega, Australia, Canadá y España, todos los ejércitos de mar siguen aplicando restricciones para embarcar a mujeres en buques de guerra e incluso prohibirlo en el caso de los submarinos. En 1995, la Armada Real Noruega se convirtió en la primera en designar a una mujer como capitán/a de un submarino. En 1998, Australia pasó a ser el segundo país del mundo en permitir que las mujeres sirvieran en submarinos de combate. Canadá y España los siguieron. Las razones dadas en la actualidad para excluir a las mujeres son la falta de privacidad, la estrechez de los espacios y los «camastros calientes», una práctica común en los submarinos, donde tres marineros comparten dos camastros por turnos para ahorrar espacio.

Mientras la armada estadounidense junto a la de otros países siguen deshojando la margarita argumentando que la adaptación de los submarinos supondría un coste de unos 300.000 dólares por camastro, en España la marinería masculina, haciendo gala de un espíritu abierto y sin exigir gastos extraordinarios, dada la crisis actual,  no ha puesto ningún tipo de objeción para que las mujeres se integren en todos los buques de la flota. 

sábado, mayo 01, 2010

«Tontos son todos los que lo parecen y la mitad de los que no lo parecen».


No estoy de acuerdo con Baltasar Gracián, por el que siento auténtica debilidad, cuando manifiesta en uno de sus conocidos aforismos que: «Tontos son todos los que lo parecen y la mitad de los que no lo parecen». Juzgar por la apariencia es una frivolidad impropia de un pensador de tamaño calibre.

Tampoco concuerdo con la definición de tonto del diccionario que lo considera como “falto o escaso de entendimiento o razón; que padece cierta deficiencia mental; que se trata de una persona pesada, molesta...” Ser tonto no es tener menor coeficiente intelectual que la media. Todos conocemos a personas con un CI modesto, pero con una enorme sensatez. Y personas supuestamente muy inteligentes, que alardean tan engreídamente de ello, que hacen sombra a la tontería personificada. Pero más que las personas, los que pueden llegar a ser tontos son nuestros actos o, mejor aún, nuestras conductas. Y de hacer tonterías...no se libra nadie.

Sin embargo, sólo podemos cargarnos de argumentos para calificar de tonto a alguien si sus actos son tonterías crónicas. Los tontos han llegado a serlo a base de repetir actuaciones en las que les ciega una vanidad tonta, una susceptibilidad necia, una suficiencia estúpida o una envidia torpe. El que más y el que menos está aquejado de ineficacia para según qué tareas. Y los resultados, obviamente, son tontos. Ser poco hábil o mucho en el desarrollo de una actividad no te rebaja a la categoría de tonto ni te eleva a la de sabio. Todos tenemos limitaciones, y demostramos inteligencia al advertirlas y procurar aceptarlas y superarlas poco a poco. El tonto genuino no las advierte. Y ahí está la diferencia entre los que hacen tonterías alguna que otra vez y los que las hacen casi siempre.

A los que podríamos llamar “tontos, tontos de pacotilla, tontos del bote, tontos de capirote, tontolabas, tontos del culo, tontos de solemnidad, tontos de las pelotas, tontos con balcones a la calle, tontos de remate, atontados, tontainas...” son a los que molestan a los demás sin beneficio propio o incluso saliendo perjudicados. Ese y no otro es el colmo de la tontudez (aquí pondría boludez, pero eso es lunfardo)

Sobre las clases de tontos, además de las mencionadas, habría mucho que hablar. Algunos los simplifican en tres grupos:

a).- Tontos que tontos son.
b).- Tontos que tontos se hacen.
c).- Tontos que quieren hacer tontos a los que tontos no son.

Cada una de esos grupos daría para una entrada. Pero por hoy creo que ya hemos hecho bastante el tonto y no hay que abusar...salvo que uno aspire al título de “graduado en tontería”

P.D.- Presumía ante un argentino de lo rica que es la lengua castellana para referirse a según qué temas -en este caso, al tonto – y se echó a reír ostentosamente, como si ya hubiese ganado la Copa del Mundo. Por la noche me encontré un e-mail con este listado sobre las clases de boludos:

"Boludo alegre, boludo ambicioso, boludo amigable, boludo añejo, boludo aplicado, boludo campana, boludo campeón, boludo clandestino, boludo consciente, boludo convicto, boludo creyente, boludo ecológico, boludo enamorado ,boludo enciclopédico, boludo esférico, boludo esperanzado, boludo filósofo, boludo fosforescente, boludo hiperactivo, boludo ignorante, boludo insistenteboludo introvertido, boludo inútil, boludo laborioso, boludo líder, boludo literario, boludo multifacético, boludo multitarea, boludo optimista, boludo patológico, boludo pedigree, boludo pelado, boludo pesimista, boludo petulante, boludo políglota, boludo precavido, boludo radiactivo, boludo simpático, boludo telescópico, boludo vigoroso, boludo xerox.."