jueves, noviembre 18, 2010

SOLOS Y ABANDONADOS ANTE EL ESPEJO


Los provocadores, si algo quieren, es llamar la atención y no pasar desapercibidos. Tienen muy claro que si los que hablan no molestan es que no han dicho nada que valga la pena. De ahí que algunos den la sensación de querer caer rematadamente mal para que la gente se encrespe y soliviante. Los provocadores natos siempre encuentran adhesiones y palmas aunque sólo sea para llevar la contraria a los manifiestamente encrespados por su actitud. Hasta los consideran  más sinceros porque  no se muerden la lengua. Dicen. Aunque cueste, nunca hay que entrar al trapo que nos muestran los provocadores. Sería un craso error porque darse por aludido sólo sirve para engrandecer su EGO. Les encanta la polémica porque les sitúa justo en el epicentro del debate. Es lo que pretenden. Ignorarlos, pasar por alto sus desafíos,  en cambio, les deja solos y abandonados ante el espejo. No es cobardía, es pura estrategia. Hasta por nuestras bitácoras aparece alguno que otro, aprovechando la impunidad que les brindan los espacios virtuales...

26 comentarios:

  1. Te veo con calentón, Luis.
    Relájate y relativiza.
    No se a qué te refieres, pero veo que te afecta. (Acuérdate del botijo, cuanto más sol le pega más se refresca)

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  2. Tampoco alcanzo a comprender a quiénes te refieres. Tienes razón. A propósito, tengo una alumna contestataria, respondona, maleducadad, insolente, malhablada... Un día no lo aguanté más y la expulsé. Es de segundo de bachillerato. He decidido hacer caso omiso de sus provocaciones, de sus desplantes. Le digo lo que le tengo que decir y punto, y ni caso. Entrar en su juego es un tremendo error. Y como tengo que aguantarla, haga lo que haga, pues... No hay que darles cancha. Es verdad.

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  3. Pues yo creo que toda esa gente que encuentra en la provocación la atención de los demás, es que follan poco y mal. Estoy convencida, vaya.
    Y la solución, desde luego, es obviarles y no entrar al trapo. A veces cuesta, porque hay auténticos profesionales con una larga trayectoria a sus espaldas, pero se aprende a ignorarles y eso es lo que más les duele en esta vida....

    Un beso, Luis

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  4. Se necesitan "Sócrates" que planteen dudas y se necesitan agitadores que pongan en cuestionamiento verdades que todo el mundo parece asumir. ¿Cuando el agitador se vuelve provocador? Quizás cuando aparece el corifeo que lo eleva o cuando su autoestima hambrienta requiere cada vez más y más apetitoso alimento.
    En estos días está de moda lo que escribió Dragó, Reverte y lo de ese individuo en TeleMadrid:
    http://www.youtube.com/watch?v=bNh8dIpi_9M
    Creo que son ejemplos claros de lo que escribo.

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  5. El asunto de la provocación es un tema muy difícil de analizar, ya que se puede ver desde múltiples perspectivas . Hay provocaciones que han terminado en guerras y las hay, que han ayudado al progreso del arte y de la sociedad

    Pienso que la provocación de orden intelectual, es una herramienta que suscita debate y en los debates siempre se aprende algo. No hay que olvidar que la provocación es un arma que se utiliza frecuentemente en el mundo del Arte y del Humor y gracias a ella casi siempre se saca algo positivo.
    El asunto, creo yo, es dilucidar los limites para no herir susceptibilidades y no caer en la grosería o en el mal gusto que afecte la vida del otro. Pero ese limite también es elástico: ¿Era provocación la caricatura que hizo el dibujante noruego que dibujó a Mahoma y por ello fue condenado a muerte por la comunidad musulmana? Para mi no. Para otros fue un asunto gravísimo... y eso que se trataba de un tema de humor....
    El sarcasmo y la sátira son dos poderosas armas de comunicación "provocativa" que bien usadas (Vilamatas, Chaplin, El Roto) pueden llegar brillantemente al fondo de las cosas. En cambio, la violencia provocadora jamas llega a solucionar nada.
    Estoy totalmente de acuerdo con el Dr. Krapp, que ha dado en el clavo en cuanto a lo importante que es la conciencia critica para avanzar en la vida. Sus ejemplos son perfectos.
    Siento haberme extendido; pero es que el tema no es fácil y da para mucho.
    Saludos

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  6. Anónimo12:31 p. m.

    En este mundo tienen hasta nombre específico. Trolls.

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  7. Acabo de ver el vídeo que ha puesto el Dr. Krapp y se me removía no sé qué, la verdad. Es increíble que haya gente que pueda decir tales cosas en televisión con total impunidad.

    No te cuento la mañanita de hoy,por provocadores que no sea. Hoy éramos tres profesores en una clase de guardia en bachillerato y no había quíén los callara. Hemos decidido turnarnos por hacerlo más llevadero. He sido la segunda y, por supuesto, he puesto un parte, sabía que pasaría, iba dispuesta a ponerlo, le ha tocado a un alumno mío, y por supuesto, en su opinión he sido injusta. Después he tenido clase con ellos, y he tenido mucha suerte, ni se han movido. Las toses, las risas, amparadas en el grupo, en fin, el juego sucio, cuando es un grupo complicado, es mucha tela para cortar. Si sigues su juego estás perdido, eres uno contra 40 (hoy pasaban de 40). En fin, nada nuevo que no nos toque de cuando en cuando, nada de intelectualidades ni enseñanza, eso si puedes, viva lo asistencial.
    No sé si te referías a algo de esto pero ha sido mi realidad de hoy. Y ahora, un poleito y a descansar un ratito.
    Te dejo besitos.

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  8. Conmigo se aburrirían y acabarían por obviarme. De hecho, lo hacen. Porque a mí me aburren ell@s.

    Besotes, Luis Antonio.

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  9. Su mejor castigo, la indiferencia nuestra.

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  10. En el mundo de la provocación hay gentes de muchos pelajes y categorías. En sí la provocación intelectual no es mala, siempre que quien la haga utilice el ingenio, la inteligencia y la tolerancia. En ese caso, no está mal entrar al trapo. Es el caso Bernard Henry Levy, Javier Marías o Pérez Reverte, en ocasiones. Pero si el provocante es cutre, insultón, machista, vulgar y declaradamete cretino, lo que se ve a primera vista, entonces lo mejor es el desprecio y que lo aguante quien no tenga más remedio que aguantarlo.

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  11. Luis, los que publicamos en este medio (o en cualquier otro) y mantenemos abiertos los comentarios, estamos al albur de que nos sucedan cosas como la de tu entrada anterior, amigo.

    Dicho esto, te diré que me gusta y te honra tu actitud de no borrar ningún comentario, por más distinta que sea la opinión de quien los manifiesta, aunque roce claramente lo ofensivo, como creo que es el caso de tu anterior post.

    Y conste que la que suscribe, es de las que muchas veces, aunque sea "a posteriori" cuando ya nadie pasea por la entrada que sea... entra al trapo y acostumbra a llevarte la contraria... pero siempre desde el respeto más absoluto, que todo el mundo merece y que te has ganado sobradamente. Porque tú, eres especialmente cuidadoso al disentir. Doy fe.

    Así que repito aquí, lo que ya te dije allí, hay escritos y autores (por nombrarlo de algún modo) que se califican por si solos... y no le des más importancia que la que tiene: ninguna!

    Abrazos, amigo.

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  12. Sí, sí, conozco a ese tipo de personas, de hecho he convivido en el trabjo con alguien así. Y lo mejor es obviarlos. No entrar en sus artimañas. No reñir con ellor, pues es eso lo que buscan. Darles la razón aunque digan que por la noche sale el sol. En fin. Un ejercicio de anticonvivencia.

    Un abrazo.

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  13. LOs hay por todas partes y crecen como la hierba.

    Suelen ser pavos reales, con baja autoestima y narcisismo insaciable.

    Pero como tú bien dices, es mejor no entrar al trapo e ignorarles.

    Un fuerte abrazo.

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  14. AL DR. VITAMORTE:

    Calentón, si acaso, por otras cosas...
    La causa que acabó desencadenando esta entrada ya ha desaparecido, afortunadamente.
    Lo del botijo que citas es verdad. Me aplico el cuento.
    Un abrazo, maño

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  15. A JOSELU:

    No estaba pensando en los alumnos cuando colgué esta entrada, pero en el supuesto de que se tratara de ellos, no creo que en este caso haya que ignorarlos sino todo lo contrario. Hay que atajar las provocaciones insolentes y tomar las medidas educativas que contemple el Proyecto Educativo respectivo. Por supuesto, como bien dices, sin caer en la trampa de entrar en su juego...

    Saludos

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  16. A NOVICIA DALILA:

    Estoy de acuerdo contigo en todo. Y espero que los que pecan de ello tomen nota de tus diagnóstico y observaciones. Y el que no pueda y no sepa, que se aplique y haga méritos, ¿vale?

    Besos, Novicia (Espero que te lo hayas pasado bomba este fin de semana) Ya contarás...lo que se pueda contar, claro.

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  17. AL DR. KRAPP:

    Estoy de acuerdo contigo y sabes que a mí también me gusta provocar debates y reflexiones, pero “sin sangre ni zafiedades” y si alguna vez la pifias, disculpas al canto...Fijar los límites es muy difícil. Cada uno tiene sus sensibilidades y sus días...

    Lo de ese individuo lo sabía. Realmente, penoso.

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  18. A KUTO:

    También estoy totalmente de acuerdo contigo. Si mi bitácora peca de algo es de proponer, en exceso, temas de debate y de reflexión.

    Un cordial saludo

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  19. A Anónimo:

    Sigo aprendiendo de ti, suponiendo que seas el mismo anónimo del largo e ilustrativo comentario de la entrada anterior...

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  20. A ANGIE:

    ¿40 alumnos? No me refería a los alumnos provocadores, sino a los ya adultos, pero el tema ya está zanjado.

    Me quedo compartiendo el poleo menta y te devuelvo los besitos multiplicados, Angie.

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  21. A V (Vero):

    A ti es difícil obviarte porque eres simpática y educada. Además de cariñosa. Me encantan tus besotes.

    Ahí van los míos

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  22. A PEDRO OJEDA ESCUDERO:

    Sin duda. Les sabe a cuerno quemado...

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  23. A FERNANDO MANERO:

    “El provocante cutre, insultón, machista, vulgar y declaradamete cretino”, como bien dices, existe y algunos alcanzan gran relevancia gracias a determinados medios y a personas que tienen el gusto y la inteligencia atrofiados y les aplauden. Ahí está el problema. Mientras no se les haga oídos sordos seguirán apareciendo en la escena más o menos pública.

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  24. A Cristal00k:

    Si los provocadores fueran como tú, yo les daría de comer en la mano para que acudiesen en bandada. Recibir tus opiniones, aunque sean discrepantes de las propias, es un honor. Lo que me dolería sería tu indiferencia.

    Abrazos, Cristal

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  25. A Miguel:

    Ignorarles, sí. Darles la razón me parece excesivo, ¿no?

    Un abrazo

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  26. A Cristal:

    Me gusta la metáfora de “pavos reales”, pero casi es hacerles un elogio. Los que yo tengo en la retina son, además de engreídos, zafios...

    Otro abrazo fuerte, Cristal

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